viernes, 4 de mayo de 2012

De ratones y humanos

Político de las juventudes felinas.

Fábula política difundida por Tommy Douglas, prominente activista y político, elegido en 2004 como "El canadiense más grande de todos los tiempos". Reconocido como padre del paso del sistema de salud canadiense al modelo de Asistencia sanitaria universal. Es curioso que Douglas falleció hace más de 25 años.

Tierra de Ratones (Mouseland)

Es la historia de un lugar llamado Mouseland.

Mouseland era un lugar donde todos los ratoncitos vivían y jugaban, donde morían y nacían; y ellos vivían de la misma forma que tu y yo lo hacemos.

Incluso tenían un Parlamento y cada cuatro años tenían una elección. Caminaban rumbo a las urnas y votaban. Algunos incluso obtenían un aventón a las casillas, un aventón que recibían cada cuatro años para ser verdad. Tal como tú y yo.

Y cada día de elecciones los ratoncitos acostumbraban y a las urnas y elegir un gobierno, un gobierno formado por enormes y gordos gatos negros.

Ahora, si piensas que es extraño que ratones elijan un gobierno de gatos solo mira la historia de Canadá por los últimos 90 años y entonces verás que ellos no son más estúpidos que nosotros.

No estoy diciendo nada en contra de los gatos.

Ellos eran buenos compañeros, conducían su gobierno con dignidad, pasaban buenas leyes; es decir buenas leyes para los gatos. Pero estas leyes que eran buenas para los gatos no eran muy buenas para los ratones.

Una de las leyes decía: Que la entrada de la ratonera tenía que ser tan grande para que un gato pudiera meter su pata en ella.
Otra ley decía: Que los ratones solo podía moverse a ciertas velocidades para que el gato consiguiera su desayuno sin mucho esfuerzo físico.

Toda estas leyes eran buenas para los gatos pero eran bien duras para los ratoncitos. Y cuando los ratones la tuvieron más y más difícil, cuando los ratoncitos no pudieron más decidieron que había que hacer algo al respecto.

Entonces, fueron en masa a las urnas votaron en contra de los gatos negros y eligieron gatos blancos. Los gatos blancos habían puesto una genial campaña.

Dijeron: -Todo lo que Mouseland necesita es más visión.

Habían dicho: -El problema con Mouseland son las entradas redondas a las ratoneras. Si ustedes nos eligen estableceremos entradas cuadradas.

Y lo hicieron...

Y las entradas cuadradas fueron el doble de las entradas redondas y ahora el gato podía meter sus dos patas y la vida era más dura que nunca.

Y cuando no pudieron sopórtalo más votaron contra los gatos blancos y pusieron a los negros de nuevo para luego regresar a los blancos y de ahí otra vez a los negros. Incluso trataron con mitad de gatos blancos, mitad negros y llamaron a eso Colisión.

Incluso intentaron un gobierno hecho de gatos con manchas eran gatos que intentaban sonar como ratones pero que comían como gatos.

Verán, que el problema no estaba en el color de los gatos, el problema era que eran GATOS.
Y porque ellos eran gatos, ellos naturalmente veían por intereses de gatos y no de ratones.

Finalmente, llegó desde lejos un ratoncito, quien tubo una idea.

El dijo a los otros ratoncitos: - Miren compañeros. ¿por qué seguimos eligiendo un gobierno hecho por gatos? ¿por qué no elegimos un gobierno hecho por ratones?

OHH dijeron: Es un COMUNISTA.

Así que lo pusieron en la cárcel.

Pero quiero recordarles que pueden encerrar a un ratón o un hombre pero no pueden cerrar una idea.

Thomas C Douglas (1904-1986)


Y ahora en vídeo:

La analogía no es perfecta, pero es inquietantemente aplicable.

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