jueves, 25 de mayo de 2017

Demonios tus ojos

Ofelia creció.

No me voy a detener a hablar sobre la epatante belleza de Ivana Baquero (sí, la niña del Laberinto del Fauno), sobre la que podría tirarme hablando horas, pero tampoco podía no mencionarla, pues no es comentario frívolo, ya que es un elemento importante en la trama.

Esta película cuenta la historia de un cineasta (Eduardo Noriega, que no es Eduardo Noriega sino Julio Perillán, pero me pasé la película convencido de que era él, así que me referiré a él como "Eduardo Noriega"), acostumbrado a hacer lo que quiere con la vida de los demás, que un día viendo porno se encuentra con un vídeo de su hermana pequeña Aurora (Ivana Barquero), a la que hace mucho que no ve, y decide plantarse en España para visitarla. 

Noriega, que tiene una malsana obsesión con Aurora (y no me refiero a lo de desearla sexualmente, que eso si es una cosa entre adultos, no me voy a meter), tiene la feliz idea de instalar una cámara en su habitación para espiarla. Mientras duerme, mientras estudia, mientras se pasea en ropa interior por la casa, se lo monta con su novio... y llámenme mojigato, pero eso de instalar cámaras ocultas en habitaciones ajenas, me parece feo.

Ahí hay una historia turbulenta de que si incesto, que si no (no nos vamos a poner aquí a contar la película entera), que obviamente tiene sus consecuencias. A ver, insisto en que a mí me parece bien que si son mayorcitos hagan lo que quieran, pero hay que admitir que socialmente es un marrón, y que no todo el mundo lo ve igual. Y eso se muestra en la película.

Como ya dije, no me voy a poner a contar el argumento, por una parte por no andar con spoilers, y por otra porque es una de esa películas que, lo voy a confesar, no he sido capaz de entender. Es decir, la historia se va siguiendo bien, pero con la escena final y su alusión a cierta película, así como el hirsuto regalo que uno de los personajes recibe en un sobre (y esto ni tan mal), me quedé con la cara de "¿me lo expliquen?".

Sin embargo, para mí el verdadero giro de guión fue ver en los créditos que el protagonista no fuera Eduardo Noriega.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Sobre Manchester... ¿United?

Ser idiota: definición gráfica.

El otro día se cometió un grave atentado en Manchester, en el que perdieron la vida varias personas. Calificaciones sobre los hechos las voy a omitir, pues no son objeto de esta entrada. Esto va para valorar el vídeo de arriba, en el que el presentador de "El Cascabel", Antonio Jiménez, consigue caer tan bajo que hace que Francisco Marhuenda parezca una persona razonable.

La cosa, que se puede ver en el vídeo, es la siguiente:al principio le dan la noticia y pregunta si el sitio donde se ha cometido el atentado es el estadio del Manchester o uno de conciertos, a lo que el corresponsal pasa de la pregunta y le empieza a contar que no se sabe muy bien si bomba, tiroteos o qué. Entonces Antonio Jiménez vuelve a la carga, y empieza a decir decir "a los que somos futboleros nos interesa saber". El corresponsal se queda con cara de "no me creo que me esté preguntando eso" y Marhuenda interviene para decirle "hombre, hay cosas más importantes del fútbol", pero Jiménez insiste en que "el fútbol es lo más grande, y sobre todo el Real Madrid".

¿Cómo calificar a semejante sujeto? Que en primera instancia lo primero que se te ocurra sea preguntar si es el estadio del Manchester United puede ser una metedura de pata más o menos perdonable. Que sigas erre que erre con el tema empieza a dar muestras de imbecilidad. Que te señalen tu error y tu respuesta sea "el fútbol es lo más importante" es síntoma inequívoco de que algo no te funciona bien en la cabeza. Tanto si ha sido por soltarla sin pensar, como si ha sido algo meditado ("voy a soltar esta gracieta, que quedará genial") me parece, por ser suave, de una torpeza periodística brutal, incluso poniéndome en la cabeza del perfil habitual de espectador de TV13.

Arriba queda, pues, el vídeo. Cada cuál que opine lo que considere oportuno.

martes, 23 de mayo de 2017

De excursión con el trabajo

Con más gente, pero sin caballos.

Ayer tocaba romper un poco la rutina de expedientes y despachos para salir un poco al aire libre y hacer "trabajo de campo". Esto es debido a que en la sección en la que trabajo llevamos, entre otras cosas, el control de los centros de inclusión (para los rezagados, hace tiempo que no llevamos la RGI, para los muy rezagados, hace casi 10 años que dejé de ser abogado) y estamos en temporada de visitas a centros, para inspeccionarlos in situ, poner caras a los nombres y ver cómo funcionan. Y ayer me tocó unirme al grupo de inspección (trabajadores sociales, jefes y un par de administrativos).

Tocó, pues, subir primero a Santutxu, donde nos enseñaron un centro residencial y uno de día, nos explicaron las labores de la asociación, el funcionamiento de los centros, las instalaciones... cosas que está bien ver, pues permite tener otra visión más allá del Word y el Excel en la cuál a veces los usuarios acaban siendo solo líneas en un programa informático y los centros de inclusión códigos en una hoja de cálculo. No es que conocer los centros me vaya a hacer desempeñar mejor o peor mi trabajo, pero me sirve para saber un poco en qué se materializa.

De Santutxu nos fuimos a la famosa calle Cortes, donde proseguía la ruta, con el taller ocupacional donde los usuarios aprendían a hacer cosas, como arreglar bicicletas (que nadie piense cosas raras, estas entidades no tienen ningún ánimo de lucro), y una vez hecha la visita, recorrimos toda la calle Cortes para volver a la oficina en Zabalburu. Creo que era la primera vez que transitaba esa calle y me da que la última. Bilbao tiene muy poquitas zonas que me desasosieguen, y la calle Cortes consiguió ser una de ellas. Que a las 12 del mediodía y en un grupo de 20, bien, pero de noche... ahí no me meto ni borracho.

lunes, 22 de mayo de 2017

Noche de Venganza

Traducirlo por algo que tuviera que ver con el título original y la película estaba de más.

Una película de Liam Neeson sin Liam Neeson, una película de acción, malos muy malos y muchos tiros, que de haberse hecho en los 90 la habría protagonizado Wesley Snipes.

Noche de Venganza (aunque nadie se vengue de nadie) es una película sobre policías corruptos (o de bomberos corruptos, a juzgar por algunas ideas que tienen algunos de los personajes) en la que el robo de un gran alijo de droga y el secuestro del hijo de un policía son las causas que desembocan el caos en un casino de las vegas, con todos y cada uno de los clichés del género, incluido el de que los personajes sean todos idiotas.

Creo que no hay una sola decisión que tomen los personajes principales que tenga el más mínimo sentido. Desde dejar 25 kilos de cocaína y una pistola por ahí tirados, donde los puede coger cualquiera, a dejar esa droga en una taquilla, donde puede cogerla cualquiera, a intentar hacer pasar 25 kilos de azúcar por cocaína. O cuando tienes que irte rápidamente del casino sin que te maten, desde el vestíbulo principal, meterte a la cocina y el garaje para que puedan perseguirte en condiciones, no sea que yéndote por la puerta principal y llena de testigos puedas salir a la calle. O cuando sabes quién es el malo, a tu espalda y armado, en vez de llegar a comisaría y detenerlo... ¡haz que descubra que le has pillado! O una que me encantó: somos una enfermera altamente cualificada y un adolescente asustado. Tenemos un herido de bala, que la enfermera vaya a pedir ayuda mientras el chaval evita que se les muera el paciente. ¡Bravo!

No llega a niveles de Flashforward, pero sí que por momentos cae en el ridículo. Escenas muy chulas de acción, que a pesar de su nula credibilidad (algunos deus exes, además de imposibles son excesivamente predecibles) son divertidas, pues esto al fin y al cabo no busca otra cosa que ser una película de acción a base de clichés. Y en ese contexto, pues entretiene.

domingo, 21 de mayo de 2017

Fin de semana: empieza la temporada de playa

Foto a traición.

Vuelve el calor, y eso suele implicar excursiones a la playa. Pero ya que estamos, hablaré del fin de semana, como suele ser habitual los domingos a esta hora.

El viernes al salir del trabajo unas pizzas antes de la partida, pues habíamos quedado pronto para seguir con la campaña e Vampiro: Edad Oscura, la cuál llevaba ya tiempo abandonada. Al acabar, me doy un garbeo hasta el Zubiarte, con el ánimo de ver la decepcionante Alien Covenant, de la que ya hablé aquí ayer.

Sábado día de excursión, en Castro, con paseo por el puerto, comer hamburguesa, siesta, paseo por la playa, helado... todo muy estresante y agotador. Bueno, algo cansado sí, que al volver a Bilbao me retiro y dedico un par de horillas al Civilization VI.

Domingo día de andar y cine. Después de comer me acerco, vía metro, a Max Ocio, para acabar viendo Noche de Venzagnza (ya la reseñaré, como suelo hacer) y para volver me pego el paseo, que no es para tanto. Hora y media después de salir de allí ya estoy en la lonja, donde jugamos juegos de mesa ligeros, Secret Hitler y Time´s Up, antes de recoger el chiringuito y tocar retirada. Mañana es día de labor.

sábado, 20 de mayo de 2017

Alien Covenant

El Guernica de H.R. Giger.

Secuela de Prometheus, que a si vez es precuela de Alien: El Octavo Pasajero, Alien Covenant es otro fallido intento cinematográfico de expandir el unverso de los xenomorfos y la poderosa corporación Weyland Yutani.

Y es fallida, entre otras cosas, porque no sabe a lo que juega. Cuando en 1979 Ridley Scott sacaba la primera película de la franquicia, daba una interesante perspectiva al cine de terror, que en su secuela Aliens, sentaba un precedente para el cine de acción. Aquí intenta tocar un poco de cada palo, intentando irse además por lo filosófico, quedando un refrito extraño que no se decanta por un lado ni por el otro, y lo que es peor, no consigue captar el interés porque además a ratos es aburrida. Y encima tampoco consigue captarlo porque la mayoría de los personajes, sosos y planos (si acaso se salva Tennesee, al que con el cliché de cowboy espacial tratan de dar un poco de personalidad), importan una mierda, y su inminente muerte horrible se convierte en un acto de mero trámite.

Pero es que además la suspensión de la incredulidad baila hasta caerse, y si ya a Prometheus se le criticaba la estupidez de los protagonistas, aquí tenemos una película que directamente va de gente que se merece lo que le pase. "Oh, un planeta desconocido, salgamos sin protección, a pisar y toquetear todo, a manos desnudas". En serio, creo que salvo frotarse los genitales contra un árbol, hacen todo lo que NO hay que hacer.  

Eso, unido a un villano que más que interesante es cansino (con detalles, además, que supuestamente dan personalidad y solo resultan absurdos, como ese sintético al que le crece el pelo hasta hacerse grunge) convierte este experimento en una película a evitar, y que más allá de intentar ahondar un poco más en los orígenes de la saga, aporta muy poquito. Y ni siquiera eso, pues resulta ser completamente irrespetuosa con sus propias reglas (tiempo de gestación de un xenomorfo: arbitrario y aleatorio) y si ya de por sí el puzzle encajaba mal, con eso termina de volcar la mesa y tirarlo todo por el suelo.

Se medio salva en algunas escenas que parecen homenajear a las películas clásicas de Alien, pero en cuanto se desvía de ahí... agua. Sigourney Weaver debe de estar llorando en una esquina. Eso, o acariciando su gato mientras ríe.

Y digo yo, que puestos a hacerla mala, al menos Ridley Scott se podría haber molestado en hacerla entretenida. 

viernes, 19 de mayo de 2017

La guerra de los pájaros

En el país donde todo mata.

Antes de empezar debo empezar diciendo que este texto no es mío, sino del tuitero @Kokarro, que lo publicó aquí, pero me pareció tan genial que me he visto obligado a recopilarlo de forma que sea más fácil de leer, y así compartirlo con el mundo.

¿Os sabéis la de cuando en 1932 Australia le declaró la guerra a unos pájaros, Y PERDIÓ? 

Yo ya os conozco, y queréis que empiece hablando de los pájaros, pero antes os tengo que contar toda esa movida del contexto histórico. La historia empieza con el final de la Primera Guerra Mundial, que es como la segunda pero no en plan de que Spielberg te haga una peli.

Tras la guerra, el gobierno australiano dio a muchos veteranos tierras en el oeste de Australia para que tuvieran su granja de Pin y Pon. Suena muy bien, pero en la mayoría de casos tener tierras ahí era como cuando por Navidad te regalan calzoncillos, porque era un páramo. ¿Sabéis qué era una puta mierda también? La Gran Depresión del 29. El Gobierno les dijo a los granjeros de ahí que tenían que plantar trigo. Suculento y delicioso trigo. Pero vamos que da igual porque a estos tíos les prometieron unos subsidios que no llegaban nunca. De momento el gobierno te ha dado unas tierras que no las querrías ni para tu peor enemigo, te fuerza a plantar trigo, y luego no te paga. 

Y entonces... LLEGARON. 20.000 EMÚES, CHAVALES, CON HAMBRE EN LA MIRADA, Y CRUELDAD EN EL CORAZÓN.


Nota para los despistados: el emú es el de la izquierda. Es como un avestruz pero como que además es una mente militar brillante.

Aparte de que eran VEINTEMIL, hay otro problema: los emúes no comen en plan como tu prima, la que mancha un poco el plato y ya está llena. Iban por ahí devorando todo a su paso, y cargándose las cosechas de mierda en las tierras de mierda de estos pobres veteranos. 

Un comité de granjeros decidió, porque eran veteranos y les sonaba todavía lo de la guerra, que había que llamar AL MINISTERIO DE DEFENSA. Fueron a donde Sir George Pearce, Ministro de Defensa de la época, y le dijeron que tenían un plan: AMETRALLADORAS.


George Pearce, que es este señor de la foto, les dijo que sonaba bien el tema, y llegaron a un acuerdo:

Les dijo que no les iba a dar ametralladoras a los granjeros (lo cual tal vez hubiera sido mejor) y las usarían soldados. Los granjeros les darían casa y comida y pagarían la munición. 

A estas alturas, sí a todo porque los emúes se habían aliado con LOS CONEJOS. ¿Cómo? Pues muy fácil. Al pasearse con sus 40.000 patazas, se cargaban vallas que daban paso a los conejos, que atacaban en plan Blitzkrieg. Pearce, infeliz de él, daba por hecho que los emúes serían un blanco fácil, porque no había mirado a los ojos a esa horda de la destrucción.


Incluso contrataron a un camarógrafo para que grabase la ESPECTACULAR VICTORIA.


Pensaban que así se anotarían un tanto como salvadores de los granjeros, pero ya os he adelantado que de eso nanay. La operación militar empezó el 2 de noviembre de 1932 a cargo del Mayor Meredith de la 7.ª Batería Pesada de la Real Artillería Australiana. Los medios además dijeron que el cuerpo de Caballería australiano quería a los emúes para DECORAR SUS CASCOS, en plan trofeo de guerra. Total, que el 2 de noviembre se divisa una bandada de unos 50 pájaros infernales, ahí, acechando, o haciendo movidas de pájaro. 

Los australianos intentaron una emboscada, entre militares y granjeros, pero fueron detectados. Claro, las ametralladoras de entonces tenían bastante poco rango, no te podías poner a disparar desde Perth, tenías que estar cerquita. Y dispararon y fallaron trágicamente, y dieron a dos o tres. El resto se convirtieron en un huracán de plumas y se dispersaron. 

Los australianos, que no esperaban tácticas de distracción tan avanzadas, se pasaron el resto del día buscando emúes, y mataron a 12. Es un buen momento para recordaros que hablamos de 20.000 emúes, y además los militares contaban con 10.000 balas. Mal calculado ya de base. Total, que el día que estrenaban ametralladora se cargan a menos de una veintena de emúes. Las pérdidas de virginidad suelen ser así.
Aquí, las declaraciones de un soldado tras sentir en su propia carne el terror que inspiraba la superioridad Emú.


Los australianos, tras su humillante despliegue inicial, sacaron su ARMA SECRETA: CAMIONES CON AMETRALLADORAS. Claro, el plan en tu mente y en la mía es de puta madre, tú ahí al más puro estilo Mad Max ametrallando emúes mientras suena Sabaton. 

El tema es que los emúes ERAN MÁS RÁPIDOS QUE LOS CAMIONES, eso y que la suspensión hacía que dispararan en plan Michael J. Fox. 

No sólo eso: de entre las filas emú se alzó un mártir que tras ser atropellado quedó atascado en el camión y este se CHOCÓ CONTRA UNA VALLA. Para más risotada, un detalle es que en los informes oficiales del Mayor Meredith este destacó que los australianos no sufrieron bajas. Para el 8 de noviembre habían gastado 2500 de sus 10000 balas, y mataron 200 emúes. Yo soy de letras, pero son un porrón de balas por bicho. El Mayor Meredith pronto vio que los emúes eran un enemigo formidable. ¿Os acordáis del mártir del camión? En su cadaver había cinco balas. El Mayor Meredith dijo lo siguiente sobre los emúes, diciendo que eran COMO TANQUES PERO EN PÁJARO.




¿Sabéis qué pasó al final? Que tocó época de cosecha de lo poco que habían dejado sin comerse los emúes, y ya no quedaba trigo. Tras su victoria total, se dispersaron como una neblina misteriosa, y se marcharon por ahí, a reproducirse y parecer dinosaurios. 

Los granjeros volvieron a pedir ayuda militar en 1934, 1943 y 1948, pero se rechazó porque el ejército vio que el enemigo era imparable. En 1934, en 6 meses los granjeros mataron más de 57.000 emúes.


Pero incluso así, en este mapa veis en rojo las zonas de Australia que siguen llenas de emúes. La conquista es casi total.

Además, el emú es junto con el canguro EL ANIMAL NACIONAL DE AUSTRALIA, lo cual deja bien claro quién es el dueño de la nación realmente. Quiero terminar este hilo dedicándoselo a las más de 57.000 víctimas del genocidio emú, asesinadas por el colonialismo. Never forget.

jueves, 18 de mayo de 2017

Plan de Fuga

Ni el robo perfecto ni, desde luego, la película perfecta.

A título de curiosidad, esta película tiene el honor de ser la primera que veo en el cine habiéndome presentado al casting. No me cogieron, que habría presumido de ello, pero fue divertido. De hecho, casi diría que fue mejor el casting que la película, pues ha resultado bastante decepcionante.

La presencia de Luis Tosar y Javier Gutiérrez es un poderoso reclamo, y de hecho son sin duda lo mejor de la película, aunque por sí solos no alcanzan a levantar el despropósito. También era un aliciente ver qué tal se desenvolvía Alain Hernández (El Rey Tuerto) en una película seria, pero parece que el chico solo tiene un registro, y lo que funciona muy bien como parodia de poli impasible y superduro no encaja tanto si la cosa va de protagonziar drama.

La dirección también es chapudera y la película va claramente de más a menos, con un punto de inflexión muy claro en el que la coherencia se empieza a diluir y va desembocando hacia un despropósito digno de aparecer en la era dorada de la serie Flashforward, en la que solo se buscaba el constante golpe de efecto pero sin que nada tuviera el más mínimo sentido. Las motivaciones de los personajes son caóticas o inexistentes y la dirección de diálogos deja ver demasiados huecos (¿en serio, lo de que las líneas de un actor tengan que ver con lo que le acaban de decir, qué tal? ¿y quién se refiere a su amigo del alma como "amigo, amigo", con todo de vendemecheros rumano?

La película tenía bastante buena pinta y el comienzo tiene su pase, con algunas escenas que son incluso buenas, y unos diálogos realmente ingeniosos. Pero es un castillo sin cimientos que se derrumba en cuanto comienza a soplar el aire, como si hubiera empezado con un sprint y se hubiera quedado rápidamente sin fondo. Y una vez que se cae, solo puede rodar hacia abajo, con un desenlace que casi da un poquito de vergüenza ajena.

¿Lo positivo? Que al estar rodada en Bilbao y Barakaldo pude ver muchos sitios que me resultaban familiares, y pocas películas permiten ver coches de la Policía Nacional aparcados en frente de Sabinextea, sede del PNV.

miércoles, 17 de mayo de 2017

martes, 16 de mayo de 2017

Vuelve Master of None

Sono tornato!

No sé qué tiene esta serie, pero me enamora. Ya comenté hace un año que la ví y me gustó mucho. Es más, es una de esas series que la disfrutas mientras la ves y luego te deja un regusto muy amable. 

Pues el viernes empezó, pillándome un poco sorpresa, la segunda temporada, que por lo poco que he visto, sigue siendo igual de encantadora y entrañable que la primera, con algún momento que incluso estuvo cerca de sacarme la lagrimilla.

Y aprovechando que de retornos va la cosa, este viernes, 19 de mayo, vuelve nuestra otra amiga de Netflix, Kimmy Schmidt (aunque la segunda temporada he de decir que me pareció algo flojita).

lunes, 15 de mayo de 2017

Guardián y verdugo

Defensa y acusación.

Basada en hechos reales, nos cuenta la historia de un funcionario de prisiones en la Sudáfrica de 1987 (la del Apartheid), al que un día se le va la cabeza y la emprende a balazos contra siete señores y se los carga. Y un prestigioso abogado penalista, activista anti pena de muerte, (un soberbio Steve Coogan) lucha por todos los medios para tratar la horca a su cliente.

Dejando claro desde el principio el qué, esta película ahonda en el por qué de los hechos, cómo alguien puede llegar a hacer eso, y el relato del reo, un chaval al que con 17 años ponen a trabajar en el corredor de la muerte, haciendo de las ejecuciones su rutina diaria, sirve para enseñar, con algo de truculencia, el funcionamiento del corredor de la muerte de una cárcel sudafricana de la época.

Lo que tenemos es una interesante, pero cruda, película judicial, y un alegato contra la pena de muerte, que nos va intercalando escenas del juicio con flashbacks que cuentan la historia de fondo. No ha tenido, según veo, grandes críticas, pero a mí me ha parecido una película más que correcta, con una historia interesante, una resolución ágil y muy buenas actuaciones. El trailer me vendió la película desde el principio y el resultado no me decepcionó.

domingo, 14 de mayo de 2017

Eurotxupito 2017

La paupérrima cosecha.

El tema del día, Eurovisión, es también la excusa con la que nos juntamos unos cuántos una vez al año para beber chupitos a saco y pasar un buen rato. Es el día del Eurotxupito, esa hermosa tradición que empezó el año de Chikilicuatre y lleva ya diez ediciones.

Quiso el sorteo que mi país elegido fuera Italia. Arrivederci hígado, pues era la gran favoritísima, la que iba a ganar sí o sí. Pero los comienzos no fueron nada buenos, con mucha anotación intermedia que le permitía estar más o menos arriba en la clasificación, pero nada de beber. Hasta el punto de que hasta 6-7 países después de empezar, no vino el primero.

Luego la cosa iba mejorando, con una buena racha que si bien no parecía servir para destronar a la sorprendente Portugal, me iba a quitar la sed. Pero nada, volvíamos a las anotaciones mediocres, que acabaron por dejar a Italia, la que iba a arrasar en las votaciones, en un deshonroso, y sobre todo sobrio, sexto lugar.

Bueno, al menos no me tocó España.

jueves, 11 de mayo de 2017

Top Boy

Personajes de la primera temporada.

Una serie muy poco conocida y que descubrí un poco por casualidad, que empece a ver por algunas críticas que la comparaban un poco con la maravillosa The Wire. Es cierto, y se nota, que la serie de David Simon es una de las fuentes de las que bebe, e incluso a ratos sabe a lo mismo. Pero se queda por el camino.

Top Boy es la historia del ascenso al poder de Dushane, un matón del tres al cuarto en un barrio pobre del Londres más deprimido, ese Londres neodickensiano de drogas y viviendas sociales, en el que la calle da leccions duras a quienes sean lo suficientemente duros como para aprenderlas. Nos cuenta también la historia de Ra´Nell, un chaval que tiene que lidiar con los problemas de salud de su madre y las tentaciones de pasarse al lado oscuro de la línea del crimen y el dinero fácil.

Muy bien ambientada y con personajes atractivos y creíbles, pero una serie que se queda coja, por incompleta. Es muy corta, lo que en sí no es malo, pero sí que hace que se quede un poco a medias, con tramas que se quedan colgando, y es el de ser un poco inconsistente su mayor defecto.

Buenas hechuras pero sensación de gatillazo, hacen que Top Boy sea una serie que se disfruta mucho, pero que hace pensar lo que podría haber sido.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Gimnetflix

Algo así debo de parecer en el gimnasio.

Podría decirse que esta entrada es una mejora de esta, pues lo de ver series mientras hago el hamster en las máquinas del gimnasio ya lo hacía hace 4 años. Así vi, por ejemplo, Mad Men, Utopia, o Breaking Bad. Sin embargo, los tiempos avanzan y ahora no tiro de Tablet, sino de móvil+Netflix, con la diferencia fundamental de que en vez de descargar el capítulo concreto para ver, ahora elijo in situ lo que me apetece en ese momento (lo de usar Tablet+Netflix no sería mala idea, pero la pobre está para el arrastre). 

De esta manera, mientras mis piernas hacen kilómetros, puedo dedicarme por ejemplo a ver capítulos del Príncipe de Bel Air (así, de pensar), y el rato se hace más entretenido.

lunes, 8 de mayo de 2017

El Círculo

Tom Hanks, en uno de los papeles más abofeteables de su carrera.

No confundir con la película "Círculo" que se puede ver en Netflix, El Círculo es una de esas películas que bien podrían pasar por capítulo largo de Black Mirror, pues toca directamente, y desde la misma perspectiva de ciencia-ficción cercana, los efectos de la tecnología en la sociedad, con inquietante resultado.

En ella Emma Watson es Mae, una talentosa y trabajadora chica que entra a trabajar a Circle, la empresa que nace de meter en la batidora Google, Apple, Facebook y Microsoft, ese conglomerado tecnológico con líder visionario, centro de trabajo new new age y las ganas y los medios para cambiar el mundo.

Pero esa empresa que parece tan chachipiruli resulta ser poco menos que una secta. De sonrisa y palmadita, pero secta, donde cada movimiento y respiración es controlado, y nada puede hacerse sin que lo sepa el jefe, el genio del marketing y la tecnología, Eamon Bailey (Tom Hanks), al que dan ganas de dar bofetadas cuando sale. Y no por una mala actuación de Hanks, ni mucho menos, sino porque el personaje es totalmente insufrible, un narcisista de esos que tienen una erección cada vez que se escuchan hablar a sí mismos.

Siguiendo fiel a los clichés, la protagonista irá descubriendo el terrible plan, que no es otro que erradicar la privacidad de las personas, convirtiendo el mundo en un show de Truman a gran escala, suprimiendo conceptos como "contraseña" o "secreto", con un discurso que cualquier Gobierno distópico firmaría mientras se frota las manos: "solo los malos tienen algo que esconder". 

En ese sentido, la película resulta inquietante, y tiene momentos que merecen muchísimo la pena, con algunos que retratan muy bien al ser humano (ciberlinchamientos: la enfermedad del S. XXI). Lo malo, que a ratos se llegaba a hacer un tanto plomiza y que en otros la suspensión de la incredulidad se iba al garete (vale que Hermione es muy lista, pero tanto...), y el final, aunque se ve que la película tenía más o menos claro a dónde ir, el cómo se llega hasta ahí es un poco "porque sí". Sin contar con alguna cosa que daba algo de vergüencita ajena. (¡Derribemos una dictadura con 8 millones de likes!)

A lo mejor no habría sido tan mala idea que en vez de una película de dos horas hubiera sido un episodio de Black Mirror.

domingo, 7 de mayo de 2017

Fin de semana renovando cargos

Es la del año pasado, que de este no he encontrado.

Solución exprés de domingo noche: narrar el fin de semana. Lo de siempre, vaya, pero en corto.

Nos vamos al viernes. Por la tarde al gimnsio a quemar calorías y luego al mercado "romano" de Basurto. Los típicos tenderetes de mercado romano, aunque poca cosa. De ahí cena ligera, unas cañas y a casa.

El sábado por la mañana cometo el error de comprar el Civilziation VI, lo que no me impide ir a la reunión de Abaco, con su correspondiente renovación de junta directiva, en la que soy reelegido para el cargo de Community Manager. Y a la noche, ya que estamos ahí, aprovechamos para terminar el decepcionante tercer episodio de T.I.M.E. Stories (Profecía de Dragones).

Hoy domingo, una de cine (El Círculo), una partida de Star Wars Rebellion en la que los dados me derrotan y luego unas cañas antes de retirarme al sofá a ver un episodio de Top Boy. Eso ha sido todo, más o menos.

sábado, 6 de mayo de 2017

Cayó el Civilization VI

He sido débil.

Salió en octubre y he estado resistiéndome, pero ante la última oferta de Steam (-33%) he acabado por rendirme a mi destino y finalmente me he comprado la sexta entrega de una de las mejores sagas de videojuegos, pero a la vez un peligroso sumidero de tiempo.

He de decir verdad que cuando probé la demo gratuita se me hizo un poco decepcionante, pero también es verdad que estando tan capada se comía la gracia del juego, que es hacer un poco lo que te dé la gana, así que a ver qué tal la versión completa.

Voy a probarlo ahora, un par de turnos nada más...

jueves, 4 de mayo de 2017

[Rol] Muerte de personajes

Sean Bean, todo un experto en la materia.

Un tema muy recurrente de discusión en foros de rol es el de la muerte de los personajes jugadores. Hay directores de juego que son muy dados a matar personajes jugadores y otros que menos. Los hay que obedecen ciegamente a los dados y si estos muestran un pulgar hacia abajo, deciden que las reglas mandan y es lo que hay, mientras que otros son menos dados a ello. Yo en este tema sostengo una postura completamente radical, que es que ningún personaje debería morir a menos que el jugador que lo interpreta esté de acuerdo. 

Y me da igual lo que digan las reglas o los dados. Cuando dirijo nunca mato personajes. ¿Por qué? Pues porque matar un PJ significa obligar a un jugador a cambiar de personaje, un personaje con el que tal vez esté a gusto. Además, no aporta absolutamente nada y solo puede servir para desvirtuar las partidas (y según cómo se produzca, generar malos rollos, que también lo he visto).

Suelen argumentarme a esto que si los personajes tienen inmunidad de guión no hay emoción y las partidas se vuelven aburridas. ¿En serio? ¿De verdad en un juego que va de imaginarse cosas hace falta que exista la probabilidad aleatoria de perder el personaje para poder disfrutar? ¿Es que no son capaces de imaginar, como imaginan otras cosas, que su personaje está en un peligro real?

También suelen decir que si saben que no van a morir, no se toman la partida tan en serio. Eso será, digo yo, culpa del jugador, y no voy a decirle yo a nadie cómo tiene que jugar, pero eso en mi pueblo se llama metajuego. Yo, francamente, creo que lejos de mejorar nada, una campaña en la que los personajes puedan morir solo logra el efecto contrario: que se perciba a los personajes como elementos prescindibles y sean, en consecuencia, tomados menos en serio.

Obviamente esto es solo opinión, pero la libertad de acción hace que actúe en consecuencia, y por eso en las partidas que dirijo no mato PJs. Porque además me parece un coñazo, y porque parar la partida para ponerse a hacer un personaje nuevo e incrustarlo artificialmente en el grupo como si siempre hubiera estado ahí (¡hola Poochie!) me parece muchas veces ridículo.

¿Y como jugador? Pues si como Director de Juego tengo esta postura, como jugador no va a ser menos. Afortunadamente, partidas de una sola sesión (one shot) al margen, que yo sepa solo me ha pasado una vez que se me haya muerto un personaje en campaña. ¿Y qué pasó? Que muerto el personaje, se acabó la campaña. ¿Hubo algún tipo de enfado o mal rollo? Ni el más mínimo. Simplemente, para mí la campaña era la historia de ese personaje, y no tenía sentido seguirla con uno nuevo de pegote. Y si alguna vez pasa lo mismo, pues tomaría la misma decisión. Y tan amigos todos.

"¿Qué pasa si un jugador se dedica a hacer el cafre con su personaje?" suelen preguntar algunos. Pues aquí la respuesta es bien simple: si se dedica a hacer el idiota o a reventar la partida, lo que procede es pedirle que se replantee su postura o invitarle a dejar la partida. Que yo no sé la media de edad de otros grupos de juego, pero se supone que mis jugadores son adultos formados, no niños a los que tenga que castigar quitándoles el juguete. La partida es lo que hay, si no les gusta. que no jueguen.

Y vamos, que toda esta parrafada la podría haber resumido en: juego y dirijo a rol para divertirme, si algo creo que no va a contribuir a la diversión, no lo hago, y si creo que una partida no me va a gustar, no la juego.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Gimnasio strikes back

Do, que es gerundio.

¿Y por qué me meto yo en esto? Hace más o menos año y medio, cuando preví que me iba a tirar una época larga sin ir al gimnasio (necesitaba un descanso), tuve la prudencia de hacer lo que poca gente hace: darme de baja. Sí, sé que puede ser difícil de creer, pero yo he sido de esos que cuando dejan de ir al gimnasio se dan de baja. Soy un monstruo sin sentimientos, vale.

Pero aunque es algo horrible, cansado y atroz, en parte tenía mono. No tanto de ir, que es agotador, sino de ponerme un poco en forma, que el sedentarismo va dejando sus souvenirs en la zona abdominal, y cada vez cuesta más quitarlos, así que algo de ejercicio es sano. Pero no solo eso, y es algo que no creí que diría, que mi cuerpo a veces también me pedía ejercicio físico, y aunque la odio, echaba de menos esa sensación de acabar agotado tras corretear cual hamster en la cinta.

Así que me armé de valor, el viernes usé la sesión de prueba gratuita (hola, agujetas de fin de semana) y hoy ya me he apuntado, para meterme de lleno en el nada maravilloso mundo de las máquinas de sufrir.

martes, 2 de mayo de 2017

Raspberryzando

25 años al pasado.

Poco a poco vamos montando la retroconsola y resolviendo problemas. Uno de los que me encontré, y que resolví el mismo viernes, fue el del sonido. Tengo la raspberry enchufada a una tele por HDMI, y no salía nada de ruido. Para ello investigué, y vi que la solución era abrir el archivo config.txt y añadirle al final hdmi_drive=2. Mano de santo.

Pero había otras pegas, sobre todo con la compilación que quería bajar, la de Nayin (o Nacho): no me cabía en la tarjeta microSD. Intenté bajar otras versiones de la misma, o incluso miré algún tutorial de reducir imágenes, que me sonaba a chino, así que opté por lo fácil: comprar otra microSD mejor. Mano de santo también.

Ahora el problema con el que me encuentro es que si bien en la nueva compilación hay muchos más juegos y plataformas, el catálogo de SNES de la otra, la de Lucifer Solrac, tiene títulos que me interesan y en la de Nacho no están, por lo que tendré que buscar ahora la forma de ponerlo a mi gusto. ¡Ya tenemos el siguiente desafío sobre la mesa!

lunes, 1 de mayo de 2017

Puente de mayo

Para cerrar el fin de semana.

Este tipo de entradas es más propia de domingo que de lunes, pero sigue siendo igual de socorrido reseñar el fin de semana para tener la entrada del día.

Mucho ya lo he ido contando, como el viernes, que después de salir un rato a correr (¡ejercicio, sí!), hubo una de cine y cena, con la divertidísima Guardianes de la Galaxia 2, y de ahí a casa.

El sábado por la mañana fue tranquilo, y a la tarde acabé yendo un poco de rebote a unas jornadas de rol que había en Santurtzi, donde acabo jugando el rol en vivo "Intrigas Palaciegas", que no es que me entusiasme. A la noche, una de salir de fiesta, a jugar un kinito a Iturribide (¡revival total!) con la gente de Arbolantxa, hasta altas horas de la mañana.

El domingo toca descansar, pero hay baloncesto en Miribilla, de modo que nada de quedarme en casa por la mañana. El partido bien, con victoria, y la tarde me la paso haciendo nada, en el sofá con la consola (entre la retropie y el NBA 2K15). A la noche, y por sacar un poco la cabeza a la calle, salgo a dar una vuelta y acabo en la lonja, jugando una partida de El Grande (juego de mesa llamado así).

Lunes, que no es lunes, hoy. Por la mañana nada reseñable, y por la tarde más de juegos de mesa, con victoriosa partida de La Guerra del Anillo y otra entrega del peculiar T.I.M.E. Stories, con el escenario "El Caso Marcy". Y eso ha sido más o menos todo, ahora este chip de lunes, aunque la semana empiece en martes.

domingo, 30 de abril de 2017

Victoria al Andorra (81-67)

¿Estamos ya de vacaciones, Axel? Casi, Jonathan, casi.

En una temporada en la que las visitas a Miribilla se cuentan por disgustos, hoy ha tocado ganar, y además con una cierta holgura, al Andorra, en un partido con que el que no contaba yo del todo (de hecho, me alegro de haberme equivocado, pues estaba convencido de que tocaba perder), pues la temporada lleva ya tiempo a la deriva, sin objetivos reales, y el Andorra, pese a su cartel de mal visitante, traía una buena plantilla.

El partido ha empezado bastante fiel a lo que yo vaticinaba, con un punto a favor del Andorra, que en el segundo cuarto empezaba a marcar distancias, aunque por suerte no llegaban a arrastrarlas demasiado y al descanso hemos llegado igual que empezamos el cuarto: uno abajo.

El tercer cuarto parecía que iba a ser el de la caraja visitante, pero aunque cogíamos ventajas de 5-6 puntos, ellos han aguantado el temporal y el cuarto ha terminado con un escaso +3 para los de negro.

Sin embargo el último cuarto ha sido el del desmoronamiento. El Bilbao Basket, sin hacer alardes, parecía ir a una velocidad más que el Andorra en cuanto a acierto, un Andorra al que le han pasado factura el cansancio lógico del viaje y parece que el vértigo de ver que ganando hoy se aseguraban el playoff de forma casi matemática. Y no solo han perdido, sino que el average ha caído del lado de Bilbao, pues la venaja se ha ido hasta los 14 puntos, en un final andorrano de completa impotencia.

Seguramente no sea suficiente con esto, pues habría que ganar un partido más que ellos y no descarto que de los tres que quedan Bilbao Basket no gane ninguno, pero una victoria siempre se disfruta, aunque no haya sido un gran partido.

sábado, 29 de abril de 2017

Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Los héroes más gamberros.

Esperaba mucho de esta secuela, pues la primera parte me encantó, y el veredicto es: sobresaliente. No solo mantiene el nivel humorístico de la primera sino que posiblemente da un paso más allá y consigue ser lo que desea ser, una soberbia película de aventuras y humor en el espacio, en la que ya la primera escena, empezando in media res, con un combate por el destino del universo como algo rutinario, es toda una declaración de intenciones de lo que nos vamos a encontrar.

Como ya lo era la primera, Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es un compendio bien hilado de acción, humor, referencias culturales y música de los 80, aderezada con muchísimas monerías del bebé Groot y la peculiar forma de ver las cosas de Drax, con diálogos divertidos, villanos que molan, secundarios graciosos y personajes buenos-malos que dan muchísimo color. Y algunos cameos verdaderamente gloriosos.

Guardianes 2 es sobre todo un no parar de reír. Un ejemplo de que Marvel dio en la tecla y sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: películas divertidas, hechas con mucho mimo y repletas de detalles.  

Por ponerle un pero, la excepcional banda sonora de la que hacía gala la primera película me gustó algo menos aquí, aunque mantiene el todo, y es además un elemento relativamente importante en la trama, así que se les perdona. Pero la verdad, salvo eso, no me ocurre nada negativo que decir. Si acaso, que ahora toca esperar a que hagan la siguiente.

viernes, 28 de abril de 2017

Peleando con Retropie

Verse, se ve.

Poco a poco, mi intento de tener la retroconsola casera va avanzando, aunque sea a mi ritmo de tecnozopenco. El viernes pasado me hacía con el cacharro, pero los primeros intentos eran infructuosos.

Primero bajé una distribución de Retropie completamente funcional, pero sin las roms (los juegos, para entendernos) instaladas, y me daba toda la pereza andarlas buscando, sobre todo cuando hay miles por ahí con todo instalado. De modo que descargué una que tiene bastante buena prensa (Nayin), y le di a descargar.

Problema uno: tengo el ordenador tan saturado que no me daba para descomprimirlo.
Problema dos: el disco duro extraíble funcionaba perfectamente, pero la carcasa no.

Comprada carcasa nueva, por fin logro abrir la imagen, pero por un poco no me cabe en la tarjeta de 64 GB que compré. A buscar un plan B.

Bajo otra, bastante más liviana, de un tal Lucifer Solrac, y parece funcionar. Pero como siempre, hay cosas que no terminan de ir bien. Una de ellas la configuración, y es que esta compilación planta un marco que descaraja completamente la resolución, y no hay quien vea nada. Eso lo consigo arreglar.

Lo que todavía no he podido solucionar es el tema del sonido, pues la tele permanece silenciosa cual ninja, lo que le quita bastante diversión al tema (por si alguien lo pregunta, sí: he enchufado el cable HDMI y he configurado para que el sonido vaya por ahí). 

Seguiremos cacharreando, a ver qué tal.

miércoles, 26 de abril de 2017

Ether. La muerte de la última Llama Dorada

Las dos caras de Boone Dias.

Ya hablé de este cómic cuando estuve en su presentación hace unos días, y la verdad es que asistir a una presentación de un libro tiene como efecto que cuando lo comienzas a leer ya lo sientes un poco tuyo, y en especial cuando te lo venden tan bien como David Rubín (este tío es un grande), que lo coges con muchas ganas. 

Ether es una historia de dos mundos, el real y el mágico Ether, dos realidades entre las que viaja Boone Dias, un vagabundo en la tierra y un respetado detective en Ether, donde vive grandes aventuras. Así contado, es verdad, suena al eterno pastiche, pero en sus páginas se encuentra todo un mundo fascinante y repleto de detalles que cautivan al lector, a lo que ayuda el excelente nivel gráfico de lo que se nota que es una obra muy cuidada.

Con un estudiado equilibrio entre usar clichés y romperlos, nos transporta por ese mundo y nos enseña su lado más sombrío, enlazando con la historia de Boone en la tierra, de cómo pasó de ser un reputado científico a vivir en la calle con la investigación del asesinato de una importante personalidad, sin disimular en ningún momento quién está detrás, con uno de esos malos taimados y ladinos a los que es fácil odiar, con una clara y reconocida inspiración en el Moriarty de Holmes. 

Pero lo mejor son los detalles, esas píldoras de ambientación que va dejando entre capítulos, con la fisionomía de las balas mágicas o esos pajaritos de insoportable trino, o su curioso sentido del humor, basado a veces en elementos tan contradictorios como ese medio de transporte que es un caracol ultrarrápido, o personajes como un hada que se marea al volar. Como dijeron en la presentación, el cómic empieza con alguien siendo enviado de una dimensión a otra con una patada en el culo, lo que es toda una declaración de intenciones.

Pero ojo, que a pesar de estos toques la obra no es cómica, sino que adquiere unos tintes bastante más oscuros, con la proporción exacta para lograr que una vez leída la última página ya estemos deseando que llegue el siguiente volumen. 

Una obra francamente recomendable, y desde mi lado más friki, una fuente poderosa de inspiración para ambientar partidas de rol.

martes, 25 de abril de 2017

Bu x10

Así por la tontería, bodas de aluminio.

Muchas cosas han pasado, algunas las he contado, otras ni de coña, desde que se unió a mí este compañero de viaje que es mi blog, pues tras 10 años, con él a cuestas puedo decir que por frívolo que suene, es una parte importante de mí, mi obra más grande. 

Siempre acabo diciendo lo mismo a estas alturas del año, que no sé hasta cuándo durará esto, y que la forma de irlo haciendo es día a día. A lo largo de este tiempo he tenido épocas de mayor creatividad y otras de sequía literaria, pero lo que nunca me han faltado han sido las ganas de seguir con el proyecto. Supongo que la misma cabezonería que me compelió a decir cuando empecé "si lo hago no es para dejarlo tirado a las primeras de cambio" es el mismo motor que lo mueve. Y el día que deje de haber blog, que no sé cuándo pero lo habrá (nada es eterno, salvo Jordi Hurtado), sin duda sentiré un vacío existencial... y no tendré muy claro dónde contarlo. Pero de momento, pasito a pasito, veamos hasta dónde nos lleva este camino.

lunes, 24 de abril de 2017

Life

Calvin, el séptimo pasajero.

Resulta curioso que salga tan a la par con la nueva versión de Alien de Ridley Scott, pues es precisamente la película a la que más recuerda esta película de terror en el espacio con bicho alienígena amenazando astronautas.

Un grupo de científicos en la estación espacial internacional recibe una sonda proveniente de Marte, y en ella encuentran lo que la humanidad ha estado esperando durante años: una forma de vida alienígena. Esto supone un gran revuelo y abre todo un panorama de posibilidades científicas. Pero como no podía ser de otra manera, algo se tuerce y...

Tenemos una película de entretenimiento, fácil de ver y con una historia que se avanza por los raíles adecuados a su finalidad, sin hacer grandes alardes pero sin estrellarse estrepitosamente. Una película conservadora en este sentido, que busca la eficacia sin hacer experimentos audaces, lo que sin sobresalir le da una nota correcta. Todo ello hasta llegar a un final que, tal vez siendo un poco forzado, busca sorprender y en parte lo consigue. Pero no vamos a ser tan malos aquí de hacer el spoiler.

domingo, 23 de abril de 2017

Fin de semana postómicron

Rompiendo la regla de la rejugabilidad.

A lo fácil, por no dejar esto sin actualizar. El viernes, ya lo adelanté, me compraba la raspberry y trasteaba con ella antes de ir a la lonja a jugar a cosas. Carcassonne y T.I.M.E. Stories, un curioso juego cuya peculiaridad es que solo se puede jugar una vez. Yo lo juego una segunda vez, para poder llenar la partida y que gente que no lo había probado pudiera hacerlo. Posible sí, pero se resiente muchísimo al perderse la sorpresa.

Sábado por la tarde me voy al cine a ver Life (pensaba reseñarla hoy, pero me ha dado pereza) y a la salida me acerco a Game a comprar de segunda mano el NBA 2K15 (ya que esta semana el baloncesto de verdad no daba alegrías, a probar con el virtual) y decido volver a Bilbao no en autobús ni en metro sino andando. Hora y cuarto aproximada de paseo, lo que con el buen tiempo que hacía es hasta agradable.

Por la noche me quedo en casa, descansando de la pateada y, eh, "probando" el juego nuevo.

Domingo poca cosa, con día casero, visita por la tarde a ver si hay gente en la lonja (¡agua!) y a última hora un improvisado pintxo-pote. Esto ha sido el fin de semana, mañana a currar.

sábado, 22 de abril de 2017

Spartacus: Sangre y Arena

Los tronistas de la nueva temporada de Capua Shore.

Spartacus: Sangre y Tetas habría sido un título mucho más honesto para esta serie de corte "histórico", pues es precisamente lo que ofrece: entretenimiento sin complejos aderezado de excesos, cuerpos imposibles y peleas ultraviolentas en las que la hemoglobina y las mutilaciones están al orden del día, y el explícito erotismo se llega a meter a veces casi en el terreno de la pornografía. Pero así es Spartacus y así nos la vendieron, haciendo a veces que Juego de Tronos parezca Barrio Sésamo.

Cuenta la ya conocida historia de Espartaco, el esclavo tracio que metido a gladiador tiene a bien organizar una feroz revuelta y poner la República de Roma patas arriba, de manera que todo lo que no mata... se lo folla. ¿Rigor histórico? Bueno, muchos de los personajes que aparecen, como Crixo, Gánico, Julio César o el propio Espartaco existieron, aunque no me consta que fueran todos ellos tan superhéroes y la serie se toma sin duda muchas y muy importantes licencias históricas, todo ello en aras a la diversión, así que respondiendo a esa pegunta, rigor histórico no, gracias. Ni falta que hace.

La serie tiene 4 temporadas, o tres y una precuela, y viene marcada por el fallecimiento de su actor protagonista, Andy Whitfield, lo que obligó a intercalar esa temporada precuela y luego a reemplazar al actor por Liam McIntyre (no siendo el único cambio, pues también cambiaban, en lo que es el gran desastre de casting de la serie, a Lesley-Ann Brandt por Cynthia Addai-Robinson en el papel de Naevia). De esas 4 temporadas se nota un bajón considerable a partir de la tercera (o segunda) "Venganza", y es que se echa en falta al personaje de Batiato, que es el alma de la serie. Cierto es que para la última mejora un poco la cosa, pero se echa en falta el ludus.

Lo dicho: sangre y tetas, con cuerpos esculturales puestos ahí para el deleite del espectador, con bellísimas mozas y tremendos jamelgos, todos ellos hipersexualizados a veces a extremos ridículos, y trama que está siempre al servicio de buscar la pelea épica, aunque eso signifique que la evolución de algunos de los personajes sea simple y llanamente risible. Pero es que eso es Spartacus: entretenimiento basado en el exceso.

viernes, 21 de abril de 2017

Adquisición: Raspberry 3

Manolete, si no sabes torear...

Como autorregalo de cumpleaños he tenido a bien hacerme con una Raspberry 3, que viene a ser un miniordenador, muy útil para, entre otras cosas, hacer de retroconsola y jugar a juegos viejunos. Tiene otros usos, pero ese es el que yo pretendo darle.

Pero dado que para estas lides soy un poco zoquete, ahora es cuando llega la parte difícil y mis primeros morrazos contra la tecnología. Meter tarjeta microSD en ordenador, bien, formatearla, bien, descargar imagen de sistema operativo... ¿bien?

Parece que sí, la descargo de aquí y procedo a escribir en la tarjeta. La meto en la raspberry y nada de nada. ¡Agh! ¡Debería funcionar!

Lo reviso, releo las instrucciones y veo que me he saltado un paso... ¿eh, Jokin, qué tal si antes de hacer eso descomprimes el archivo! ¡Biba y vravo!

A reformatear y copiar otra vez. Luego sigo con esto, sopecho que este juguete me va a regalar un montón de divertidas anécdotas ya antes de empezar a usarlo.

Actualizado: ya he conseguido que funcione. Ahora me tocará pelearme con los ROMs, la configuración...

jueves, 20 de abril de 2017

Nieve Negra

La foto permite ver los amplios registros faciales de Laia Costa.

Decepcionante thriller que no hace justicia a la buena pinta que tenía. Con un planteamiento prometedor pero una resolución sacada del cajón de los clichés y unos actores que no terminan de tomarse en serio la película, pero en especial Laia Costa, que nos regala una de las peores interpretaciones que me haya topado en mucho tiempo en el cine, con su voz monocorde y su perpetua cara de susto/no entiendo las cosas durante toda la película, fuera cual fuera la situación. 

Esto va de unos hermanos que guardan un turbio secreto de familia, años atrás enterrado y que sale a la luz cuando al fallecer el padre reciben una importante oferta económica por la casa paterna. Uno quiere vender pero el otro no, y la decisión supone desenterrar raíces muy profundas y oscuras. 

Podría dar de sí pero el resultado es cuando menos mediocre, con algunas cosas que se van viendo venir desde lejos, unas que solo les falta explicar con marionetas y otras que no es que las dejen en el aire, es que se las traga la trama (¿por qué no hay fotos de la madre?).

Floja, a veces cansada, con un final excesivamente abrupto y... Laia Costa. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Así fueron las #omicron2017 (parte 2)

La clausira, liberación previa al infierno del desmontaje.

Hecho el inciso cumpleañero toca seguir con las jornadas y nos vamos ahora al sábado. Este lo recuerdo como un día más tranquilo, aprovechando la sobremesa para reaprovisionarnos de latas y chuches que vender en mesa de recepción, y el momento de desconcierto al llegar al frontón. ¿Y esa música? ¿Por qué está sonando un aurresku? Investigando la procedencia del ruido vemos a un grupo de chavales, armados con espadas metálicas, danzando al son de la música.

Lo primero es pensar que es alguna de las actividades de las jornadas, pero teniendo en cuenta que de anunciarlas me había encargado yo, parecía poco probable. Efectivamente, no eran de las jornadas, sino del grupo local de ezpata-dantza, que por un cruce de desinformaciones no se habían enterado de las jornadas y al ver su local de ensayo ocupado se pusieron los pobres a ensayar donde pudieron.

El resto de la tarde transcurrió con calma y por la noche tuve que jugar, forzado por las circunstancias, una partida de rol en vivo, el western Sweetwater, en el que mi intuición me permite resolver la trama principal antes de empezar (a lo Numancia). 

Acabado el rol en vivo por fin puedo ir a la actividad nocturna que de verdad me apetecía: la fiesta. Baile, cubatas y charla hasta las 5 de la mañana, rodeado de gente de las jornadas. ¿Qué más se puede pedir?

El domingo me levanto tarde, y he de interrumpir el desayuno para atender a la periodista de Deia que viene a hacer un reportaje sobre las jornadas. Poco después, clausura, sorteo de premios y el temido desmontaje, que nos hace llegar a Bilbao a las 6 de la tarde y comer a eso de las 19:00. Matador. 

Luego nos estamos un rato en la lonja, dejando caer nuestros cadáveres sobre los sofás y leyendo las encuestas de satisfacción, que nos ponen buena nota (lo que hace lógica ilusión) y sin ser muy tarde, por fin a casa. La tarea estaba realizada.

martes, 18 de abril de 2017

Autobús 39

Cuando Bizkaibus da más miedo que Google.

Para algunas cosas debo admitir que soy un rancio, y el tema de los cumpleaños es uno de ellos, sobre todo cuando se trata del mío. No soy muy fan de sumar cifras a esa estadística y no es un día que me suela hacer especial ilusión. Por eso, y para evitar el bombardeo, es un dato que no tengo público en redes sociales (así mi cumpleaños es un día más en Facebook, y me libro del bombardeo en los grupos de Whatsapp). 

Pero obviamente, no es un dato secreto, y hay mucha gente (los más allegados) que lo conoce y me felicita, que es normal. Lo que es más raro es lo sucedido hoy (y que me obliga a hablar de la fecha en cuestión) es lo que se puede tal vez intuir en la foto.

Es un día que suelo cogerme libre y aprovecho para comer con mi señora novia, y para eso me acerco a su lugar de trabajo, que me obliga a coger el autobús.

Pues bien, subo, comemos, estamos un rato, y me siento en la marquesina para coger tranquilamente el autobús de vuelta. Es ese. ¿Eh, qué pone? ¡No puede ser! ¿En serio? 

Sí, esa foto es del autobús en el que he venido de comer, y es de hoy. No tengo muy claro de a qué se debe, lo lógico sería pensar que por alguna razón les ha saltado el mensaje que ponen en navidades, pero en el supuesto de que la Diputación Foral de Bizkaia haya tenido a bien felicitarme de esa manera, no me queda sino darles las gracias.

lunes, 17 de abril de 2017

Así fueron las #omicron2017 (parte 1)

¿Ahí tienen que dormir 75 personas?

En algún momento tocará hablar de las jornadas, así que allá voy, para hacer algo parecido a una crónica de las mismas. 

Lo suyo es empezar el miércoles, día del montaje, que nos reunimos en la lonja para meter las cosas en coches e irlas llevando. De camino un problema logístico (una de mis zapatillas sufre un infarto) y tengo que volver rápidamente a casa, pues no me motiva estar 4 días descalzo, pero al menos tiene remedio.

Llegamos ahí, y a colocar mesas, sillas, adecentar, acondicionar, asegurarse de que la base de datos está correcta... una labor dura pero necesaria. Aprovechamos también para hacer el checking en la pensión y cenar, en uno de los establecimientos convenidos, el Almazen. Comida muy rica pero servicio lento. Tras la cena, a seguir picando datos, hasta que a la 1 o así me voy a dormir, pues el jueves tocaba madrugar.

Jueves por la mañana. Mesa de inscripciones, recibir gente, saludar conocidos cuando no hay cola, conducir a inscritos al alojamiento, etc. A las 14:00, al acabar el turno, a comer. Y por la tarde una de las pocas partidas que juego: Supersálvame 2.0, una gamberrada de programa del corazón con superhéroes y humor políticamente incorrecto.

Por la noche codirijo un vivo, "Lagoon Sticks" (antes llamado "Giro al Infierno"), que a pesar de escribir yo, dirige otra persona. Y a pesar de ser una partida que tiene sus años sale aceptablemente bien.

Tras el vivo toca salí de fiesta. Y lo que pasa en Zalla se queda en Zalla. Porque, total, si lo contara aquí nadie me iba a creer.

El viernes fue posiblemente el día más estresante, con mucha tela que cortar, pero me quedo en las cosas contables. Por la mañana una de apagar fuegos y resolver incidencias, siendo una agradable: hablar con la radio para ser entrevistado. Nos vamos a la tarde, donde dirijo partida, nuevamente "Proyecto Tartarus", que gracias a los jugadores sale a pedir de boca, y a la noche recupero un clásico de mis roles en vivo: Mall of Horror, a la vez que ayudaba a dirigir el pase de "El tiempo de los erizos".

De ahí a la cama, que organizando jornadas hay que estar descansado. Pasado mañana sigo, que meterlo todo en una entrada abultaría demasiado.

domingo, 16 de abril de 2017

¡A casa! (desde Zalla)

La clausura, antes del arduo desmontaje.

Ya en casa tras 5 días de trabajo, estrés, ejetreo, montaje, jornadas y desmontaje. Cansado pero con la satisfacción del deber cumplido. Ya me explayaré más mañana si eso, que ahora estoy que me muero.

miércoles, 12 de abril de 2017

¡A Zalla!

Esta cara tendré el domingo.

Ya no hay tiempo para echarse atrás. A las 17:00 empezamos con el montaje y hasta que el domingo desmontemos, tendremos 4 días de frenética actividad. Uno hace esto con ilusión y ganas, pero del cansancio y el estrés no nos va a librar nadie.

Alea jacta est!

martes, 11 de abril de 2017

lunes, 10 de abril de 2017

Teleómicron

¡Anunciado en televisión!

Hoy ha tocado excursión a Barakaldo, concretamente a los estudios de Tele7, que ya he visitado anteriormente. Pero esta vez no era, como las otras, para hablar sobre teatro, sino para promocionar las jornadas #omicron2017, que empiezan este jueves, en el programa Objetivo Bizkaia.

Hemos ido tres de los organizadores; Gabri, Gemma y yo, y ahí hemos podido responder las preguntas que nos hacía Susana, la presentadora, que como gran profesional que es, se había tomado el trabajo de documentarse bien sobre las jornadas, lo que hace la entrevista mucho más fácil para nosotros. 

Como siempre que voy, muy a gusto, y mañana podremos ver la entrevista en Youtube.

domingo, 9 de abril de 2017

Fin de semana preomicronero

El sábado no pasé hambre.

Descartado el viernes, que ya se puede deducir lo que hice viendo las entradas anteriores, nos vamos al sábado, que fue día de asociación. Por la tarde reunión de formación para las jornadas y luego, con la excusa del cumpleaños de uno de los socios, a cenar al wok en manada (¡22 éramos!). Ahí, mucha comida, mucha comida y mucha comida. Entretanto, viendo por Twitter cómo el Bilbao Basket ganaba en Sevilla.

Tras la cena parece que la idea de ir de fiesta no cuaja mucho y optamos por algo más tranquilos: unas coca-colas y al parque de Amezola, que hacía bueno. Ahí estamos tan a gusto hasta que unos policías municipales, a pesar de que estábamos completamente sobrios y con bebidas no alcohólicas vienen a decirnos que eso es botellón (se aburrían y les debía de apetecer tocar los huevos, supongo), y nos echan de ahí. Momento en el que aprovecho para retirarme.

Domingo poca historia, con reunión de coordinadores de las jornadas, segunda sesión de formación, paseo y a casa. Mañana lunes de la que diría que es una semana corta, pues el jueves es fiesta. Pero es mentira, sé que hasta dentro de siete días no voy a poder descansar.