domingo, 31 de octubre de 2010

Nocturno balompié

Balón y bota de oro

Ayer estábamos en la lonja, cuando a eso de las 22:00 salió la idea. Tenemos un balón, y unas porterías al lado (las de debajo de la autopista), así que ahí nos fuimos a jugar.

Debo advertir que probablemente yo sea el peor jugador de fútbol que conozco; lento, despistado y con graves problemas de puntería (me suele costar acertarle con el pie al balón) pero ayer parecía tocado por los hados (sin que eso me impidera jugar como un tronco minusválido la mayor parte del partido, claro) y pulvericé todos mis records (positivos), marcando no uno ni dos, sino tres goles, y uno de ellos como portero desde mi propio campo (lo cual dice poco en favor del otro portero) y por si queda la duda, que sería razonable, ninguno de los 3 goles (uno de ellos de cabeza, aunque sería más justo decir que el balón rebotó en mi cabeza y luego se metió en la portería) fue en propia meta, que podía haber sido.

Se da la curiosa circunstancia que la última (y creo que única) vez que había metido gol había sido en ese campo y en esa portería (precedido de Rubén y su "a Jokin no le marquéis que es muy malo") así que puedo afirmar que el 100% de mis goles han sido en esa portería.

Un partido inigualable, a la par que inolvidable, especialmente por las agujetas con las que me he levantado hoy.

sábado, 30 de octubre de 2010

Ahora, con pista de aterrizaje.

Alfombra de cemento, el último grito en interiorismo.

Las obras siguen su curso, en esta historia interminable. Y ayer recibíamos la visita otra vez del carpintero, quien en vista de los innumerables bultitos que había en esa zona, tuvo a bien levantar casi todo el comedor. Como se ve en la foto, éste luce ahora un aspecto blanco-cementoso de lo más innovador.

Sin problemas de aparcamiento.

Ahora toca esperar que se seque el cemento, una siempre divertida visita del fontanero, más tarde vendrá alguien a tapar y acuchillar (siempre me ha sonado muy mal eso) y finalmente barnizar, lo que nos obligará a estar otra vez en el exilio. Y una vez todo haya terminado, a recolocar los muebles, con la esperanza de que no vuelvan a salir esos odiosos bultos del suelo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Regreso a la universidad

Santa casa de... santa casa.

No, no es que haya decidido retomar mis estudios universitarios (puede que algún día pero de momento no) sino que los motivos que me movieron ayer a la que durante 6 años fuera mi lugar de estudios fueron laborales, ya que se celebraba una jornada sobre igualdad de género, tema con el que la Diputación está muy concienciada (y que personalmente me resulta de bastante interés) y asistí, junto con algunos compañeros (minoría) y compañeras (mayoría)

La jornada en sí fue bastante interesante, con una ponente hábil y buena comunicadora (tal vez algo tendenciosa en ciertos aspectos, algunos de ellos gratuitos) pero que lograba que atender a una "chapa" de dos horas y media sobre el asunto fuera bastante llevadero, si bien contaba con más interés la segunda parte, más participativa y oriendata al debate, aunque aquí tampoco me extenderé mucho.

Mi entrada iba más encaminada a las sensaciones que producía el volver a andar entre las paredes de esa universidad, el recordar aquellas aulas, aquellos pasillos, esas corcheras con notas, que tantas alegrías y disgustos me ocasionaran. Curiosa también la sensación de ver irreconocible la cafetería, la cual por cierto frecuenté bien poco durante mi época de estudiante universitario (y creo que vi una cosa que jamás vi en 6 años, que era ver sonreír a los camareros).

También me llamó la atención que ayer tenía algo más de vidilla que otras veces en las que había ido, en las que parecía un pueblo fantasma. Ayer al menos se veía gente por los pasillos.

Añado también que, en contra de lo que le suele pasar a mucha gente, la universidad no me produjo ninguna añoranza.

miércoles, 27 de octubre de 2010

De usuarios y gatos

Ay, hermano, dame unas chiviris para que me compre unos Whiskas.

Cuando ya pensaba que había visto todo tipo de cosas raras y papeles sorprendentes, un expediente me saca de mi error, y me demuestra que siempre puede haber algo todavía más extravagante.

Estaba yo grabando datos, cuando en un expediente me encuentro, entre la documentación habitual una foto... ¡de un gato! (bastante bonito, por cierto)

Y me pregunto yo. ¿Tengo que dar de alta al gato en el expediente? ¿Qué grado de parentesco tiene? ¿Lo pongo como "otros"? ¿Podría un gato solicitar la Renta de Garantía de Ingresos? En principio no, pues es difícil que tenga los 23 años cumplidos, aunque vaya usted a saber. Lo más importante, si lo meto como familiar, ¿se computarán sus ingresos? ¿tiene ingresos un gato?

Pero lo más importante. ¿Qué pintaba la foto del gato en el expediente?

martes, 26 de octubre de 2010

Nombres Pintorescos

Adivinad su nombre de pila.

Trabajar tiene a veces su parte divertida, y es que uno ve a veces nombres, casi siempre extranjeros, que nos resultan chocantes y divertidos, y para muestra un botón, de nombres que me he ido encontrando por el camino.

Nazi: Empezamos fuerte. Así se llamaba un señor, creo que pakistaní, con un nombre con el que le desaconsejaría visitar países como Israel.
Happy: No la conozco más que documentalmente, pero con ese nombre ya me cae bien. ^^
Fobia: Esta pobre señora tenía que pasarse el día asustada.
Grami: Un nombre muy musical, seguro que canta de maravilla.
Matar: Este muchos amigos parece que no tenía. Y si tenemos en cuenta que hay quien se apellida "Lo", tenemos un nombre bastante poco amable.
Dame: No sé si este nombre se presta más a hacer un chiste con las ayudas, o directamente lanzarme al terreno de lo procaz.
Stalin: Lo mejor es cuando ves un cartel con una familia de corazoncitos en el que pone "Dios os ama" y está firmado por un tal Stalin.
Eterna: No la vi en persona, pero con ese nombre diría que es una mujer bastante amplia.
Expiración: Tiene su siniestra gracia el hecho de que tuviera que dar de baja su expediente... por fallecimiento.
Disney: Espero que no fuera hermano de Stalin. O de Nazi.
Okey: Con ese nombre, a ver quién le niega nada.
Xabi: ¿Y qué tiene este nombre de raro? Diréis algunos. Nada, pero un chino podría sentirse ofendido si le llamáis eso, ya que estaríais haciendo alusión a la liberal profesión que ejerce su señora madre. El poco cariñoso apelativo se maximiza si añadimos el sufijo -er. Sí, os recomiendo que no le llaméis a un chino "Xabier".
Jokin: Aquí hay leña para todos, y no seré yo quien se libre, pues mi nombre puede parecer algo menos solemne a los oídos de un angloparlante, quien es posible que me tome menos en serio si le digo "I am Jokin"

Así que, puede que a nosotros nos resulten graciosos algunos nombres extranjeros, pero nunca deberíamos perder de vista que, de la misma manera, los nuestros pueden parecer chistosos en otros idiomas.

lunes, 25 de octubre de 2010

Himnos

La verdad es que el que suscribe este blog no es ni mínimamente del Athletic, pero supongo que esto es lo más parecido que tenemos a un "himno nacional de Bilbao".

Himnos, canciones que ante todo evocan sentimientos, generalmente patrios, y exaltan las excelencias de pertenencia a un grupo. Los hay muy conocidos, y algunos muy pegadizos, y debo decir que aunque casi todos (no me atrevo a decir "todos" por aquello del Steaua) representan valores que no comparto (a mí el tema de banderitas, patrias y demás siempre me ha dado un poco de resbalón) es cierto que las hay que musicalmente son bastante bonitas, al menos para mi gusto, y que bien ejecutadas pueden tener una cierta belleza, al margen de que unos u otros himnos pueden emocionar a quien se sienta por ellos representados, sobre todo cuando a eventos deportivos se refieren. Y sobre todo, los hay tremendamente pegadizos. Algunos asquerosamente pegadizos. (¿Venga, que levante la mano el que no se haya sorprendido nunca a sí mismo tarareando la musiquilla del Partido Popular)

Y ahora, sin ánimo de suscitar polémica alguna, aquí van algunos de los que, musicalmente, más me gustan:


Alemania (y Austrohungría, si no me equivoco)



La bella Italia



BRASIL, sinónimo de final de mundial de fútbol.



U, S, A! U, S, A!



RUSIA. En la Rusia Comunista el himno te canta a ti.



La alegría de Miguel Ríos (bueno, y la UE)



¡Dios afeite a la Reina!


Y no podía dejar pasar el célebre himno de Francia, la Marsellesa, que protagoniza además la que para mí es una de las mejores escenas de la Historia del cine:

Cierren este blog. He descubierto que aquí se habla de juegos. ¡Qué escándalo!

domingo, 24 de octubre de 2010

Recalificamos salón

Le falta la chimenea

La magia de las obras es que se sabe cuándo empiezan, pero nunca cuándo y cómo van a acabar. Ya he ido contando aquí las andanzas del parqué del salón, y su influencia sobre el agua caliente, a lo que debo añadir ahora este nuevo inquilino del salón, en forma piramidal, que ha tenido a bien aparecer este fin de semana.

Puede parecer inverosímil, pero la parte del suelo que ocupa esa estructura triangular estaba totalmente plana el viernes a la mañana, ligeramente abombada el viernes a la tarde, severamente abombada el viernes a la noche, ligeramente salida el sábado a primera hora de la mañana... y ayer a la hora de comer ya presentaba este aspecto.

¿Quién sabe qué secretos enterrados esconderá? ¿será verdad que mi casa está construida sobre un cementerio indio? ¿será algún tipo de portal interestelar? ¿una puerta al Averno?

Lo que sé es que tengo un montículo en el salón, tal que montado en patinete y con la velocidad suficiente podríamos saltar bastante alto. Pero mi cuita no es ésa, sino saber cuándo vendrán a dejar el salón como es debido, y qué nuevos trastornos me proporcionará.

Mientras tanto, creo que podría alquilarlo como casita para gnomos.

sábado, 23 de octubre de 2010

La subasta de la última Capadocia

Aún no tengo fotos de los demás.

Hoy toca entrada friki, pues hablaré de la partida de rol que tuvimos ayer en la lonja, que fue una de rol en vivo pero bastante vistosa, ya que contaba con el añadido de que todos nos habíamos caracterizado para la ocasión, siendo parte partida de rol, parte fiesta de disfraces (cosa que personalmente me encanta)

El título de la partida, el dicho, basado en un capítulo de las Cronicas Transilvanas del JdR Vampiro, de una campaña que curiosamente ya había jugado, y una partida en la que el politiqueo y los dobles juegos estaban a la orden del día, debido a un valioso recurso que se subastaba, que atraía a todo tipo de personajes como un tarrón de miel a las moscas.

Mi personaje en este caso era Bulscu, un antiguo vampiro transilvano, de noble linaje y acostumbrado a reinar desde hace mucho tiempo, pero que tenía el problema del imparable auge otomano (hablamos del año 1680) y debía buscar apoyos, de forma discreta, para que Francia y Habsburgo tomaran cartas en el asunto (como históricamente pasaría) para expulsar a los turcos.

Lógicamente, cada personaje tenía sus propias motivaciones, y la dificultad estribaba en buscar el equilibrio, escuchar a unos y a otros, hacer las ofertas adecuadas y evitar ser traicionado, cosa que afortunadamente, pues a veces las cosas salen bien, sucedió.

Pero sin duda la parte más divertida fue la de las caracterizaciones, donde no solo la lonja había sido decorada para mostrar un aspecto más adecuado, sino que los jugadores se habían ataviado para parecerse a sus personajes, en lo que visto desde fuera bien podría parecer una obra de teatro. Mención especial al refinado cortesano francés y a la siniestra Sasha Vykos.

Añado también, sin gastos adicionales a su cargo, que durante la partida no nos dedicamos a apuñalar ancianas con katanas en marquesinas, ni estuvimos quemando biblias, ni invocando demonios, y que como puede verse, lo más parecido que había ahí a un arma era una espada de plástico, meramente decorativa.

jueves, 21 de octubre de 2010

Gru - Mi villano favorito

La mezcla entre Lex Luthor y Javier Gurruchaga.

¿Quieres una película divertida, bonita y visualmente vistosa? Gru es tu hombre. No busques, eso sí, un argumento sorprendente ni unos giros de guión impredecibles porque no es lo que tiene, pero la verdad, es que no los necesita. No importa que desde el minuto uno sepas cómo va a acabar todo, pues los clichés están para algo, y en ocasiones deben respetarse.

Gru es un malo maloso, un villano de infamia mundial, un genio del mal capaz de regalar un globo a un niño solo para pincharlo, y con la ayuda de un científico no menos loco que él, y sus innumerables sicarios amarillos, traza todo tipo de maquiavélicos y elaborados planes para seguir con su malévolo estilo de vida.

Pero de pronto se empieza a ver desplazado por otros villanos más jóvenes, hasta que elabora un malvado y espectacular plan, y como parte del mismo adopta a tres encantadoras huerfanitas, a las que piensa utilizar en aras a su crapulencia.

Pero como es de esperar, la llegada de las 3 niñas supone una revolución en la casa de malvado Gru, y el desenlace creo que cualquiera se lo puede imaginar.

Gru, como ya anticipé, me pareció tremendamente divertida y con muchos momentos entrañables (será que me hago mayor) con puntazos muy divertidos y alguna referencia cultural bastante friki, y con las monerías de los minions (los bichejos amarillos) en su justa medida para ser tronchantes sin llegar a acaparar demasiado protagonismo (¡y con humor inteligente!). En el apartado visual, desde mi ignorancia en aspectos técnicos, me pareció muy lograda, y el 3D era bastante más que digno.

Y la película bastante merecedora de ser vista. La recomiendo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Ipódromo


Juguete de aspecto inofensivo.

Hoy en el gimnasio, como no me daba tiempo para una clase de spinning, me ha dado por acercarme a las nuevas máquinas de cardio, que llevaban un par de semanas anunciadas pero que aún no había catado (conocía las antiguas) y la verdad es que la experiencia ha sido bastante chula.

Son en esencia lo mismo que las anteriores, pero con una pantalla táctil bastante intuitiva, que te va explicando las distintas opciones y te da información detallada sobre tiempo que llevas, distancia recorrida, calorías quemadas, etc... y tiene otras dos cosas simpáticas, que son televisión (como suena, uno puede juntar gimnasio y "Sálvame" para así no tener claro cuál es realmente la tortura) y conexión Ipod, para que uno pueda escuchar su propia música y tal. Pena que yo no tenga de eso.

Pero a pesar de ese detalle, y de que tampoco tenía los cascos, fisgoneando botones mientras pedaleaba he pasado el rato y he eliminado a uno de los grandes enemigos del gimnasio, que son, por cierto:

-Pereza de tener que ir hasta allí, sobre todo cuando hace malo, que si haz la mochila, pon ropa para cambiarte, etc...
-Pereza de lo que viene siendo el ejercicio propiamente dicho. Aquí no hay mucho que decir. Si te apuntas a un gimnasio sabes lo que hay.
-Aburrimiento. Porque estar una hora dando pedales es, entre otras cosas, un coñazo.

La primera barrera más o menos la subsana el tener el gimnasio al lado de casa, y la tercera la combaten bastante bien estos cacharros.

Pena que para la segunda no haya de momento remedios eficaces.

martes, 19 de octubre de 2010

Más obras y menos agua.

El carpintero y el fontanero.

Las obras de Chezgarcía siguen su curso, y si el viernes contaba que había venido el carpintero a levantar el suelo, ayer vino a entarimar de nuevo, y hoy le tocaba venir para terminar de hacerlo.

El problema ha venido cuando hoy he visto que no había agua caliente (duchas frías, lo mejor para el otoño). No parecía tener que ver con lo de ayer, pero se lo he comentado y me ha dicho que lo miraría.

Vaya que si tenía que ver. Me ha dicho que tras volver a levantarlo todo (¡yupi, hall abierto de nuevo!) ha visto que sí había un par de pequeñas fugas, y ha tocado llamar al fontanero.

Tras estar un rato el fontanero haciendo sus cosas fontaneriles, me ha dicho que dando al agua caliente no salía nada, ni frío ni caliente. Que era algo raro, pero que dando a la derecha salía agua fría y dando a la izquierda salía... absolutamente nada.

Me ha dicho que eso (lo del agua) es cosa de la caldera, que se habrá obstruido algún filtro, por lo que he llamado al servicio técnico, a las 17:05... y me han respondido amablemente que solo estaban hasta las 17:00, y que hasta mañana no pueden hacer nada.

Nauralmente, el fonmtanero ha terminado sus quehaceres, ya que lo de dejar que se seque el suelo y volver a entarimar no es, obviamente, cosa suya, y solo puede dar parte al seguro.

Total, que mañana no me puedo duchar con agua caliente y ahora tengo el hall y medio pasillo levantados, con un delicioso olor a humedad por toda la casa. La parte buena es que solo acuchillarán las partes implicadas de hall y pasillo, por lo que nos libraremos del caos que supone tener que desamueblar y reamueblar el salón.

lunes, 18 de octubre de 2010

Memorias de un ex-demandante de empleo [XIX]

Cantar es fácil, lo difícil es montar el escenario.

Como amenacé el otro día, y a falta de nada mejor que contar hoy, toca poblar el blog con historietas de mi época de currito de ETT, y como lo mejor suele ser empezar contando las cosas por el principio, hablaré de las

Fiestas de Llodio

No llevaría ni dos días apuntado a la ETT, cuando recibí el primer encargo. Tenía que plantarme a las 8 de la mañana en Llodio, para ayudar en las tareas de montaje del escenario principal, donde se hacen los conciertos, así que acepté la oferta, y al estilo GTA, el icono de Randstad apareció sobre Llodio en el mapa.

La putada del madrugón se acrecentaba por el hecho de que eran fiestas de Bilbao, y encima el día antes tenía turno de txozna, por lo que tan pronto acabé de servir katxis, a las 12 en punto, hice lo que no había hecho nunca. Irme directamente a casa.

Al día siguiente, madrugón y coche, con tan mala suerte de que los nervios me jugaron una mala pasada, erré el desvío, y no solo me perdí, sino que encima una de las ruedas de mi coche tuvo a bien pincharse. Yo quería avisar de que iba a llegar tarde (brillante manera de empezar en un trabajo), pero no tenía el teléfono de la empresa, y la ETT, los únicos a los que podía llamar, no estaban todavía abiertos.

Total, que entre cambiar la rueda y las vueltas que di hasta que encontré el sitio (bueno, encontrar Llodio no fue especialmente difícil, el problema era saber dónde me había metido yo), a lo que había que sumar lo que tardé en aparcar y encontrar el sitio, pues llegué como 2 horas y pico tarde, con la cara roja y las orejas gachas.

Poco pude responder al capataz cuando me recriminó mi retraso, y solo pude decirle que tenía todo el derecho del mundo a decirme que me fuera por donde había venido, pero por suerte no lo hizo, y me pude poner manos a la obra, y nunca mejor dicho.

El trabajo consistía, como ya he adelantado, en montar el escenario de fiestas, con todo el montón de pesadas tablas y tuberías que ello implica.

Y la verdad, la experiencia fue entretenida, aunque físicamente agotadora, y más cuando me sentía en el deber moral de hacer un esfuerzo extra para compensar el haber llegado tarde. Acabé sudado cual mona, y con las manos encallecidas, pero con algo más de dinero en el bolsillo, pero pensando que no me iban a volver a llamar por haber llegado 2 horas tarde el primer día.

Aunque tan mal no debí de hacerlo, ya que un par de días más tarde me volvieron a llamar de la ETT.

Pero eso ya es otra historia.

domingo, 17 de octubre de 2010

Basáuricas 2010

Zumito de cactus.

Otro año más, fiestas de Basauri; el evento etílico-caótico, donde el objetivo, aunque haya tontines que no lo entiendan, es divertirse y no andarse con reivindicaciones políticas (lo digo por cierto comentario en una entrada de Aste Nagusia donde un comentarista bastante desinformado me llamaba entre otras cosas insolidario por mis opiniones acerca del cierre de las txoznas)

Este año, la verdad, no ha habido mucho caos. Algo de borrachera sí, el viernes, que estuvimos pocos pero un rato simpático, con un rápido punto (y alguno de los habitantes de mi casa, que no soy yo, una gran cogorza) pero que en cuanto se me pasó, a eso de las 3, me hizo irme a casa cuando el cansancio llegó de golpe. La putada, que la frecuencia de los trenes era la que era y nos tocó estar una hora larga esperando en la estación, a la intemperie y con el frío.

El sábado me levanté sin resaca pero cansado, lo que unido al frío y la lluvia hizo que mi cuerpo desestimara la idea de hacer doblete, por lo que nos quedamos en la lonjka tranquilamente jugando una buena partida de rol nocturna.

Y hoy, pues al puro estilo de los domingos, mañana tranquila y tarde de juegos, Dominion y Louis XIV, donde he ganado casi todas las partidas. Es decir, casi gano una y casi gano la otra.

viernes, 15 de octubre de 2010

Obras again

Achtung minen!

Hace más o menos un año narré la historia del montículo que salió en el hall, y de su posterior reparación, de cómo estuve todo el verano con un boquete y unas semanas sin salón.

No recuerdo si conté que no mucho después volvió a salir un bulto en el hall, y otro en el pasillo. Durante ese tiempo, ha sido el festival de llamar al casero, éste al seguro, los del seguro a mí, y un no parar de venir peritos a ver el estado del suelo, con una afluencia que me hizo plantearme si cobrarles entrada, que dejando al margen cuestiones de legalidad, habría sido bastante lucrativo.

Hace ya unas cuántas semanas por fin alguien vino e hizo algo, que fue abrir un boquete en el hall, como homenaje a los viejos tiempos, y hoy ha venido el carpintero a quitar el resto del parqué del hall, y teóricamente el lunes viene y lo quita. Claro, con eso no acaba nada, ya que sigue quedando pendiente lo del pasillo, que se está tramitando como otro siniestro aparte. Sin contar con que hay que barnizar y tal, con una probable ausencia casera de un día, otra vez.

Ahora mismo tengo otra vez el hall que parece el Sarajevo de los 90, y tiemblo al pensar que esto, otra vez, no ha hecho más que empezar.

jueves, 14 de octubre de 2010

Memorias de un ex-demandante de empleo [XVIII]

Y eso antes de la Reforma.

Hacía tanto que no tocaba esta sección que ya la tenía totalmente olvidada, una de las ventajas de tener empleo estable, pero hoy me he acordado de ella e introduciré una historia que bien podría dar para subsección propia, y que debería dar de sí para varias entradas (cosa que, de hecho, hará)

Hoy abrimos pues con:

ETT

Nos remontamos a verano de 2006, cuando ya había tomado la decisión de opositar, y de hecho ya estaba apuntado a la academia y llevaba un par de meses de estudio. Pero faltaba una cosa llamada dinero, y se me ocurrió que tal vez una empresa de trabajo temporal fuera una buena opción. Y como resulta que un antiguo conocido de la universidad trabajaba de gestor en una de ellas (Randstad) me acerqué a preguntar antes de acabar el verano, en plena Semana Grande de Bilbao, y a dar mis datos, con la esperanza de que me llamaran para algo y sacarme unos eurillos, cosa que no tardó en suceder, pero de la que ya hablaré en otro momento.

Los curros se fueron sucediendo, y la frecuencia con que me llamaban era la óptima para lo que yo quería. A mi amigo le había explicado mi situación y le había pedido expresamente "trabajos de días sueltos y de no tener que pensar", pues los estudios eran lo primero y una cosa es llegar a casa cansado de haber movido cajas, pero con la cabeza fresca y otra muy distinta llegar con los ojos acuosos por haberse tirado 8 horas cuadrando balances.

Además esto tenía una ventaja añadida, y es que en un par de meses de trabajo físico obtuve una forma física bastante majilla, con un volumen de brazos como nunca antes lo había conocido. Diría que era como ir al gimnasio pero cobrando, solo que mentiría, ya que no pocas veces me tocó trabajar precisamente en un gimnasio, por lo que muchas veces era ir al gimnasio cobrando.

Estuve unos meses, hasta que empecé a trabajar en Vitoria (por las fechas en las que nace este blog) y la verdad estuve muy a gusto. Hubo sitios mejores y sitios peores, pero me llamaban con una cierta asiduidad (a veces más de la que yo quería) y pagaban puntualmente. Y lo mejor, que cobraba todas las horas que trabajaba, y al ser contratos cortitos, no tocaba tragar mierda. Si te tocaba ir a donde hubiera un jefe gilipollas, pedías no volver a ese sitio y ya está. Al menos en aquel momento era posible. Y la verdad, es que no me faltó curro. De mulo de carga la mayoría de las veces, pero curro. Era mejor que ser un ni-ni, y sin duda mejor que ser abogado. Al menos ganaba más pasta.

La experiencia fue grata, y no me arrepiento de haber pasado por esa fase. Todo lo más, me arrepiento de no haberlo hecho antes. Y claro está, todos aquellos minitrabajos dieron lugar a alguna que otra historia graciosa. Pero como dice Michael Ende, eso es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Buried

¿El enemigo? Que se ponga.

No se puede negar que Buried es una propuesta audaz, con un planteamiento arresegado y una puesta en escenabastante más que correcta, y sobre todo con un final que es lo mejor de la película.

El argumento: un hombre (Ryan Reynolds) despierta en un ataúd, sin saber muy bien qué hace ahí, y provisto únicamente de un mechero y un teléfono móvil. No tarda en descubrir por qué está ahí, y hará lo que cualquiera haría, que es usar el móvil para pedir ayuda. pero descubrirá, con impotencia, que eso no es tarea fácil, y vemos que Buried es una película sobre la angustia y la impotencia (la no fálica) más que sobre la claustrofobia, que tampoco la transmitía demasiado (supongo que la comodidad de una amplia sala de cine no ayuda a ello) y no sería muy diferente si el protagonista estuviera en un barco en alta mar, o en la Estación Espacial Internacional, pues lo importante no es que esté bajo tierra, sino que está solo ante un sistema que le sirve de poca ayuda, y tiene que ver con angustia cómo le rebotan de un lado a otro, cual pelota de ping-pong, sin obtener ayuda alguna.

Dejando al margen la propia premisa, y un par de gambas leves de guión, que más abajo mencionaré, lo bueno es que es bastante creíble. Si aceptamos que una persona quedase enterrada en esas circunstancias, es muy probable que acabara pasando lo mismo.

Y ahí es donde la película tiene su gran parte de crítica, al sistema y también al capitalismo feroz, donde lo que priman no son siempre las personas, y en algunos casos llega a cantar un poquito (¿Todo un directivo del FBI diciendo que los "malos" en el fondo son personas? Vamos, que no es que yo esté en desacuerdo con la argumentación que da, pero que no me creo que ese señor fuera a decirlo)

Lo mejor es que la película va de menos a más, con un principio que amenaza con ser un pastiche a lo Saw, pero que al irse desarrollando permite empatizar cada vez más con el sufrido protagonista y compartir su frustración, hasta el final, que es de los que dejan con el culo clavado a la butaca, y que invita a alzar el puño al cielo al grito de "¡hijos de puta!" Y hasta aquí puedo leer.

En cuanto a los fallos que comentaba, que bien podría ser yo el errado; uno es la petaca con licor que tiene, que me dio la impresión de que llevara dentro varios litros de líquido, y el otro, la llamada que recibe del jefe de personal (para una de las escenas más terroríficas de la Historia del cine) que teóricamente no podría recibir, ya que éste se supone que no tiene su número. Pero en todo caso fallos perdonables. Bueno, y a veces el protagonista es de premio Darwin, por su uso y abuso del mechero, estando preocupado por que se acabe el oxígeno. cuando no tiene el móvil lo entiendo, ¿pero a santo de qué acerca el mechero al móvil?

En definitiva, la película produce una sola angustia, y no tanto por el hecho de tirarse el protagonista 90 minutos en un ataúd, sino por pensar que si algún día nos pasa algo... estamos jodidos.

lunes, 11 de octubre de 2010

Movispam

¿Quién dijo que el número del Diablo es el 666?


A cualquier hora. En cualquier lugar. No hay forma de estar a salvo de sus llamadas, ni orden de alejamiento que acabe con su acoso. Son los operadores de Movistar, y sus llamadas incesantes.

Uno está tranquilamente cuando le suena el móvil, y cuando coge, un operador le ofrece las excelencias de su producto. El interlocutor novato se limita a decir que no le interesa. Fin de la conversación.

No pasa mucho tiempo, cuando vuelven a llamarle. Y otra vez. Y otra, y otra, t otra... así, hasta 3 o 4 veces al día.

Y de nada sirve pedirles que dejen de llamar. Palabras amables, borderías, amenazas, súplicas... todo es inútil. Incluso aun cuando dicen "no se preocupe, procedemos a borrarle de nuestra base de datos", podemos saber que es mentira, que volverán a llamar.

Así que uno prueba de todo, una vez llegué a protagonizar con ellos la siguiente conversación:

Teléfono: Ring!
Jokin: ¿Policía Nacional, dígame?
-Hola, me llamo Fulanito, le llamo de Telefónica.
-Sí, sí, vale. Identifíquese.
-Sí, me llamo Fulanito, llamo de Telefónica.
-Dígame, de dónde ha sacado este número.
-Es de una base de datos.
-Pues ya me está explicando qué base de datos es esa, que este es un número de la policía, y me va a decir usted ahora mismo su número de DNI o NIE.
-¿Es usted el titular de la línea?
-Ya le he dicho que el titular de esta línea es el Cuerpo Nacional de Policía, y le estoy requiriendo que se identifique.
-Sí, mi nombre es Fulanito, ¿podría saber su nombre?
-No, no le voy a dar mi nombre, y le estoy requiriendo que me diga su número de DNI o NIE.
-tututu...tututu...tututu...

Veo poco probable que se creyera mi coartada, pero al menos me reí un rato.

El problema es que ahora han adquirido la desagradable costumbre de no ponerte un operador, y muchas veces lo que te salta es directamente la locución pregrabada, o lo que es peor, tras descolgar el teléfono, solo unos segundos de silencio y después cuelgan. Y tienen la puntería de ir a llamar en los momentos más inoportunos que les es posible. Lo que daría por que el móvil tuviera filtros antispam como el de las cuentas de correo electrónico...

Más simpática es en cambio esta otra serie de llamadas que recibí ayer, cuando oigo que me suena el móvil y no me da tiempo a coger. No es un número de Movistar, sino un fijo, al que llamo y comunica.

Poco después vuelve a llamar, y resulta ser una señora que pregunta por un tal Daniel. Le digo que no, que se ha confundido, que no hay ningún Daniel, y aunque insiste en que es el teléfono que le han dado, le repito que, al menos con la información de la que dispongo, yo no soy Daniel.

La parte graciosa viene cuando minutos más tarde vuelve a llamar la Señora, y cuando le cojo me pregunta "¿dónde andas?", a lo que no puedo evitar contestarle que "en mi casa, pero le advierto que yo no soy Daniel".

Al menos no era una teleoperadora de Movistar.

FE DE ERRATAS: Descubro que el 1444 es de Vodafone. Lo cual manda huevos, pues ya soy cliente de Vodafone...

domingo, 10 de octubre de 2010

Basauri sin Basauri

No train, no gain.

Este fin de semana llegaban las tradicionales fiestas de Basauri, que se suelen convertir en sinónimo de francachela y etílico desenfreno, donde el tequila es la moneda de cambio y donde llegar a casa con el amanecer no es una cosa extraña.

A pesar de mi cansancio, derivado de haberme levantado a las 4:15 de la madrugada para acompañar a cierta persona al aeropuerto, y de la lluvia, me apresté para salir, botella de ron-cola en ristre.

Pero parece que el destino tenía ideas mejores, pues tan pronto como entré en la estación, la amable megafonía comunicaba que debido a causas ajenas a la voluntad de RENFE, el servicio de esa línea quedaba suspendido, con lo que nuestros malvados planes de ir a Basauri quedaban en agua de borrajas.

Por lo que optamos por ir a mi casa, en honor a los clásicos, a montar la fiesta por nuestra cuenta, pero sin tequila y con bastante menos caos.

La gran ventaja, que hoy me he levantado sin resaca.

sábado, 9 de octubre de 2010

Final Fantasy IV

A Europa llegó como "Final Fantasy II"

Final Fantasy IV es un juego que tiene bastante significado para mí, ya que fue mi primer contacto con esta exitosa saga de videojuegos, y por extensión con un género, el RPG (juegos de "rol"), y que a la postre se convertiría en uno de mis géneros favoritos.

Allá por mediados de los 90, algo había oído del Final Fantasy pero no conocía nada al respecto, pero cuando me hice con este juego en una tienducha de intercambio de juegos, desde el principio me atrajeron esos gráficos tan coloridos de SNES y ese manual de instrucciones tan rollizo, y cuando lo probé me sentí inmediatamente atrapado por él. Por su sistema de juego, con esos px y subidas de nivel, y esos combates por turnos, como por su historia, tan de cuento de hadas y sus personajes, tan estereotípicos como encantadores.

Final Fantasy IV nos cuenta una historia hoy más vista que el tebeo; un malvado emperador quiere hacerse con los 8 cristales místicos, a cualquier precio, aunque ello implique enviar a sus tropas a matar a sus custodios. Y uno de sus soldados, Cecil, es el protagonista de la historia, que al oponerse a lo que él considera un acto de crueldad del antaño magnánimo emperador, cae ante este en desgracia y es desterrado, obligado a una carrera contrarreloj en la que tiene que patearse medio mundo para proteger los cristales de un poder malvado que podría destruir la propia tierra.

Por el camino, historias de amor, traición, perdón, amistad... se irán cruzando, y muchos personajes entrarán y saldrán de la vida del protagonista, para una aventura que va creciendo hasta alcanzar cotas épicas.

A esto se le suma una música excelente, del simpar Nobuo Uematsu, y como ya he comentado unos gráficos que en su momento eran de lo mejorcito, y el comienzo de la madurez de una saga que para el gran público tiene su mejor exponente en el VII, pero que personalmente alcanzó su techo en el VI (curiosamente, la inmensa mayoría de los que se decantan por el 7 no han probado el 6).

Este juego, el Final Fantasy IV, lo he tenido en 3 versiones; la primera en Supernintendo, la segunda el remake que se hizo para Playstation, y la 3ª, recién jugada, la versión para Nintendo DS, con gráficos retocados y cinemáticas añadidas, pero conservando casi intacto el encanto de esta pequeña joyita del mundo de los videojuegos. Aquí puede verse el resultado


Intro para la DS.

jueves, 7 de octubre de 2010

¿Cuidado con el móvil?

-Hola señor. Soy yo, su esposa.

Hace mucho que no doy caña a los absurdos mensajes que pueblan a veces nuestras bandejas de correo, y hoy le toca el turno a un correo alarmista que generosamente nos advierte de los "peligros" de la vida cotidiana y da por hecho que la humanidad es idiota. El correo, al que he tenido que corregir un par de faltas de ortografía y quitar los colorines, decía lo siguiente:

¿Cómo guardas los nombres en el móvil?

Piénsalo bien después de leerlo pues puede tener consecuencias a veces graves.

Tened cuidado al guardar nombres de tus contactos en el teléfono móvil.

Después de que le robaran el bolso con sus tarjetas de crédito, móvil, etc, una señora cambió la forma de guardar los nombres de sus contactos en el teléfono por la siguiente mala experiencia:

Media hora después del robo, llamó a su marido desde un teléfono público para contarle lo que le había sucedido. Él le dijo:

-Hace un rato recibí un mensaje de texto tuyo preguntándome nuestra clave de la tarjeta de crédito y hace unos minutos te contesté.

Fueron al banco rápidamente y allí comprobaron que acababan de retirarles todo el dinero de su cuenta bancaria. El ladrón que robó el bolso utilizó el móvil sustraído para enviarle un mensaje de texto al contacto "CASA" y conseguir la clave.

CUIDADO CON LO SIGUIENTE:

En los contactos de tu móvil, trata de NO usar nombres como: Casa, Papá, Mamá, Hijo, Hija, etc.

ES MUY IMPORTANTE que, cuando recibas un mensaje de texto pidiendo información importante y confidencial, lo CONFIRMES llamando al número de donde te enviaron el mensaje.

OJO cuando recibas mensajes de texto de familiares o amigos citándote para encontraros en algún sitio; llámalos para verificar que el mensaje de texto viene de ellos.

REENVÍA ESTE CORREO A TODOS TUS FAMILIARES Y AMIGOS.

En primer lugar, me resulta poco creíble que alguien reciba un sms preguntando el código de la tarjeta de crédito y responda sin más, como raro me parece que el teléfono "casa" sea el de un móvil y no el de un fijo. Detalles que nos dicen que tal vez esta historia podría no ser del todo cierta.

Así, si nos ponemos en el supuesto de que esta historieta no sea sino un bulo, me pregunto yo, ¿para qué esparcir tanta tontería por la red? ¿qué pretende este correo?

No lo sé, pero aparte de que sí es bastante útil tener ese tipo de contactos (yo no los tengo, acostumbor a tener a mi padre por su nombre, a mi madre por su nombre, a mi novia por su nombre, etc...) pues si alguien se encuentra un móvil, y tiene intención de hacerlo llegar a su legítimo dueño, lo primero que va a hacer es llamar a uno de esos números para dar el aviso. Al menos es lo que hice una vez que me encontré un celular derelicto (es decir, un móvil abandonado), llamar a los números frecuentes hasta que pude localizar a su propietario.

Pero volviendo a la intencionalidad del mensaje. ¿No resulta raro el consejo de llamar siempre para confirmar los SMS? ¿No hay nadie que podría tener interés en que cada vez que alguien reciba un mensaje llame para comprobar? ¿A nadie le vendría bien que se gaste nuestro saldo o engorde nuestra factura? Efectivamente, hay ladrones que nos quitan el dinero mediante nuestro teléfono, pero sin necesidad de meternos la mano en la cartera.

Si recibes ese correo, u otros parecidos, no lo reenvíes ni a familiares ni a amigos, que lo peor es que siempre hay alguien que pica.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Sin prisa

Noble casa consistorial

Anteayer llegué a casa y me encontré en mi buzón con una nota de Correos, la cual me informaba de que habían intentado mandar una notificación certificada del Ayuntamiento de Busturia (allá por la Bizkaia profunda), cosa que me despertó la curiosidad, ya que mi vinculación con dicho municipio es inexistente, y debía descartar la posibilidad de que fuera una multa, pues dudo si he estado alguna vez en ese, sin duda precioso, pueblo.

Recordé entonces que en mi época de incipiente opositor, para más señas hace dos años, cuando tenía a bien apuntarme a toda oposición local que apareciera, que me apunté a unas oposiciones del citado Ayuntamiento, pero ni siquiera había llegado a presentarme al examen.

Pensé entonces que tal vez era porque al terminarse del todo la oposición (tiempo les costó) tenían a bien notificar expresaente el resultado a todos los inscritos. Pero no, y cuando fui a Correos a recoger la notificación, vi que ésta no era sino para comunicar que el primer ejercicio de la oposición, es decir, el examen, se celebrará el 2 de noviembre de este año. Con razón no recordaba yo haberme presentado al examen, pues la respuesta es que han tardado dos años en ponerle fecha.

Obviamente no tengo intención de presentarme, pues ostento feliz mi plaza de administrativo foral, a diez minutos de mi casa, y está lejos de mi interés una plaza de auxiliar a 45 minutos en coche, pero manda huevos que hayan tardado nada menos que dos años en sacar la fecha del examen.

Supongo que el agraciado o agraciada que logre finalmente la plaza podrá tomar posesión de la misma allá por 2035.

martes, 5 de octubre de 2010

El gran Vázquez

Pariendo a Anacleto.
Padre de clásicos del tebeo como anacleto, las Hermanas Gilda o la mítica Familia Cebolleta, Vázquez es también un hombre que se hizo a sí mismo, de la forma más literal posible, a costa de los demás.

Y esta película biográfica nos cuenta la vida (lógicamente, que por eso es biográfica) de Manuel Vázquez, tan genial como sinvergüenza, circunstancia de la que él mismo se reía, y que incluso fue homenajeado anteriormente aquí. La película no deja de ser la típica historia de un jeta, pero con el añadido de que aquí el caradura es el mítico Tío Vázquez de los tebeos, y logra una película que saca la risa, la sonrisa o la ternura en el espectador, protagonizada por un protoHomer Simpson en el sentido de que a veces piensas "qué majo", a veces "qué hijo de puta". Una película a veces cómica, a veces dramática, a veces casi de terror, por saber que gente como Vázquez anda suelta.

Parte del encanto de la película, claro está, aparte de una más que aceptable interpretación de Santiago Segura y sobre todo un tan gris como brillante Álex Angulo, que logra ser odioso en esta obra de picaresca en la que el ladrón es el "bueno" y el hombre honesto es el "malo", en haber mamado de pequeño los tebeos de Bruguera, en haber leído a Ibáñez (magníficamente caracterizado) a Escobar, al propio Vázquez... y encontrar los clichés de sus historietas, que me hicieron conocer, entre otras, el significado de las palabras "moroso" y "acreedor". Habría que ver si la película goza de idéntico atractivo entre quienes no hayan convivido con esas viñetas y el Gran Vázquez sea simplemente "otra película de timos, hecha por el tío de Torrente", pero a mí me gustó bastante, la verdad.

Si acaso, no me terminó de convencer el efecto de sacar a veces los personajes de sus viñetas, pero en general el resultado me gustó, aunque tal vez habría estado mejor dar más caña a las batallitas que Vázquez contaba a sus incontables acreedores.

lunes, 4 de octubre de 2010

Dramas familiares (por suerte no míos)

Los hay que lo llevan peor

Esto no es nuevo, y ni siquiera lo he escrito yo. Pero dado que llevo dos días sin actualizar (he estado este fin de semana fuera, y ayer llegué cansado), y puesto que es interesante, copio esto que me llegó por correo el otro día, ya que tiene además directa relación con mi trabajo, y es el claro indicador de los problemas por los que pasan algunas familias:

A un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista en plena calle. El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:

- Soy hijo de exiliados. Hasta los 27 años y poco antes de la transición no puede volver a España por Franco. Ahora tengo 70 años.
Hace meses me sacaron el 30 % de un pulmón.
Mi mujer es inmigrante. Tengo tres hijos con ella. De los tres sólo trabaja una, la del medio, pero no cobra nada. Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.

La mayor se acaba de divorciar. Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos hijos. El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y
además se ha casado con una divorciada y la ha traído, esa señora antes trabajaba pero desde que vino a mi casa ya no. Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo.......y para colmo este año casi no nos hemos podido ir de vacaciones y, si me apuras, ...... ni he podido celebra que España ha ganado los Mundiales.

El periodista pone los ojos muy redondos y comenta: 

-"majestad, no creo que su situación sea tan mala".

El desenlace del texto me provocó tal carcajada que me hizo desear haber escrito yo esa genialidad. Sobre todo cuando uno vuelve a leer el texto y ve que encaja.

Y un poco de risa nunca viene mal.

viernes, 1 de octubre de 2010

Bosu

Su aspecto malvado le delata.

Hace tiempo que vengo advirtiendo del peligro que suponen los gimnasios para la Humanidad, y de cómo son el claro símbolo de que la máquina destruirá al hombre, pues la mayoría de los viles artilugios que pueblan esos lugares son artefactos de Satán, creados para menoscabar cuerpo y alma, dejando al usuario sin energía ni autoestima.

Hoy le toca el turno al bosu, pérfida semiesfera que recuerda a aquellos balones cabalgables que regalaban hace años con la Casera, pero aplicado aquí a la tecnología del sufrimiento, con ejercicios que van de lo aeróbico-cardiovascular (lo que viene siendo sudar cual chimpancé hembra en sauna) a la tonificación muscular. "¿Aún sientes los brazos? Eso lo remediamos en seguida", sin olvidar de la parte del equilibrio. A veces daba la impresión de estar haciendo step encima de un flan gigante.

Lo bueno es que al menos una cierta justicia poética te permite por lo menos pisotear con saña el aparato y dejarle claro quién manda.

O al menos eso es lo que quieren que creamos.