martes, 31 de diciembre de 2013

Se acaba 2013

El señor 4 espera su turno.


Otro año que se acaba, y con este ya son 7 los cambios de año que tengo en este blog. Algunos años me he molestado en analizarlos, otros no, y la verdad es que como la mayoría de las cosas las voy contando aquí, pues luego pasa que llega Nochevieja, y no sé de lo que hablar.

Así que en vez de volverme loco pensaré, ¿qué es lo que recordaré de 2013? Fundamentalmente ha sido un año de cambios, uno muy gordo, que fue en el trabajo, donde dejamos la RGI (realmente hacía tiempo que la dejamos atrás), nos separábamos de muchos compañeros y empezábamos con una nueva tarea, que es el tema de la valoración de la exclusión. El cambio ha sido positivo, no por la parte de separarme de compañeros, claro, sino porque el trabajo en sí me gusta más.

Otro gran cambio, que realmente será de 2014, es el que se ha empezado a gestar este año, con lo que será la mudanza y clausura de Chezgarcía, que la pobre este año ha sufrido su decadencia más visible, representada en el suelo. También han sufrido una decadencia otros aspectos, como el Bilbao Basket, que ha pasado de ser uno de los equipos fuertes a volver al pelotón de los torpes, con todo el asunto de los problemas económicos (a pesar de lo cual me brindó momentos como el de Charleroi), y decadencia de la lonja, que al haberse ido un montón de gente, ha quedado muy deslucida. Y también que poco a poco me doy cuenta de que me voy desligando un poco del rol, y juego mucho menos que antes.

En lo personal bien, gracias, sin problemas de salud más allá de alguna gripe puntual, a gusto con el teatro, y viajando por placer, jornadas de rol, Lisboa y Lanzarote, pero nada que no haya contado aquí. Supongo que cuando un año empieza bien, que las cosas sigan estando bien es una muy buena señal.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Gimnasios que se dan la vuelta

 
Aunque parezca que para abajo es más fácil, no es así.

Una chorrientrada de relleno para hablar del gimnasio, que lo tenía un poco abandonado en el blog (no así en la vida real, ya que aunque menos, sigo yendo a sudar de vez en cuándo). Para compensar un poco los excesos navideños, y aprovechando que estoy de vacaciones, en previsión de que por la tarde me fuera a dar pereza (pasa muy a menudo) he ido al gimnasio por la mañana, con la idea de hacer un poco de Body Express y algo de cardio (concretamente, 10 minutos de bici, 10 de elíptica y 10 de cinta). Y cuando he llegado me he encontrado con que las máquinas habían variado su disposición habitual, y a la que después de 5 años estaba más que acostumbrado, lo que ha sido todo un shock. Bueno, lo peor era lo de tener que interactuar con ellas y tal, que sigue siendo igual de cansado o peor, ya que toca cambiar el hábito.

Así que si algún cliente del Urtzi que sea habitual de las sesiones de Body Express lee esto, no le pillará tan de sorpresa cuando vea todas las máquinas cambiadas de sitio y de orden.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Cena de teatro y otras cosas

Los teatreros, haciendo como que cenábamos.

Navidades es fecha de muchas cenas y comidas, y este viernes le tocaba el turno a la cena con los del grupo de teatro. Lo suyo habría sido contarlo ayer, pero dada la fecha, había que poner la inocentada de rigor, pues no es que tenga intención de afiliarme al PP (ni a ningún otro grupo criminal). 

Así, aprovecho y cuento el fin de semana, que comenzó con un infructuoso intento de ir el cine al viernes, pero el exceso de niños y sobre todo la falta de entradas lo impidió. Eso fue por la tarde, por la noche, la cena con poteo previo con los de teatro, con sesión de chistes de sobremesa y luego a tomar unas copichuelas por Indautxu, bailoteo incluido.

El sábado por la mañana tranquilidad, y por la tarde unas partidas en la lonja, "King of Tokyo" y "Caos en el Viejo Mundo" (algún día lo reseñaré por aquí), pero por lo demás, pronto a casa. Y de hoy domingo, poco reseñable, por las tardes tomando unas cañas con un amigo, y a casita, que mañana es lunes y... ah, no, que mañana sigo de vacaciones.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Si no puedes con el enemigo, únete a él.

Mariano es mucho más alto (y simpático) en persona que lo que se ve en la tele.

Siempre he sido muy crítico con la gestión del Partido Popular. Tal vez no tanto en este blog, pero sí en redes sociales, donde he llegado a lanzar contra el PP barbaridades del tipo de "herederos del franquismo", "organización criminal" o "partido antisistema", llegando incluso a decir, con la boca grande, que si nos atenemos a la ley de partidos que ellos sacaron, deberían estar ilegalizados.

Pero lo bueno de equivocarse es que se puede rectificar (es de sabios, dicen), y todo esto que se ha estado gestando en silencio (no he querido decir nada en el blog hasta que no fuera seguro) comenzó cuando el delegado provincial del PP, Germán Gante (con quien tuve el gusto de coincidir en un evento de la Diputación) me cogió por banda y me soltó las cuatro verdades que necesitaba oir: que es mentira que el PP busque agravar la crisis, y que es un sinsentido pensar que quieren hacer una España para ricos y joder a los pobres. Me demostró con datos cómo, a pesar de lo que pueda parecer, y de su aparente impacto inicial, abaratar el despido sí sirve para que baje el paro, y que el efecto sobre el consumo de la subida del IVA es ridículo. También me ayudó a ver que es falso que se legisle a conveniencia de la Iglesia católica, y que en definitiva, lo que el Partido Popular busca es el bienestar de todos y cada uno de los españoles. Prueba de ello es que estamos saliendo de la crisis. Los datos están ahí, para quien quiera verlos: Montoro puede que no sea el tipo más simpático del mundo (lo que la gente no sabe es que es muy tímido, y que de niño tenía problemas para hacer amigos), pero es una grandísima persona, y un tío que sabe la hostia de economía, igual que De Guindos, que se parte cada día el pecho parando los pies a Europa, y manteniendo a raya a una troika a la que el PSOE jamás debió dar tantísimo poder.

El caso es que de aquella larga conversación, una cosa fue llevando a la otra, y fui invitado a un simposio que se celebraba en el palacio Euskalduna (esto, por temas de seguridad, no salió en los medios), y tuve la enorme suerte de conocer a toda la plana mayor del PP; en su mayoría gente cabal y con los pies sobre la tierra, pero sobre todo preocupados por la situación de España. En serio, esta gente lo pasa mal cada vez que hay un desahucio o un despido. Y fue tan grata la experiencia que inmediatamente decidí afiliarme al Partido Popular, para ver si puedo echar una mano y ayudar a solucionar los problemas de España desde dentro.

viernes, 27 de diciembre de 2013

10 libros que...

Cada libro, una historia (o más).

A raíz de un juego de Facebook, en el que me emplazaban a nombrar 10 libros que de alguna manera me hubieran marcado, he escrito esta lista, sin pensar demasiado, en la que sin duda habré cometido omisiones de bulto, pero también es verdad que si son los primeros que me han venido a la cabeza, por algo será.

1. 1984, de George Orwell. Un libro al que llevaba años queriendo echar del ojo, y que cuando leí me cautivó. Tan cruel y perturbador como bien escrito, no puedes parar de leer. Me gustó tanto que decidí plagiarlo vilmente con 2084.

2. Fray Perico y su borrico, de Juan Muñoz Martín. Creo que es el primer libro que me leí, y me encantó, con las peripecias de aquellos frailes cuyo nombre rimaba con su profesión, y el asno Calcetín escribiendo con la sopa de letras.

3. La saga del elfo oscuro, de R. A. Salvatore. No es una maravilla literaria, y va de más a menos. Salvo un par de libros es basura de consumo rápido, llena de refritos y clichés, pero se lee muy rápido y me evoca a los tiempos de CasaIñigo, donde nos juntábamos la cuadrilla para jugar a rol y demás. Es una porquería, pero era nuestra porquería.

4. Juego de tronos, de George RR Martin. Sería impensable no incluir en esta lista una obra que no solo me encantó, sino que me permitió "aparecer" en uno de sus libros, lo cual me hizo muchísima ilusión.

5. Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Una tronchante obra de teatro, cuyo estilo absurdo creo que ha influído mucho mi forma de escribir. Lo leí en el instituto por obligación, y me encantó.

6. El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza. Una delirante aventura detectivesca, con un protagonista que está como las maracas de Machín, y que en algunos aspectos es un poco el antepasado espiritual de Torrente.

7. El pequeño Nicolás (Nikolas Txiki, para los que lo leímos en euskera), de Renne Goscinny. Las peripecias de unos niños en un colegio, con un montón de divertidas historias, y que nos tenían completamente enganchados en la ikastola. Sobre todo recuerdo los dibujitos, simples pero simpatiquísimos.

8. El horror de Dunwich. Tal vez no sea la mejor obra de Lovecraft, y puede que no sea la que más me haya gustado (aunque sin duda está entre las que más), pero es lo primero que leí de este autor, al que tenía muchas ganas, y no me decepcionó.

9. ¿Quién mató a Harlowe Thrombey?, de Edward Packard y Paul Granger. Fue el primer librojuego que leí, de la colección "Elige tu propia aventura", y su importancia reside en que los librojuegos, a los que me aficioné, fueron el germen de una de mis más importantes aficiones: los juegos de rol.

10. Jim Botón y Lucas el maquinista, de Michael Ende. Un precioso cuento sobre un niño que viaja por el mundo a bordo de una vieja locomotora, y es un mundo completamente Michael Ende.

Después de hacer la lista me doy cuenta de que, aunque al principio pensaba que no iba a ser capaz de encontrar 10, después de ponerlos he tenido que reajustar y quitar, pues me salían más de 10, así que he tenido que dejar algunas en la cuneta, aunque no por eso les tendré menos aprecio, como Azazel, de Isaac Asimov, Sin noticias de Gurb, Las aventuras del Barón de Munchaüsen, o Cuentos para jugar, de Gianni Rodari.

jueves, 26 de diciembre de 2013

El Hobbit: la desolación de Smaug

Y un poco la de Tolkien, diría yo.

Puedo entender que a veces con dos horas no te dé para contar todo lo que quieres contar y te salga una película algo más larga. Pasaba con la trilogía de "El señor de los anillos", donde 9 horas eran incluso insuficientes para narrar todo lo que sucedía y atar todos los cabos. Lo que ya me gusta menos es que el director busque expresamente que la película sea larga (160 minutos) y que meta para ello paja y relleno a cascoporro, puesto que cae en el peor de los defectos en los que puede incurrir una película de aventuras: hacerse aburrida.

No, a ver, no es que la película sea aburrida, de hecho, durante la mayor parte del tiempo es bastante divertida, con saltos, porrazos, flechas y muchos orcos muriendo, mientras vemos los espectaculares paisajes de la Tierra Media, que es lo que se le pide. Pero hay partes en las que no pasa nada interesante, y que son precisamente de relleno, como la trama de Esgaroth cuando el grupo ya está en Erebor, que lo que hace es cansar un poco al espectador, y puede hacer que, fue un poco mi caso, llegue al final ya sin energía.

El final, por cierto... a ver, una cosa es dejar un final abierto y terminar con un cliffhanger, pero lo de esta película es casi plantar un "continuará" en mitad de una escena, como si de un episodio de Dragon Ball se tratase. Y la canción pastelosa de los créditos, pésimamente elegida.

No me quejaré de las fantasmadas, y de cosas que físicamente no tienen sentido (¡un enano haciendo surf sobre oro fundido!), y nadie debería hacerlo, ya que desde el principio queda claro que es fantasía. Tampoco me quejaré, pues sabía dónde me metía, de las licencias que se toma con respecto a la obra de Tolkien, algunas de las cuáles sospecho que le harían retorcerse en su tumba, como lo de Kili y Tauriel (había que sacarse de la manga un personaje femenino que molara, por aquello de los cupos, pero no darle trasfondo romántico parece que no cabía), o algo tan curioso como ver ciudadanos negros en Esgaroth. Que alguien me explique cómo han llegado hasta ahí desde el Lejano Harad. ¿Y qué decir de meter a Legolas con calzador, claro? ¿Y en qué punto se convirtió Smaug en retrasado mental?

Pero para que no parezca que todo es negativo en esta película, destacaré cosas que me han gustado, como el aspecto visual de la cueva de Smaug, o el efecto de la pupila de Sauron, o las propias escenas de Gandalf, que siendo de relleno, son lo suficientemente cortas como para no robar el protagonismo a la historia principal. También destaco algunas escenas que son clavadas a como las imaginaba del libro (toda la parte del bosque oscuro y la huída del reino élfico) y otras en las que el cambio entiendo que es justificado. Cierto que me rechina que den tanto peso a Bardo, pero sí es cierto (y aquí viene un spoiler del libro) que quedaría muy raro si a Smaug lo mata simplemente un "tío que pasaba por ahí y del que prácticamente no has oído hablar", que es lo que pasaría seguramente si la intervención de Bardo fuera más fiel al original. Así que aunque no puedo evitar que ese apartado me rechine un poco, debo considerarlo aceptable.

En resumen, la película va de más a menos, y le sobra como media hora de metraje. El relleno debe estar al servicio de la película, y no al revés. Por lo demás, aunque a años luz de "El señor de los anilos", resulta aceptable.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Bioshock

Who´s your big daddy?

 Bioshock es tal vez una de las sagas más populares de videojuegos modernos de ordenador, y es un juego que probé por primera vez hace casi 5 años. Me llamaban la atención sus gráficos y su ambientación cincuentera, muy pulp.

El juego es desde luego muy agradecido visualmente, con un escenario totalmente atractivo, la fantástica a la par que distópica Rapture, unos enemigos con un aspecto siniestro, una música muy chula y una forma interesante de ir metiendo en la trama. Pero le faltaba algo: muy bonito, sí, pero aburrido. Tanto que después de unos intentos, lo dejé abandonado. Le di un segundo intento unos años más tarde, y no pasé de media hora.

Pero esta vez me armé de paciencia, y ya con las expectativas no tan altas como la primera vez, decidí intentarlo de nuevo. Y como a veces pasa en estos casos, este nuevo intento ya me fue gustando más, y en unos pocos días, me lo he terminado (no es un juego especialmente largo).

El juego comienza en un vuelo transoceánico en 1960, y un accidente en medio del Atlántico nos hace llegar a la otrora maravillosa Rapture, las ruinas de una ciudad submarina, creada por y para genios, ahora abandonada y muy peligrosa, a causa de sus molestos habitantes, los enloquecidos splicers. Lo que comienza siendo una carrera por la supervivencia, va dando lugar al descubrimiento de la verdad, y a conocer los misterios de Rapture, de cómo lo que podía haber sido una idílica Atlantis, se convirtió en un infierno orwelliano (las referencias son unas cuántas). Descubrimos que la ciudad la creó el trastornado genio Andrew Ryan, e iremos enterándonos de los experimentos que se hacían con humanos, del darwinismo social de Rapture, y de lo que son el ADAM y las little sisters, por medio de grabaciones que nos encontramos por el mapa, y que nos dan pistas de información.

Además, aparte de las armas (no olvidemos que esto es un shooter) encontraremos plásmidos, compuestos que alteran nuestro ADN y nos dan poderes como lanzar fuego, telekinesis o invisibilidad, poderes que sirven para avanzar por las diversas zonas de Rapture o enfrentarnos a algunos peligrosos enemigos. 

El argumento del juego, con algún que otro giro no del todo impredecible es aceptable, pero lo mejor sin duda es el trasfondo, muy rico y con un montón de posibilidades, y que posiblememente haga que merezca la pena pasar por alto los puntos oscuros del juego, que en muchas partes es una ginkana pasillera que se reduce a buscar objetos de un lado para otro mientras matamos una y otra vez a los mismos enemigos, y de vez en cuándo pasan cosas. Mi consejo es no complicarse la vida, jugarlo en el modo fácil y avanzar sin herniarse, disfrutando de la película, porque como juego en sí, no tiene gran cosa. 

No soy muy de dar notas, pero sería algo estilo:

Gráficos: Notable
Música: Notable
Jugabilidad: Aprobado bajo
Ambientación: Sobresaliente

martes, 24 de diciembre de 2013

Me parece que vi un lindo gatito

El gato ninja.

La historia de ayer, que no sabemos si pudo acabar mal la protagoniza un gato negro, de nombre Arimán (dios persa de la destrucción), o como pienso llamarlo desde ayer: Schrödinger.

Los gatos, como todo el mundo sabe, tienen entre otras propiedades, además de ser unos perfectos autobuses de ácaros, la de esconderse y colarse por cualquier sitio, y más si son negros (no es racismo, es un hecho: a oscuras no hay quien vea un gato negro).

La cosa es que estábamos en la lonja e Isa se iba a llevar a su gato a Barcelona, y en un momento dado, se perdió de vista el gato. Al principio no se le dio importancia, ya aparecería, pero cuando pasaba el tiempo y no veía ni oía al gato, la cosa empezó a oler raro (metafóricamente), y comenzaron las labores de búsqueda.

Por la puerta sabíamos que no había salido, ya que estaba cerrada con llave, y cada vez que alguien entraba o salía, mirábamos bien que no hubiera gatos. De haber salido, tenía que ser por otro sitio. Y comenzó la tarea de buscar, rebuscar y requetebuscar: sin éxito.

Prácticamente descartada la hipótesis del agujero en la pared, la teoría que gana puntos es: "se ha metido debajo de la tarima, que hay hueco", así que comienzan todas las estrategias posibles; llamarlo, sobornarlo con comida, golpear la tarima, alejarnos todos menos la dueña... y del gato ni muestra. Además, por lo visto un gato generalmente ruidoso, y que ayer ni se le oía. Pintaba mal la cosa, la verdad.

Solo se nos ocurre una solución: levantar la tarima (por suerte una falsa tarima, que la casera nos dijo que podíamos quitar si no nos gustaba). La casera estaba de acuerdo, pero las leyes de la física decían otra cosa, y sin herramientas no había manera, así que a casa a por un martillo.

Las labores de quitado de tarima eran duras, y había que trabajar con lo que se tenía (briconsejo del día: por mala que sea la calidad de la madera, si la quieres cortar con un cortapizzas, que se puede, vas a necesitar mucha paciencia). Habría venido bien un gato de coche, pero no teníamos ninguno a mano, y no me pareció de buen gusto pedir una herramienta con ese nombre. Pero bueno, tras bastante esfuerzo, las tablas empezaron a salir. Y con ellas, el gato. Asustado pero sano y salvo.

Hubo final feliz.

Hubo final feliz, y ya liberada

lunes, 23 de diciembre de 2013

Personajes Imposibles (V)

 Emilio Botintín.

AKIHITO DE LA CALZADA: Humorista japonés, con fama de pecador y cobarde, también conocido como "el emperadorl de Barbate".

ÁNGELA CHONING: Poligonera que trabajaba vendiendo vino en un supermercado de barrio del Valle de Napa.

BELÉN ESTEVEN SPIELBERG: Directora de cine para chonis, más conocida como "la princesa del pueblo judío".

DOLORES IBARRURI GELLER: Revolucionaria comunista que destruía cucharillas, por verlas símbolo del capitalismo.

EVA BRAUN SILKEPIL: Mujer alemana que depiló a millones de judíos.

GALADRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: Escritora elfa, de origen colombiano y residente en Lothlorien. Es conocida por ser la autora de "100 años de inmortalidad", considerada una de las obras cumbres del idioma sindarin, pero también por su controvertida su amistad con el dictador élfico Fidelrond.

GENGIS KANT: Filósofo alemán del siglo XII que unificó las tribus de Mongolia y formó un vasto imperio gracias a su "Crítica de la razón pura".

GEORGE HARRISON FORD: Quinto componente de los Beatles, dejó la banda para dedicarse al cine.

JOHN CONSTANTINE ROMERO: Detective de lo sobrenatural, natural de Chinchilla (Albacete) que se enfrenta a las fuerzas del mal, especialmente zombis, gracias a su profunda voz, la cual no se ve afectada por el hecho de su vicio al tabaco.

KARATE KITT: Vehículo hablador, propiedad de Devon Miyagi. Era experto en artes marciales cuando lo enceraban.

LADY DINIO: Diana de la Habana. Transexual cubano que se hizo famoso por su tórrido romance con el Príncipe Carlos de Inglaterra. Murió en un trágico accidente de circulación a causa de que la noche le confundía.

MANUEL PRADA IRIBARNE: Diseñador de bañadores de origen gallego.

MARTIN LOSER KING: Afroamericano que luchó, sin éxito, contra la segregación racial en Estados Unidos.

MERYL STREEP-TEASE: Actriz que debe su fama a su costumbre de desnudarse en todas y cada una de sus películas.

OBI WAN KENEDI: Caballero Jedi que murió asesinado tras llegar llegar a presidente del Consejo. Aunque la versión oficial es que murió abatido por un francotirador tusken, diversas teorías apuntan a que se trató de una conspiración del S.I.T.H. (Servicio de Inteligencia en Territorios Hostiles) y que el propio emperador Palpatine andaba detrás.

PACO LOBATÓN BOMBADIL: Presentador de "¿Quién sabe Gondor?", reality show sobre hobbits desaparecidos.

PERRY MANSON: Abogado que tramitó el divorcio de Roman Polanski.

QUENTIN TARANTINO CASAL: Glamouroso autor de musicales como "Django embrujada" o "Eloise Fiction". 

VICTOR HUGO CHÁVEZ: Dramaturgo venezolano y presentador de televisión de inmenso ego. Existe controversia sobre si su obra cumbre "Los miserables" hace alusión a sus opositores políticos, a los americanos, o a los habitantes de su país bajo su mandato.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Santo Tomás, patatas y libros

La cosecha de libros.

Muchas cosas para contar de este fin de semana, pero también algo de pereza, lo que me hará ser sintético al hablar del fin de semana. 

Ayer, Santo Tomás, el día de salir pronto de casa, y estar desde primera hora por ahí, de potes, bates, talo, chorizo y tal, bastante divertido, empañado por unos descerebrados en el bar Ikatz-Borda de Iturribide, especialmente los camareros, que no solo dejaban fumar descaradamente, sino que me llegaron a amenazar con echarme por increpar a un guarro que estaba fumando (lo de increparle llegó después de pedir al camarero que le dijera que apagara el cigarro, y después de que tras pedirle educadamente al individuo que apagara su cigarro, prácticamente se riera de mí). Cuando le dije al camarero que si tenía algún problema con mi actitud, llamara a la policía y le explicara el problema por algún motivo, dejó el tema. Por suerte no en todos los bares son así de impresentables, y en otro, el Aitzgorri, cuando comenté al camarero que había gente fumando, me preguntó en qué mesa, y se fue como una exhalación a exigirles que apagaran el cigarro, o se largaran a la calle.  Es la diferencia entre un bar que intenta respetar la normativa más elemental y uno que no.

Por lo demás, pues todo el día de pingo, subsistiendo a base de minipizza y sin acabar muy tarde, que ya para las 12 la fiesta estaba terminada. 

Hoy dos cuestiones rellenan el día, por una parte el partido de baloncesto, con sufrida pero placentera victoria ante el "odiado" Baskonia, en una prórroga que nunca debió jugarse, de no ser por un lamentable arbitraje, aunque sería injusto culparles, ya que fueron malos, con errores que perjudicaban claramente a un equipo y a otro. Pero una cosa de escándalo, vamos, dejando sin pitar faltas claras, e inventándose otras. Pero lo importante, a pesar del sufrimiento se ganó, 96-92, en un partido muy bonito de ver.

Y por último, otra edición del club del libro y la merendola, con las adquisiciones que se ven en la foto; Memorias de la casa muerta, El Eternauta y Cuentos de Edgar Allan Poe, autor con el que mis anteriores intentos no han sido muy fructíferos, pero al que años más tarde voy a volver a dar una oportunidad.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Vacaciones navideñas

Cerrado antes de Navidad. 

Este año, pues he estado ahorrando vacaciones para tener un diciembre plácido, empiezo hoy vacaciones y, casi como los niños, no vuelvo hasta después de Reyes, con la excepción del jueves que viene, ya que como todos en la oficina queríamos esta semana, y no puede ser, hemos tenido que organizar sistema de guardias, para poder disfrutar todos de las navidades.

Así que ahora unos días de relax, de ignorar el despertador, y también de aprovechar para mirar cosas para la futura vivienda (y de dejarme seducir por las viles ofertas de Steam). Por suerte el tema de los regalos navideños, ya lo terminé de solucionar ayer por la tarde.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Victoria agónica (90-84) y a segunda fase

Mumbrú, el héroe de la noche. 

Hace 8 días el Bilbao Basket estaba eliminado de la Eurocup, ya que dependía de carambolas imposibles, que incluían una victoria del flojo Charleroi en la cancha del aparentemente poderoso Oldenburg. Pero se hizo bueno el tópico de "si hay vida hay esperanza", y los belgas nos echaron una mano, ganaron y todo se decidiría ayer.

Para pasar solo quedaba una posibilidad, ganar por 5 o más puntos ayer. Es decir, el partido empezaba con un 0-5 en el marcador.

Y la cosa no empezó mal, pues un 4-1 de inicio parecía augurar un partido cómodo, pero poco duró, y los alemanes empezaron a moverse en cómodas ventajas de 4-5 puntos (que en la realidad eran de 9-10), pero con fallos que daban alas al Bilbao Basket, y se seguía metiendo en el partido, para acabar el primer cuarto igualados (es decir, 5 abajo). El segundo cuarto fue algo mejor, y se acabó, con una canasta de Mumbrú en la bocina, 5 arriba. Es decir, de momento clasificados. El tercer cuarto empezaba con una pinta muy bonita, con ventajas de hasta 8 puntos (lo importante: hasta un triple de margen), pero ahi llegó el cortocircuito, y los alemanes empezaron su particular Blitzkrieg, terminando el 3º cuarto con una ventaja que se amplió hasta los 9 puntos (57-66) a falta de 9 minutos.

Tocaba tirar de épica y levantar 14 puntos en 9 minutos, en un partido que estaba en ese momento en una dinámica completamente favorable al equipo alemán. Y lo que es peor, que los jugadores parecían ya convencidos de que el partido estaba perdido.

Pero hasta el rabo todo es toro, y el acierto en el tiro del Bilbao Basket, unido a la en mi opinión mala gestión de la ventaja por parte de los alemanes, hizo que el Bilbao Basket se volviera a meter en el partido, aunque los zarpazos de sus americanos les daban vida, pero el caso es que se llegó al último minuto con empate a 83. ¿Era posible sacar una ventaja de 5 puntos en un minuto? ¿Era mejor forzar la prórroga?

Pues sí, era posible, y se llegó al 88-83. Pero avancemos unos segundos, concretamente al minuto 39:44, con bola para los alemanes, y tiros libres. Falla el primero y mete el segundo. 88-84 (no nos sirve) y 16 segundos para meter una canasta.

Vuelve el espíritu de Siena, pero la canasta no entra y se va fuera del campo. Bola para el Bilbao Basket y 2,7 segundos. Miedo y suspense, bola para Mumbrú, tiro algo forzado y... ¡entra!

Una jugada de 2+1. Segundo y medio en el marcador, 6 puntos arriba (que realmente es ir ganando por uno) y tiro libre. Para evitar disgustos, Mumbrú tira a fallar, y aunque el rebote es para el equipo alemán, pero sin tiempo para armar la jugada, ni un Raül López que les meta los triples imposibles, el tiempo se agota y la euforia se desata. 90-84 y el Bilbao Basket clasificado para la segunda ronda.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Esto va cogiendo forma

Se va pareciendo a una casa.

Poco a poco la futura casa se va pareciendo a lo que tiene que parecerse, y con las paredes raseándose, tiene menos aspecto de ciudad bombardeada.La cocina va teniendo suelo y paredes, aunque todavía, como puede verse, queda trabajo por hacer.

Por adornar la entrada, la anécdota del día. Fui al piso porque tenía que recoger unos catálogos de lámparas que nos habían dejado ahí, así que me planté, y a oscuras rebusqué entre el polvo de la casa, por todas partes (la casa es, como puede imaginarse, un cúmulo de polvo y trastos por todas partes), y tras coger los catálogos y salir a la calle, comprobé que no eran, que me había llevado los catálogos de mueble de baño que habíamos dejado ahí para el fontanero, así que un par de blasfemias y vuelta para allá.

Supongo que en mi cabeza sonaba más interesante y gracioso que así contado, pero quería rellenar la entrada con algo más que un simple "ayer fui al piso, la cosa va avanzando, y como hace mucho que no tocaba el tema, me apetecía escribir sobre ello".

martes, 17 de diciembre de 2013

Asterix (el videojuego)

¡Están locos estos galos!

Videojuegos de Asterix hay un montón, pero yo me voy a centrar en este sumidero de monedas en mi adolescencia que fue el que sacó Konami en 1992. Uno entre tantos en el género de avanzar abofeteando enemigos (beat ´em up), pero con el aliciente de estar protagonizado por los dos galos más célebres de la historia del cómic, y la oportunidad de abofetear legionarios romanos.

El desarrollo es el típico en estos juegos, irte moviendo por la pantalla, al más puro estilo Double Dragon, y eliminando a todos los enemigos que van apareciendo, hasta que llegas a un jefe final al terminar cada escenario. Y por el camino, objetos que dan vida (comida, o el beso de la adorable Falbala), puntos (cascos de legionario) o un impulso especial, concedido por el druida Panoramix, por medio del fiel Ideafix, que otorga unos instantes de invulnerabilidad (la poción para Asterix, el jabalí asado para Obelix), todo ello adornado con una pegadiza música y la estética del cómic bastante conseguida.

Abofetear romanos, el deporte nacional de la Galia.

Y estas eran las pantallas por las que nos movíamos, cada una un homenaje a un cómic de Asterix y Obelix.

Asterix el galo:  Y es que no podía ser otra. Aquí empezábamos en la aldea de los galos, y empezábamos a repartir mamporros a los infelices legionarios romanos que osaban acercarse a nuestros dominios, capitaneados por centuriones, algo más duros y peligrosos, y algunos a caballo.

Jefe final: La Tortuga. O mejor dicho, unos legionarios romanos en formación de tortuga.

Fase bonus: Carrera de cuádrigas.Aquí solo había que fustigar a los caballos y esquivar los obstáculos para llegar victorioso y a tiempo a la línea de meta.

Emulando a Ben-Hur.

Astérix en Egipto: Una de las historias más aplaudidas de los galos era la segunda pantalla, en la que había que ayudar al buen Numerobis, sacudiendo guantazos a los invasores romanos y desbaratando los planes del abyecto Paletabis. Esta pantalla incluía además unos molestos torbellinos de arena que podían marear al personaje. Fiel al espíritu original, tras pasear por el desierto acabábamos metidos en un templo egipcio lleno de trampas, donde el despreciable Tornavis nos intentaba hacer la vida imposible. Aunque por suerte, podíamos devolverle los favores en forma de colleja.

Jefe final: Un poderoso mago a sueldo de Paletabis, con el poder de manipular una nube eléctrica.

Asterix en Britania: Para ayudar a Buentorax, habrá que surcar el Canal de la Mancha, primero a nado, o saltando de barca en barca, pero siempre teniendo cuidado con los numerosos tiburones que, ávidos de carne, intentarán devorarnos. Finalmente llegaremos a una trirreme romana que fonda la lluviosa costa británica, donde tendremos que seguir ganándonos a bofetadas el pasaje.

Jefe final: El fustigador y el tipo del tambor. Dos tipos muy duros, que casi siempre me mataban.

Tras pasar esta pantalla había una nueva fase de bonus, en la que nos paseábamos por la cubierta del barco pirata, con un sol radiante y saqueando la comida de los barriles. Y luego lo hundíamos claro. ¡Los ga-ga, los ga-ga!

Astérix en Córcega: Técnicamente este capítulo se llamaba "Asterix y Falbala", pero era claramente Córcega. Aquí íbamos por terrenos montañosos, pero en vez de pegarnos con legionarios romanos como hasta ahora, nos enfrentábamos a malvados corsos, que al igual que los romanos tenían su versión "flaco" y "gordo". También había unos tentadores nidos de huevos que era mejor dejar en paz, a menos que quisiéramos ser atacados por mamá águila.

Jefe final: Jefe bandido. Cuidado con su garrote, y por si acaso no menciones a su hermana.

A diferencia de en la demás pantallas, aquí no acababa con derrotar al jefe final, sino que había lidiar con unas carretas mineras antes de liberar a la bella Falbala de las garras de sus captores.

Asterix en Hispania: Campos castellanos, con sus molinos y todo, son el escenario donde toca enfrentarse a legionarios armados con arietes y catapulas. Sí, atacan con armas de asedio en terreno abierto, pero es que también hay castillos, por lo que nos podemos encontrar con torres de asedio llenas de romanos. Todo es poco para proteger al pequeño Pepe.

Jefe final: Un toro bravo en la plaza. Si vamos a topicazos, vamos a topicazos.

Tras el toro de lidia en la plaza de... ¿Mérida? toca nuevamente una fase de bonus, parecida a la primera, con otra carrera de cuádrigas.

Asterix en la India: Empezábamos con un viaje en alfombra mágica pilotada por Ahivá, mientras esquivamos los peligrosos rayos y nos comemos las aves que quedan churruscadas por esos mismos rayos. Ya en tierra (es un decir) seguiremos en la alfombra mientras nómadas a caballo nos atacan con sus lanzas, hasta que por fin llegamos al palacio, donde los guardias al servicio de Dhalekanya se harán merecedores de nuestros porrazos. 

Jefe final: Dhalekanya, a bordo de una alfombra mágica, lanzando serpientes.

Tras la India, que de alguna forma hay que volver, repetíamos la fase de bonus del barco pirata. Y por supuesto, lo hundíamos otra vez.

Los laureles del César: ¿Dónde iba a ser la pantalla final de este juego sino en Roma? Pues eso. Aquí, los legionarios de elite (es decir, vestidos de un color distinto) se interponen en nuestro camino hacia Julio César en el foro romano, y algunos de ellos son legionarios grandotes. ¿Y qué más podía faltar?

El circo romano, claro. Pero este tigre no es el jefe final.

Tampoco este fiero gladiador.

¿Será otra vez la tortuga?

Pues no, los jefes finales eran estos dos temibles gladiadores.

Y sí, por fin con esto acababa el juego (si bien he de admitir que nunca pasé de Córcega), y el final no era otro que César derrotado y los galos, felices, celebrando una opípara cena en su aldea, con Asuranceturix convenientemente atado para que no cantara.

lunes, 16 de diciembre de 2013

12 años de esclavitud

Disfrutando de la reforma laboral.

O como también podría habe llevado por título "Django encadenado", es la historia de un hombre negro que llevaba una vida más o menos normal en Saratoga, Nueva York, donde era violinista, padre de familia, culto... hasta que con argucias fue secuestrado y vendido como esclavo, viviendo durante 12 años en las peores condiciones.

La película en general está bastante bien, y se deja ver, aunque sí se le pueden criticar un par de cosas. Una es el excesivo regodeo en algunas escenas truculentas, que a veces pasaban de largo en regodearse en el sufrimiento, y peca de no darse cuenta de que a veces es mejor sugerir que mostrar, y entiendo que el director quiera dar el mensaje de "mirad qué jodido era", pero a veces se puede contar lo mismo con menos. Otra cosilla mejorable es que en algunos momentos peca un poco de maniquea, con buenos muy buenos y malos muy malos (si acaso el personaje de Benedict Cumberbatch se sale un poco de esta dinámica), y con Norte guay, Sur caca. Y claro, Brad Pitt que mola, porque como todos aabemos, es Brad Pitt.

En el lado positivo, la actuación de Michael Fassbender, con el que construyen un personaje francamente odioso, un tipo desquiciado y miserable, que consigue inspirar tanto miedo como desprecio, y que otorga un gran villano a esta película. Sin desmerecer al protagonista Chiwetel Ejiofor (sí, he tenido que buscarlo en Google), que cumple muy bien en su papel.

Típica película hecha pensando en estatuillas doradas, con calidad y una historia interesante (como la mencionada Django Desencadenado, pero sin disparos ni explosiones), y muchas caras conocidas. Tal vez no sea una gran película, pero es una buena película.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Sunday market y elementos cinéfobos

Mucha cola para poca hostia.

El Sunday Market era un mercado de artesanía, ropa, comida y cosas en general que se organizaba hoy en el Museo Marítimo, pero no en la explanada, como creía, sino en el hall interior. 

Esto significa que cuando hoy por la mañana nos acercamos a mirar, vimos una cola bastante larga, que hasta casi 40 minutos después no nos permitió entrar. Y lo que había no merecía demasiado la pena, pues además del exceso de gente, la música discotequera lo hacía todo muy agobiante, con todo apelotonado en poco espacio, y más ganas de salir que de quedarse. De lo poco reseñable, un par de trucos curiosos en el stand de una academia de magia (no era Hogwarts, he preguntado).

En otro orden de asuntos, también he ido al cine, a ver "12 años de esclavitud", sobre la que mañana me extenderé más, pero hago mención especial a dos espectadoras, una que tenía justo delante, y otra que tenía justo detrás. La de delante no parecía estarse divirtiendo demasiado con la película, pues se ha tirado prácticamente las dos horas mirando Twitter con el teléfono. Esto es cierto que sí se puede hacer algo molesto, ya que genera una fuente de luz que distrae la vista. 

Nada especialmente insoportable, ya que basta con no mirar. Pero no parecía pensar lo mismo la señora que tenía detrás, que no contenta con comentarlo repetidas veces, y casi a voz en grito con el señor que la acompañaba, ha tocado techo cuando en un momento de la película me ha tocado el hombro para preguntar "¿Oiga, no le molesta que la chica esa esté todo el rato con el móvil?". Entre las respuestas legítimas habrían estado un rugido, un sopapo o una triple Nelson, pero me he limitado a gruñir algo parecido a "No tanto como la gente que se queja a voces en el cine". Aunque lamentablemente mi comentario ha sido vilmente ignorado por la señora. Niños en el cuerpo de adultos, a veces pasa.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Cena navideña de curro

3 compinches. 

Y con la comilona de ayer damos por inaugurada la temporada navideña 2013-14, de opíparos festines y comidas pantagruélicas. Concretamente la comida navideña anual (otros años cena, este año comida), en el sitio habitual, el Baden-Baden, donde llevamos ya unos cuántos años yendo. Esta vez rompiendo record de gente, dado que además de los que trabajamos en la oficina, vinieron unos cuántos de los que ya no están, pero como somos majos y se nos coge cariño, la gente sigue viniendo a las comidas/cenas.

Como suele ser habitual en estos casos, entre cena y sobremesa acabamos saliendo del sitio casi a las 7, y después, excluyendo las esperadas deserciones, nos fuimos a tomar unas copichuelas por la zona, aunque seguí fiel a mis principios de no mezclar alcohol y trabajo, que las borracheras son muy puñeteras, y en según qué contextos es mejor no salirse de la sobriedad.

viernes, 13 de diciembre de 2013

The Walking Dead (videojuego)

 
A veces los zombis serán, como en el cómic, el menor de los problemas.

Inspirado en el cómid de Kirkman, y absorbiendo de una forma perfecta su espíritu, Telltale se saca de la manga esta verdadera maravilla en la que nos pone en la piel de un superviviente al holocausto zombi, que trata de sobrevivir y de ayudar a otros a hacer lo mismo. Por el camino Lee se irá encontrando con gente que le ayudará o entorpecerá, algunos de los cuáles se acabarán convirtiendo en amigos, otros en enemigos, y otros sufrirán un horrible destino.

 
Lee Everett es el protagonista de la historia. 

El juego sigue el formato de las aventuras gráficas, de point&click, moviendo el puntero del ratón para inspeccionar objetos y personajes, o para interactaur con ellos, aunque a diferencia de otros juegos del género, no posee puzles demasiado complicados, y el peligro de quedarse atascado es prácticamente nulo. Además, las pocas escenas de acción que tiene (estilo haz click con el icono de la pistola sobre el icono del zombi antes de que te devore) no son demasiado complicadas, y aunque hay alguna que te puede matar y obligarte a repetir la escena, sobre todo si te pilla imprevisto, no suelen suponer tampoco un obstáculo muy grande.

Pero esto no significa que sea un juego fácil.


Las decisiones que tomemos tendrán sus consecuencias. 

El mundo de Walking Dead es duro; los peligros acechan a cada esquina, los recursos son reducidos y la gente vive al límite, y no siempre se lleva bien, lo que significa que a veces tendrás que tomar decisiones, y algunas de ellas muy duras. A veces puede suponer que tengas que tomar partido en una discusión, lo que puede hacer que pierdas un aliado, y otras puedes tener que decidir en cuestión de segundos a quién salvar.  Y la gracia está en que en esos momentos críticos, como en la vida real, el tiempo para responder o reaccionar es limitado. Naturalmente, también puedes optar por no hacer nada, pero todo tiene consecuencias.

Y ese es precisamente uno de los puntos fuertes del juego, que la historia se va desenvolviendo en función de las decisiones que tomas, y la mayoría de las veces no hay decisiones "buenas" ni "malas", simplemente decisiones. Y da una gran sensación de consistencia ver cómo una decisión, en apariencia irrelevante, que tomaste hacia el principio del juego, puede tener consecuencias drásticas mucho más adelante.

Clementine, directa al ranking de personajes adorables de videojuego.

Los personajes son el otro gran factor fuerte de The Walking Dead, donde nadie pasa desapercibido, y es difícil que un personaje no te inspire ningún tipo de sentimiento, tanto si es odio como simpatía, o lástima, o miedo. El estilo gráfico tirando al dibujo animado, y la expresividad de los personajes ayuda mucho en este sentido, y veo muy difícil no acabar empatizando con Lee, el protagonista, y prácticamente imposible no encariñarse con la adorable Clementine.

¡Y el 17 de diciembre, segunda temporada!

Para darle un toque más serial al videojuego, este está dividido en episodios, cada uno de ellos con sus créditos, su trailer y su "en el capítulo anterior", que consigue dar la sensación también de estar viendo una serie de televisión. Cada episodio puede ser jugado de forma autónoma, aunque dependerá de lo que hayamos hecho en los anteriores, y salvo rejugabilidad, sería una locura ponerse a jugar un episodio sin haber jugado lo de antes. Y como curiosidad, al acabar cada episodio, el juego te dice cuáles han sido las decisiones clave que has tomado, y qué porcentaje de jugadores se inclinó por tu opción o por la otra. 

Espero con ansia la secuela de este juego, que me ha entusiasmado, y que es de lo mejor que he podido jugar en mucho tiempo. Además es cortito, y no rquiere una grandísima inversión de horas. Eso sí, hay partes en las que, por su crueldad, me dieron ganas de pedir cadena perpetua revisable para los cabrones de los guionistas.

jueves, 12 de diciembre de 2013

2 Guns

El parecido con el cómic es asombroso, sobre todo en el caso de Denzel Washington.

Película basada en un cómic que no he leído, y que por tanto no puedo valorar como adaptación (más allá del obvio kingpinismo), 2 Guns me ha parecido una película de acción y tiros pasable, tirando a floja, argumentalmente muy endeble, pero con alguna escena muy GTA.

Como bien se encargan de destriparnos en el trailer, 2 Guns pretende ser una moderna Tango&Cash, una Buddy Movie sobre policías (Wahlberg es un policía militar de la Marina y Denzel un agente de la DEA) infiltrados para dar caza al peligroso Almirante Adama (Edward James Olmos), con la coña de que ninguno de ellos sabe que el otro es un infiltrado. Como parte de su operación, cada uno de la suya, atracan un banco, con unas máscaras que recuerdan muchísimo al videojuego Payday, y resulta que ahí activan el chip de los malos. Por una parte, los colegas militares de Mark Wahlberg (cuyo líder es Cíclope) resulta que son malos y lo quieren matar, y por otra resulta que el dinero que han robado (46 millones de dólares) es de la CIA, o más bien de agentes corruptos de la CIA, y como no les gusta que les roben, ponen sus mecanismos en marcha, matando a los que se les ponen delante, salvo a los protagonistas, que como veremos después, son inmunes a las balas y no vale la pena dispararles. 

Fieles al esquema, Starsky Wahlberg y Hutch Washington empiezan llevándose mal, hasta el punto de acabar a mamporros e incluso a puñetazos, pero se van haciendo amigos, y hacen las cosas que hacen los amigos, como irse de cañas, secuestrar y torturar capos de la mafia mexicana, compartir tiroteos o colarse en bases militares. 

Al final todo acaba con un juntos y revueltos en el que Charlie y Pope los protagonistas idean un plan tan fabuloso como absurdo que consiste en juntar a todos los malos en el mismo sitio para que, en aplicación del teorema del ninja, se vuelvan inútiles y fácilmente matables, sin que nadie se explique por qué no los cosen a balazos en el primer instante. Probablemente porque los malos son conscientes de que dispararles no sirve de nada, pues un disparo a bocajarro en la pierna de Mark Wahlberg consigue el mismo efecto que produciría un pellizco en la nalga de una persona normal. Un "¡ay tío, eso duele!".

Hay cosas que no sé si debo achacar a la película o al cómic, pero en cualquier caso son cosas que si las hacen Schwarzenegger y Stallone (si acaso Brad Pitt), bien. Si las hacen otros... mal.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Personajes imposibles (IV)

James Gandalfini, el mago de Sópranor.

ANNA FRANK CASTLE: Niña judía que cuando salió de Auschwitz se dedicó a masacrar nazis en venganza por la muerte de su familia, mientras lo apuntaba todo cuidadosamente en su diario de guerra.

BENITO MUSSOLENIN: "Il Camarada". Dictador italiano en una realidad alternativa en la que en vez de aliarse con el Reich, Italia se une al bloque de Stalin en la Segunda Guerra Mundial, haciendo que Hitler gane la guerra y sea igualmente linchado por ello.

BILBO BOLSHOI: Hobbit de origen ruso que bailaba ballet rodeado de enanos.

BRUCE WILLIS WONKAS: Empresario y actor, protagonista de "Jungla de chocolate", "12 Umpalumpas" o "Cacaomaggedon".

DIEGO ARMANDO MARADONALD: Pato argentino que jugaba muy bien al fútbol.

DON OMAR SHARIF: Actor y DJ egipcio, compositor de piezas como "Dale, Doctor Zhivago, dale" o "Lawrence del Reggaeton".

ELLA FITZGERALD KENNEDY: Cantante de Jazz afroamericana que fue asesinada tras presentarse a presidente de los EEUU.

EMILIO ARAGORN: Bardo también conocido como Milikitorn, hijo de Miliki. Protagonizó "Montaraz de familia".

FEDERICO GARCÍA LOVECRAFT: Escritor andaluz, autor de "Romancero Cthulhuoideo", "La casa de Bernarda Arkham" o el infame "Gitanomicón".

FERNANDO ALONSO QUIJANO: En un circuito de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que corría un piloto asturiano, de los de acelerador en astillero, volante antiguo, chasis flaco y coche corredor.

HORATIO NELSON MANDELA: Almirante sudafricano que logró acabar con el apartheid en la batalla de Trafalgar.

IMANOL ARIAS NAVARRO: Actor español que anunció la muerte de Franco en un episodio de Cuéntame.

JAMES CAMERON DE LA ISLA: Director de cine flamenco, conocido por sus películas "Terminaíto" "Acantar" y sobre todo "Gitanic"

JOHN TRAVOLTAIRE: Filósofo, enciclopedista, bailarín y actor francés. En su gris discurso de la razón, eran frecuentes sus críticas a la Iglesia Católica, dado que él pertenecía a la Iglesia de la Cienciología.

JULIO GEPETTET: Carpintero chileno, padre adoptivo de Agusto Pinochet, el niño de madera que quería ser dictador.

MARTIN LUTHER QUINI: Activista que luchó por los los derechos civiles de los futbolistas asturianos, lo que le supuso ir a prisión, aunque solo permaneció 25 días encerrado.

MIGUEL DE UNABOMBER: Terrorista bilbaíno, fue detenido por el FBI tras de hacer explotar la universidad de Salamanca.

POLI DÍAZ FERRÁN: El Potro de la CEOE. Empresario vallecano que derribaba a puñetazos los derechos de los trabajadores.

SEVERUS "SOLID" SNAPE: Mago especialista en misiones de infiltración, protagonista del videojuego Metal Gear Hogwarts.

SUSAN SARANDONGA: Actriz protagonista de películas como "The Flores horror picture show", "Thelma y Lolita" o "Pena de arroz con bacalao".

YURI URDANGAGARIN: Cosmonauta de origen vasco que tras abandonar su exitosa carrera espacial se casó con la hija del Zar para poder llevar a cabo sus desfalcos.

martes, 10 de diciembre de 2013

Bares a los que no volver y llamadas infructuosas

Ahí no pienso volver a entrar.

El bar en cuestión se llama "Las Ruedas" y está en la calle Iturribide, y tiene a bien saltarse la normativa antitabaco a la torera. Seguramente no sea el único que lo haga, pero este lo tuve que sufrir yo el sábado, cuando estando ahí vi que había no uno, dos ni tres, sino hasta 4 anormales con el cigarrito de los cojones encendido, ahumando al personal, en vez de rascarse el escroto con él. Podría pensarse que lo hacían amparados por un despiste del camarero, pero teniendo en cuenta que algunos de ellos estaban en la barra, poco hay que dé a pensar que no lo hacían con su permiso.

Evidentemente me fui ipso facto del bar, y probé a llamar a la Policía Municipal, a ver si había suerte y mandaban a alguien a apagar cigarros. No ya solo por ese bar, sino para erradicar la costumbre en todos los bares (algo que algunos fumadores empedernidos parecen incapaces de entender), pero llamar a la Policía fue inútil.

Tras un par de minutos a la espera, cuando por fin me cogen lo que me dicen es que tengo que quedarme en el bar esperando a que llegue la unidad, y que si no, no pueden hacer nada, y que no me puede decir cuánto tardarán, pero que había 10 actuaciones antes. Lo comprendo perfectamente, pero decir "espera entre una y 4 horas en la calle" no entra dentro de lo soportable, así que les dije que hicieran lo que estimaran oportuno.

Naturalmente, hay quien no es capaz de entender la actitud de llamar a la policía, algunos porque ven que es inútil (por desgracia así lo parece) y otros (curiosamente fumadores) porque dicen que es una actitud propia del "chivato de la clase", del "gran hermano" o tonterías similares. Si saben una forma mejor de que uno pueda estar en un bar sin que un cerdo le agreda con su humo, estaré encantado de saberlo. Y "no vayas a sitios en los que te agreden" no es una solución válida.

Lo que está claro es que en la medida de lo posible, ningún bar que incumpla esta norma tan elemental de convivencia verá un euro mío, y llamo a todo el mundo a proceder igual.

A mear al baño, y a fumar a la calle.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Plan de Escape

Sylvester, me aburro. ¿Nos vamos a masacrar un par de guardias?

Hay dos palabras que definen esta película: Stallone y Scwharzenegger.

Con esto ya lo he dicho todo, y es que en esta película dos de los tipos más duros de Hollywood retroceden 25 años en el tiempo para dar lo que prometen: una película de acción con muchas balas, héroes invencibles, fantasmadas por doquier, malos muy malos y una trama que no se molestan en estropear con un guión elaborado.

Stallone es Ray Breslin, un experto en fugas que dejaría en ridículo al propio Harry Houdini, cuyo trabajo es hacer de betatester en cárceles de máxima seguridad, para encontrar brechas de seguridad, y es contratado por una cárcel ilegal que es el no va más, una cárcel que nadie sabe dónde está, en la que están los presos más peligrosos, pero que van ahí sin juicio ni nada, y carecen de los más elementales derechos humanos (vamos, el sueño de Ruiz Gallardón), y que está regentada por el vil alcaide Hobbes (Jim Caviezel, que se queire vengar de las hostias que se llevó en La Pasión de Cristo), que no le va a dejar salir, ayudado por el cruel jefe de seguridad Drake (Vinnie Jones).

Pero con lo que no cuenta es con que ahí se hará amiguete de Emil Rottmayer (Arnold Schwarzenegger), otro preso que no debería estar ahí (un cliché del género carcelario, que los de dentro son muchas veces más decentes que los de fuera). Y como ambos son, además de duros, extremadamente listos, comenzarán a elaborar un plan.

Y naturalmente, es uno de esos planes ridículos en los que hace falta que los guardias de la prisión padezcan un severo retraso mental, y además es preciso que todas y cada una de las variables sean favorables a los protagonistas, con una completa suspensión de la incredulidad que permite aceptar, sin quejarnos que Stallone sea capaz de prácticamente hervir metal con una lupa, agua y un foco, y de cogerlo con sus manos desnudas. Con otro actor, el espectador se levanta y se va del cine, pero a Stallone se le permite. Se le permite en "Los mercenarios", aquí no iba a ser menos.

Y así unas cuántas, desembocando en las inevitables escenas de acción con muchas balas y mucha adrenalina, y en las que el director tiene claro que el espectador que paga por ver a Arnold Schwarzenegger, está pagando por verle desmontar la ametralladora de posición de un helicóptero y utilizarla a mano alzada, mientras Stallone agarrado a una cuerda coge una pistola al vuelo y mata malos a distancia. Esencia completamente ochentera, que es lo que busca el que va a ver "Plan de Escape".

Si en cambio lo que buscas es un thriller sesudo con un argumento elaborado, personajes profundos y un estudiado análisis sociológico sobre legalidad internacional y la realidad sobre el sistema penitenciario americano, probablemente deberías elegir otra película.

Como apunte final,tenía bastante miedo de ver cómo sería el doblaje de Schwareznegger al no estar ya Constantino Romero, y he de decir que salí gratamente sorprendido al ver que Héctor Cantolla es un muy digno sustituto.

domingo, 8 de diciembre de 2013

El regreso del Pollo

Siempre de Bilbao, Marko.

Ayer era un día muy especial en Miribilla, pues volvía uno de los jugadores más queridos por aquí, y por la parte que me toca, el que más ganas tenía yo de ver: Marko "Pollo" Banic, que después de una aciaga temporada en Rusia, ha vuelto a la ACB, a jugar con Estudiantes, un equipo que a nadie cae mal.

La pena es que ayer no era el mejor escenario para el regreso, ya que ni Bilbao Basket ni Estudiantes han empezado muy bien la liga, y había miedo a perder (no fue así, por suerte, para el equipo local, que se llevó una clara victoria 72-55). Sin embargo, eso no impidió la merecida ovación a Marko, y también a Txus Vidorreta, pero aquí tenía claras mis preferencias (sin que eso signifique que yo no sea también admirador de Vidorreta).

Y al acabar el partido, Marko, como siempre, encantador, dedicando todo el tiempo que pudo a saludar a las hordas de admiradores que nos acercamos a saludarle, y a desearle buena suerte, salvo en la final de la ACB, donde les volveremos a ganar (hay que ser un poco bilbaíno a veces).

De partido en sí, pues una victoria más fácil de lo esperado, donde el Bilbao Basket se mostró muy superior, y Raül volvió a demostrar que es uno de los mejores bases de la competición. Pero ayer era el día de Banic ("Bamic" según el folleto que dan a la entrada), y no decepcionó.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Los juegos del hambre: en llamas


Legolas Everdeen, el hermano de Thor y Aquaman.

Hecha la gracia con el pie de foto, debo decir que En llamas me ha gustado, más aún que la primera película de "Los juegos del hambre", y me ha gustado sobre todo porque incide menos en la parte de los combates, y más en el interesante planteamiendo distópico que nos ofrece, pues es un género que me encanta. Si la primera nos hablaba sobre todo de los Juegos propiamente dichos, en esta se molestan en mostrarnos lo que hay fuera, ese gobierno manipulador y totalitario, que se pasa los derechos civiles por el forro de los cojones, y que aplasta el más mínimo atisbo de oposición, mientras en los medios finge que no pasa nada. Casualmente, en la película también pasa.

Se podría separar la película en dos partes claramente diferenciadas, siendo la primera de ella, la que va antes de los Juegos (porque vuelve a haber Juegos) la mejor, y sin estar mal la parte de acción, tiene alguna cosa que sí resulta algo forzada (uno se pone a contar distritos y sexos, y las cuentas no salen sin hacer un gran esfuerzo de imaginación), y un final muy abierto, casi con cliffhanger, en el que dan sentido a alguna cosa que mantiene al espectador con la mosca detrás de la oreja. Pero sobre todo deja ganas de ver cómo sigue.

Sin entrar en más detalles, me ha gustado bastante.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Sobre Change.Org


"El ser es, y el no ser no es". 

Allá por febrero se publicó una entrevista en Jotdown a Francisco Polo, director de Change.org en España, en la que se me disipaban todas las dudas que tenía sobre esa dudosa web, con perlas como esta:
¿Qué información le falta al ciudadano?
Yo quiero saber, por ejemplo, cuánto cobra todo el mundo en los partidos políticos. Pero voy más allá, como en los países nórdicos. Estoy a favor de una ley para que todo el mundo sepa cuánto cobra todo el mundo en este país.
Tiene que haber límites de privacidad. Yo no tengo por qué decir cuánto me pagan por hacer esta entrevista.
Si no hay nada que ocultar, ¿dónde está el inconveniente? Eso existe en los países nórdicos y acaba con la corrupción porque todo es transparente. Todo el mundo sabe quién ha ingresado qué, y de quién.
Vale. ¿Qué beneficios tuvo Change el año pasado?
No te lo puedo decir. No hablamos de nuestros beneficios.
¿?
Es una política de la empresa.
¿Y la transparencia?
Si tuviera sede en España, se podría saber. Pero al estar en Estados Unidos, no tiene por qué publicarse.

Personalmente nunca fui sido muy partidario de creer que esta página sirviera absolutamente para nada, y leer eso me quitó las ganas. Además, la grandilocuencia con la que se le llenaba la boca diciendo que no es verdad que se puedan trampear sus resultados, me llevó a crear esta solicitud/parodia/trolleo, donde queda claro que el sistema de autentificación es nulo, y tenemos solicitudes de Jorge Mario Bergoglio, Barack Obama o Ana Botella.

Por supuesto, si alguien lo quiere comprobar, no tiene ningún sistema para asegurarse de que el mail que pones es tuyo y no uno inventado.

Lo más gracioso de todo esto, y que demuestra que el sistema de comprobación es nulo, es que esa solicitud lleva abierta desde febrero (abrí esta cuenta después de ver que alguien que no era yo había creado una cuenta con mi nombre y foto para votar en una solicitud), y nadie se ha molestado en banearla, cuando supongo que es bastante obvio que incumple todas y cada una de sus normas. Eso es seriedad.

Sin embargo, y ante la eventualidad de que algún día la borren, reproduzco aquí el texto:

AL PÚBLICO EN GENERAL: Dejad de mandar peticiones absurdas 

Petición creada por Los Illuminati, los Rosacruz, los adoradores de Cthulhu, o cualquier otro grupo conspiranóico. 

Change.org no sirve absolutamente para nada. De verdad, es perder el tiempo. Comprendo y comparto que "poco es mejor que nada", pero tan útil como abrir una petición en Change.Org es rezar a San Braulio, a Buda o a Aquaman, y al menos da menos la lata. En serio, ningún político va a tomar ninguna medida porque la haya visto en Change.Org, entre otras cosas porque no hay forma de validar si las firmas son reales, o de alguien que se haya tomado la molestia de hacerse unas cuántas cuentas troll (es más, alguien firmó una petición con una cuenta que había creado con mi nombre, diciendo que era yo).

Así que disculpad si no me tomo muy en serio nada que tenga que ver con Change.Org.

jueves, 5 de diciembre de 2013

3 bodas de más

Bridget Jones meets Torrente.

El pie de foto puede ser un tanto exagerado, pero sí que es verdad que se adivinan ciertas similitudes con el Diario de Bridget Jones, pues ambas nos hablan de las desventuras amorosas y meteduras de pata de una atractiva pero insegura treintañera, con un imán para buscarse a los novios más capullos y esperpénticos. Aquí Inma Cuesta es Ruth, una mujer inteligente y atractiva (a pesar de los intentos por afearla con unas gafas a lo Betty la fea) que es plantada por su novio (un genial Berto Romero) en la boda de unos amigos, y ahí empieza su particular cuesta abajo, que toca fondo cuando recibe, como ya nos amenaza el cartel, sendas invitaciones a las bodas de 3 ex-parejas, a cada cual peor de lo suyo, y por el camino se encontrará con un becario guaperas y un prometedor cirujano, para ir dando tumbos mientras encuentra su sitio.

3 Bodas de más está dirigida por Javier Ruiz Caldera (Promoción Fantasma, que me gustó mucho y la tal vez innecesaria Spanish Movie, que me gustó pero no tanto), y protagonizada, además de por la propia Inma Cuesta, por uno de los actores de moda del momento, Quim Gutiérrez, y eso eran alicientes para verla, pero aunque no me ha disgustado, me quedo con Promoción Fantasma. 

La película es básicamente una comedia romántica ligera, pero con trazos de brocha gorda y humor marrón, que sin llegar a convertir la película en un caca-culo-pedo-pis constante, sí que hay un par de momentos que, en fin... Pero vamos, que son los menos. También se agradecen sus intentos de "tarantinizar" la película, con amenos diálogos que, sin afectar a la trama, ayudan a empatizar con los personajes.

Y bueno, lo que es importante: la película es amena, no aburre y como pasarratos cumple su función.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El señor de los anillos (juego cooperativo)

Componentes del juego. 

Conviene hacer la precisión, dado que juegos de tablero inspirados en El señor de los anillos hay un montón, y la confusión es comprensible. En este caso me voy a referir a la versión de Reiner Knizia (realmente resideñando el juego que ya existía) en el que los jugadores son los sufridos hobbits que deberán arrojar el Anillo al Monte del Destino.

La tarea no será nada fácil, ya que las fuerzas del mal, encarnadas en un cruel tablero, obligarán a los jguadores a esforzarse al máximo para conseguir un resultado al menos digno.

Frodo, Merry, Pippin, Sam y... Gordo

El juego es de 2 a 5 jugadores (aunque tampoco habría que modificar demasiado las reglas para poder jugar en solitario) y estos son los 5 personajes. A los 4 conocidos hobbits de la Compañía han añadido al no tan famoso Fredegar Bolger (a mí ni me sonaba), y cada uno tiene su propia habilidad especial.

Y como hemos dicho, esto es cooperativo, por lo que ganan todos o pierden todos. Ganan si consiguen llegar con vida a la última casilla. Pierden si son atrapados antes por Sauron. Para representar esto, hay un marcador del 0 al 15, que representa lo corrompidos que están por el poder maligno (empiezan en el cero), y en el 15 está Sauron. Por el camino pueden ir ganando corrupción, y si uno de ellos se topa con Sauron, perecerá y será eliminado. Pero para darle más gracia, no solo los personajes pueden ir hacia Sauron, sino que el marcador de Sauron puede ir bajando y darles caza. Y así como ellos pueden retroceder, una vez que Sauron avanza, ya nunca vuelve hacia atrás, lo que cierra cada vez más el cerco.

Y así, anduvieron y anduvieron...

El juego consta, por así decirlo, de dos situaciones. "Mapa" y "Conflicto". En el mapa simplemente se van moviendo por el tablero principal y van resolviendo los encuentros (llamados "localizaciones clave") en el mismo orden que en el libro (Rivendel, Moria, Lothlorien...), y se toparán con algunos encuentros buenos y otros malos. Estos son fijos, y son básicamente fases preparatorias de lo que es el juego de verdad: los conflictos.

Los conflictos (Moria, Abismo de Helm, Guarida de Ella y Mordor) son tableros aparte que tienen una secuencia de eventos y unos senderos (llamados "actividades") que hay que seguir. Cada uno de los senderos es de un tipo, que se corresponde con uno de los palos de su baraja (Batalla, Sigilo, Viaje y Amistad), y representa una "misión", de forma que hay que ir jugando cartas del tipo de una misión para avanzar en ella. Por ejemplo, en el turno de Frodo, juega dos cartas de tipo "Combate" y avanza dos pasos en el sendero de tipo "combate", cogiendo las recompensas que haya por el camino. Salvo en Moria, que hay 4, cada escenario tiene 3 senderos, y queda un 4º desocupado. De ellos, siempre hay uno que es el principal, y esto es relevante porque terminar el sendero principal es una de las formas de completar un conflicto.

Y así fue que sucedió

¿Y el otro modo de terminar un conflicto? Como dije, terminar el sendero principal es la forma deseable de resolver un conflicto, los hobbits actúan por turnos, y entre todos van avanzando por los senderos, hasta resolverlos. Pero no todo va a ser tan sencillo, y aquí está la gracia del juego.

Cada jugador, en su turno, roba una ficha de historia, que le indicará por qué sendero puede avanzar ese turno, suponiendo que tenga cartas de ese tipo. Si sale una ficha de un tipo de actividad que no existe en ese encuentro, podrá acudir a la que quiera. Además, hay un tipo de carta que es comodín, y sirve para cualquier actividad. En cualquier caso, si no quiere o no puede jugar carta, el jugador puede hacer la acción de descansar, que le permite bien robar dos cartas, bien curarse un punto de corrupción.

El problema viene cuando resulta que no todas las fichas de historia permiten avanzar. Hay unas cuántas que implican perjuicios diversos (perder cartas, ganar corrupción, etc.) o lo que es peor, que hacen avanzar el marcador de eventos. Los eventos, generalmente, van de malos a muy malos, y además, cuando se hacen todos los eventos, se da por concluido ese conflicto, y se sigue como si se hubiera superado. Esto que puede no parecer tan terrible, es un indicativo de que has recibido toda una ristra de palos, y que además no te has podido llevar todas las recompensas posibles.

Castigo y recompensa

Cada vez que alguien avanza se lleva también, como si fuera Pacman, todas las recompensas que hay por el camino. Pueden ser cartas especiales, runas que sirven sobre todo para contratar los valiosos servicios de Gandalf (unas cartas muy buenas, pero de complicado acceso) o marcadores de vida (anillo, corazón y estrella), cuya única finalidad es evitar ganar aún más corrupción al terminar el encuentro. Sí, cada jugador tiene que haber conseguido cada uno de estos marcadores o ganará un punto de corrupción por cada uno que le falte.Y al acabar cada encuentro hay que devolverlos a la caja. Además, es prácticamente imposible hacer las combinaciones para que todos tengan todo. ¿Divertido, verdad?

Un anillo para unirlos a todos.

A lo ya explicado hay que añadir, como es lógico, el anillo. Hay un marcador de anillo, que los hobbits se van pasando como si fuera un porro, y que determina quién es el portador. Esto es relevante, en primer lugar porque hay eventos que afectan al portador del anillo, pero sobre todo porque este puede, una vez por encuentro, usarlo para burlar a las fuerzas de Sauron y avanzar. Para ello, tira el dado especial, y avanza un número variable de casillas pero aplica también el resultado. ¿Hace falta que diga que todos los resultados del dado son nocivos?

¡El anillo es mío!

Por si no ha quedado claro, el juego es extremadamente difícil, y en ninguna de las partidas que he jugado hemos conseguido ganar. Todo lo más, alguna vez hemos llegado a Mordor, para acabar perdiendo en la desesperación de un juego en el que te pasas la mayoría de los turnos eligiendo la opción menos mala. Tal es la dificultad, que ni tan siquiera haciendo trampas (involuntarias, he de decir), hemos conseguido ganar. No descarto que hayamos entendido mal alguna otra regla, pero de momento el juego ondea invicto en la estantería, lo que sin embargo no impide que sea bastante divertido.