sábado, 1 de marzo de 2014

Retrospectiva carnavalesca

El verdadero Masterchef.

 Sábado de carnavales, día que se define por dos cosas: una los disfraces y la otra, que en Bilbao siempre llueve. Y aunque ha habido años que no me he disfrazado, currarme un disfraz y hacer el vaina es algo a lo que no suelo hacer ascos (teatro, jornadas de rol y fiestas temáticas de Chezgarcía pueden dar fe de ello), y aunque este año he estado menos creativo (me he limitado a ir a la tienda a comprarlo), otros años sí les he puesto más empeño. Y hallábame yo haciendo memoria para ver de qué me he estado disfrazando estos últimos años (afortunadamente no hay fotos de todos) y empiezo mi recital allá por 1994 (la memoria no me da para más), que es el primer año que salí en carnavales.

1994: Cuando tenía nada más que 15 añitos, recuerdo que me disfracé de un popular personaje de la TV, patoso, buen estudiante y de nulo éxito con las chicas. Si digo que la diferencia es que yo no era negro empiezo a dar más pistas. Si hablo de unas gafas con cuerda y unos tirantes, seguramente haya gente que empiece a decir, ah, vale. Si digo que repetí varias veces la frase "¿He sido yo?" será todo mucho más obvio, y ya si digo que iba de Steve Urkel, protagonista de cosas de casa, queda más claro. 

1995: Tengo la duda de si el de Urkel fue en 1994 o 1995. Lo que sí sé es que este año salí de fiesta el martes, y que mi disfraz fue sencillo; un traje que me prestó mi padre, un sombrero, una pistola, un bigote pintado... y ya tenemos disfraz de mafioso.

1996: Cerca ya de cumplir los 18 años, ya es cuando empezábamos a salir de bares. Y como todo hombre alguna vez en la vida, yo también me he travestido. Ese año fuimos toda la cuadrilla vestidos de animadora, con nuestra faldita, nuestros pompones, nuestras coletas y nuestras tetas de calcetines. Agradezco a la divina providencia que no haya fotos de aquello.

1997: Como lo de disfrazarme de cosas típicas nunca me ha ido demasiado, y la idea de disfrazarme de algún personaje conocido suele dar mucho juego, me propuse ir a lo raro, a tener un disfraz que no fuera a tener mucha gente; una calva postiza, una barriga de pega (benditas edades en las que hace falta de eso) y unos andares ridículos. ¡Quietor, jarl, fistro! Sí, fui de Chiquito de la Calzada, y el rato que duró la fiesta me lo pasé francamente bien.

1998: Este año el amigo Jon me propuso disfrazarnos de personajes histriónicos y coloridos. Él se curró un espectacular disfraz de "La Máscara" y yo me hice uno del Joker, del que pese a no tener fotos (estas sí me gustaría verlas) tengo un buen recuerdo. Sobre todo la imagen de un niño de 6 años vestido de Batman que me miraba con miedo cuando se cruzó conmigo. 

1999: El disfraz de este año lo repetiría años después para unas jornadas de rol. Nuevamente Jon sugirió ir en grupo, y la temática era personajes de videojuego. Nos quedó un conjunto bastante chulo, con un Terry Bogard, un Balrog, un Sub-Zero... y yo fui de M. Bison. Pena de capa, que al carecer de ella, hacía menos reconocible el disfraz.

2000: En plena efervescencia del mundo de tinieblas, nos da por disfrazarnos de vampiros. Pero como lo de ir del típico Drácula me parecía demasiado manido, me hice el disfraz de vampiro macarra, con chupa y piercings (de pega, claro). Lo que viene siendo un Brujah de manual.

2001: La desgana y la falta de tiempo (los exámenes de la uni es lo que tenían) hacen que este año tire de mínimos. Me fui a la tienda de disfraces, me compre una túnica y un bote de látex, me emplasté la cara de mala manera y fui de monje leproso.

2002

2002: El año de terminar la carrera pillé carnavales con ganas (con ganas de que mataran, diría alguno) y me empecé a currar el disfraz con bastante tiempo. Y en mi afán de ser original y disfrazarme de algo de lo que no se disfrazara nadie más (nadie de más de 7 años, se entiende), me curré, y me llevó bastante trabajo, el disfraz de, sí, Pikachu.

2003: Volvía al disfraz en pack. Acordé con mi amigo Aratz, que tiene a bien ser bastante bajito, que podríamos ponernos sendas batas de médico y sendas calvas postizas. Aderezar el conjunto con sendas cicatrices de pega y... sí, éramos el Dr. Maligno y Miniyo. Y ya para nota, el amigo Rubén, con su jersey de cuello vuelto y su parche en el ojo, en el papel de Número 2.

2004

2004: Me gustaba la idea de disfrazarme de algún personaje de los Simpson, y se me ocurrió el que se ve en la foto. Si nada más verla has reconocido a Krusty el payaso, es que lo hice bien.

2005: Siguiendo la estela de personajes hostiables, este año intento rizar el rizo y hacerme un disfraz de Jar Jar Binks, aunque no me queda muy allá. La idea era buena pero me falló la ejecución. Habrá quien diga, claro, que me libré de la ejecución.

2006

2006: Muchos no reconocerán el disfraz. Se trata de Drizzt Do´Urden, el protagonista de las novelas del Elfo Oscuro. Un disfraz que me curré bastante, sobre todo en tema de detallitos (globos de oscuridad, las dos cimitarras de Drizzt y sobre todo la adorable Guenwhyvar de peluche).

2007

2007: Antes de que Juego de Tronos fuera una saga conocida para el público general, me fui a la tienda de disfraces y encontré un traje de caballero rojo y con un león rampante, así como un escudo de león rampante. Tate, un Lannister. No soy tan bajito como Tyrion, ni tengo las tetas de Cersei. Vale, tampoco soy tan guapo como Jaime Lannister, pero de los tres era lo que mejor pegaba. Evidentemente, se parece al de la serie lo que un huevo a una castaña, pero yo fui primero.

2008: No se puede decir que este año me disfrazara, ya que con todo el tema de la mudanza me pilló totalmente desprevenido. Pero como me negaba a salir sin disfraz, reciclé la bata del Dr. Maligno, me puse unas batas de pega y dije que iba de científico.

2009: Este año estaba opositando, así que no salí. Sin embargo, un montón de gente disfrazada pasó ese día por mi casa, así que por lo menos algo de carnavales tuve. Hasta que los eché, apuntándolos con un arma (literal, de juguete, pero literal).

2010: Otro año que no salí. Me pilló en Madrid, y mi por entonces novia tuvo la mala suerte de hacerse un esguince, y nos quedamos en el hotel. Pero como pasara el año pasado, los carnavales vinieron a mí, y mis amigos de Madrid vinieron al hotel de visita... vestidos de cazafantasmas.

2011: Me pillaron un poco desanimadillo, pero tenía que salir, así que repetí la bata, me saqué de fiesta el Ornitorrinco de Peluche y fui de Profesor Doofenshmirtz a hacer el mal por ahí.

2012: Tuvimos una fiesta de cumpleaños temática sobre cuadros, así que me disfracé de un pintor muy emblemático, el loco del pelo rojo; Vincent Van Gogh.

2013: Otra vez por fiesta temática, esta vez de sitcoms, fui el conserje de Scrubs.

Y estos han sido los disfraces por carnaval que recuerde, porque si me salgo de carnavales, tendría para hacer otra entrada completa, cosa que no voy a hacer. También me dejo los de la infancia (recuerdo un mendigo o el cocinero de la foto, entre otros) pero ahí sería bastante menos sistemático, por lo que así queda el tema.
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