lunes, 31 de mayo de 2010

Solo en casa

A lo Culkin

Llega un momento en la vida de toda persona en el que los compañeros de piso se le hacen mayores y se van de casa. En este caso, el señor Baldrick abandonó ayer la casa de Chezgarcía, para lanzarse a la aventura de irse a vivir con la novia, proyecto en el que deseo que les vaya bien.

Afortunadamente, la situación no reviste mayores problemas, ya que como me avisó con bastante antelación, allá por principios de abril, he tenido el tiempo suficiente para buscarle sustituto, el señor Diego (aka Kulebril), el cual coincide que termina contrato en su vigente piso el 15 de junio, con lo que el 16 Chezgarcía tendrá nuevo inquilino. Y lo que es más importante, no tendré que hacer frente al alquiler yo solo durante mucho tiempo, que era algo que me temía que iba a poder pasar, que vivir solo es aburrido, pero sobre todo caro.

Así pues, durante dos semanas me tocará vivir solo, pero entre uno llevándose sus cosas y el otro trayéndolas, me da que la casa va a estar aún más bulliciosa que de costumbre.

domingo, 30 de mayo de 2010

Eurotxupito 2010

Antes

Una cosa que se hace durante tres años seguidos puede llamarse tradición, y me refiero al Eurotxupito, fiesta cuya tercera edición se celebró ayer en mi casa (la 2ª se hizo pero en mi ausencia), que es reunirse delante de la tele a ver el festival de Eurovisión.

Después

Las reglas son sencillas. Hay chupitos temáticos de cada país, y cada jugador tiene asignado un país participante, de forma que si votan por tu país, bebes del país que te ha votado. Por tanto, si tu país es de los que más puntos reúnen, vas a beber bastante. Que se lo digan a Nara que tenía Alemania y nod dejó casi chupito sin probar.

Yo, por mi parte, fui agraciado en el sorteo con la anodina Ucrania, que obtuvo pocos votos, y encima me tocó beber un insufrible chupito moldavo, aunque para compensar, el de Turquía estaba rico, y Macedonia, tan multifrútico como indica su nombre, entraba fácilmente.

Cuando acabó el festival, optamos por retirar (¡a la calle todos!) y nos fuimos al cercano Lord Donovan, bar en el que estuve hasta que el grueso de la concurrencia tuvo a bien ir a lejano Azkena, momento que aproveché para decidir que las 4 de la mañana era una hora más que digna para batirme en retirada.

sábado, 29 de mayo de 2010

Llegó el sofá

En su nuevo hogar

A rey muerto, rey puesto. Y es que tan pronto el viejo sofá salió por la puerta, el menda se apresuró a buscarle sustituto. Y fieles a su cita, los repartidores de Ikea tuvieron a bien traerlo ayer a la mañana (estando yo ausente, pero no mi inminente ex-compañero de piso) de modo que al llegar me llevé la agradable sorpresade una enooorme caja de cartón en medio del salón.

Solo podía tratarse de dos cosas: el sofá o un cadáver. Y la prueba olfativa descartaba la posibilidad de que se tratara de un difunto. Bingo. Era un sofá.

Procedí cuidadosamente a desembalarlo y a ensamblar las piezas (es decir, atornillarle las patas), a ubicarlo en su lugar preferente en el salón y a buscar acomodo a los sofás pequeños, los que venían con la casa.

Así, ya está el nuevo sofá, con espacio para 3 personas holgadamente, 4 apretujadas, y si lo usan dos personas, prácticamente puedes no coincidir con la otra persona, dada la distancia que hay de lado a lado. Algo especialmente cómodo cuando se trata de tumbarse delante de la tele.

viernes, 28 de mayo de 2010

2084 - Capítulo 6


Nuestro objetivo esta vez, era una de las oficinas de Gestión de Recursos, y no dejaba de tener su gracia que fuera aquella en la que trabajaba Tammy. La causa necesitaba recursos; comida, agua, medicinas, y no eran fáciles de conseguir. Así que el plan era el siguiente; uno colocaría un par de artefactos explosivos en puntos estratégicos del edificio, y los demás entrarían, y rápidamente cogerían lo estrictamente necesario. Ni una cosa más. Éramos rebeldes, no bandidos. Era avituallamiento, no saqueo.

Me ofrecí como voluntario para la tarea de los explosivos. Conocía algo del edificio de alguna vez que había ido a ver a Tammy, y además, necesitaba demostrarme a mí mismo que podía hacerlo. Necesitaba sentirme vivo. Así que Jack me dio las indicaciones precisas. "Para detonar la bomba tienes que presionar exactamente 3 veces el botón rojo del temporizador, y aléjate porque explotará en 5 minutos, y si no lo ves claro es mejor que no corras riesgos innecesarios. A veces es mejor posponer la misión y volver vivo a casa para intentarlo otro día, que morir en el intento. Bastantes riesgos corremos como para cargar con más innecesarios. Recuerda, Randy, nadie te pide que seas un héroe".

Héroe... qué extraña sonaba esa palabra fuera del contexto de las Naciones Unidas, donde héroes éramos todos, todos los que día a día nos levantábamos para trabajar, los que renunciábamos a pequeñas libertades en aras a un futuro mejor, los que nos dedicábamos en cuerpo y alma para una Terraformación que sirviera a las generaciones venideras. Pero dicho por Jack, la palabra héroe adquiría otra dimensión.

El edificio que contenía las oficinas de Gestión de Recursos y el almacén se alzaba en medio de la plaza. Había estado más veces, pero nunca me pareció tan ominoso. Era una hora punta, y cientos de personas discurrían por la calle. Era mejor así, el anonimato era nuestra mejor arma, y además, habiendo faltado un par de días a la fábrica, y no habiendo aparecido por casa, no es de extrañar que los Cascos Azules me estuvieran buscando.

Me acerqué a uno de los puntos, una de las salidas de ventilación menos vigiladas, y dejé allí mi explosivo "regalo". Apreté por tres veces el botón, y me dirigí rápidamente hacia el otro punto, un panel de comunicaciones.

Para mi sorpresa vi que había un guardia, ataviado con su máscara azul, y equipado con su porra eléctrica. Pero no había tiempo para andar con dubitaciones, así que rápidamente pulsé 3 veces el botón y lancé contra el objetivo, confiando en que el guardia se fijara más en mí que en el paquete, para correr hacia el siguiente y vital objetivo; la puerta principal.

Un seco "boom" me indicó que la primera carga había explosionado, y sonreí, mientras corría más que nunca antes en mi vida hacia la puerta principal, aferrándome a la bomba que llevaba.

Pero no contaba con que el Casco Azul me había visto. No recuerdo muy exactamente sus palabras al darme el alto, pero sé que no me quedé a escucharlas, y corrí. Corrí tanto como pude, y cuando estaba cerca de mi objetivo presioné ansiosamente el botón. Puede que fuera más de 3 veces, mierda, Jack me dijo 3, ni dos ni 4, y no estaba aseguro de haberlo hecho bien. ¡Contar hasta 3 no es tan fácil cuando te persigue alguien armado, joder!

Estaba casi en la puerta, cuando la bomba empezó a pitar. Instintivamente la lancé contra el casco azul que me perseguía, y me lancé al suelo. La deflagración le voló la cabeza, al igual que se llevó por delante a 3 personas más que pasaban por ahí. Mártires de la causa.

El caos estaba sembrado, y aunque no había logrado dejar las bombas exactamente en su sitio, parece que el objetivo de causar confusión estaba cumplido, y así lo supe cuando vi la furgoneta de Jack correr hacia el colegio. Pero lo vi mientras una descarga eléctrica me dejaba inconsciente.


Capítulo 7

jueves, 27 de mayo de 2010

Zombis en el mostrador

Cereeeeeeebros... y ayudas socialeeeeees...

De la crisis no se libra nadie, está claro, y eso afecta a colectivos de lo más variopinto.Y ayer, que fue un día de mostrador de lo más exótico, en el que tuve que atender, entre otros, a un mongol y dos coreanos (no eran Jin y Sun) vino una señora que podría entrar en la categoría de muerto viviente.

Al igual que me pasara anteriormente con una señora a la que se imputaba una pensión de viudedad, y que venía con su marido en un aparente estado de "vivo y coleando" (que luego resultó que la pensión existía, pero era jubilación) ayer vino una señora, que a ojo de buen cubero estaba viva (no soy médico, pero para algo me tiene que servir el curso de primeros auxilios) a la cual le había llegado la notificación de extinción por fallecimiento. Y la señora, insisto, no tenía aspecto de haber fallecido.

Afortunadamente el tema estaba ya solucionado, y había vuelto a cobrar sin mayores incidencias, quedando la cosa en el mero terreno de lo anecdótico.

En el terreno que va más allá de lo anecdótico queda la otra historia, de una usuaria de las que consiguen tocar mis narices (y a veces por desgracia en el sentido tanto metafórico como literal) por su sinvergüenza y su desfachatez.

Venía quejándose de la putada que le habían hecho, que le habían quitado la paga por la jeta, que a ver cómo iba a hacer frente a los gastos, etc... lo de siempre,vamos.

Consulto en observaciones y leo en las causas: "incumplimiento de convenio de inclusión y baja voluntaria en el trabajo". Ah, qué bien. Le explico que la suspensión se debe a ese motivo, y me responde que es que se puso enferma.

Haciendo un acto de fe decido creérmelo y le indico que lo que tenía que haber hecho era ir al médico, a que le diera la baja. Me dice, según si la frase es par o impar, que fue o que no fue, pero la mayoría de las excusas en que se deshace desembocan en que "solo me dio para una semana", "es que me cambié de casa"... Claro, tener que coger un autobús es motivo suficiente para dejar el trabajo, como todo el mundo sabe. Y además, sus dos frases más repetidas eran "¿cuándo voy a cobrar?" y "¡Qué putada me habéis hecho!".

Si dijera siempre en alto lo que pensara le habría contestado que "espero que lo más tarde posible" y "la putada te la has hecho tú solita, maja". Pues este es concretamente el perfil de preceptor de Renta Básica que me indigna, y por cuya culpa los que realmente la necesitan quedan en el centro del disparadero.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Cambio coche por sofá

Me dará menos problemas

No es la primera vez que me quejo del puñetero sistema antirrobo del coche(sí, hoy me ha vuelto a fallar) y del oligofrénico que lo diseñó, y alguna vez he comentado que con el poco uso que le doy al coche (en los últimos 2 meses lo he usado 3 veces) no me sale muy a cuenta tenerlo.

Hoy he tenido que ir a Ikea, ya que tocaba renovar sofá, y tenían el de la foto a buen precio (y bastante cómodo) por lo que allí he ido, en coche, que llevaba sin usar desde que hice las compras para mi fiesta de cumpleaños. Y cuando he comprado el sofá (que me traerán el viernes) he ido al parking, viendo con alegría que ha vuelto a pasar lo de siempre. La luz roja.

Y esta vez no ha funcionado ni siquiera el mecanismo que me explicaron, no había foirma, y encima eran las 10, con lo que tenían que cerrar. Así que, consultados los de seguridad, he llamado al RAC, que me ha mandado la grúa, y luego ha tenido que venir un taxi a llevarme a casa.

Nada nuevo bajo el sol, pero esto me hace plantearme, y esta vez en serio, la idea de dar de baja el coche. Apenas lo uso, y las pocas veces que lo hago estoy con la mosca detrás de la oreja de si el antirrobo tendrá a bien funcionar o no. Pero es que aunque no funcionara. Voy andando al trabajo, y casi todos los desplazamientos un poco lejos los hago el transporte público. Uso el coche como mucho una vez al mes, y Bilbao no es una ciudad en la que sea fácil tener un coche, por el tema del aparcamiento.

Haciendo números, las dos únicas veces al año, si acaso 3, que necesito el coche, son las jornadas de rol de Renteria y la party de Tolosa. Y francamente, puede que me salga más barato alquilar un coche esas dos veces al año que pagar seguro, OTA, impuesto de circulación, ITV, etc...

Y no, no es que quiera deshacerme del coche por ese tema del antirrobo, sino que es la gota que me ha hecho plantearme para qué narices quiero yo el coche.

Así que, posiblemente, me ha fallado por última vez.

martes, 25 de mayo de 2010

Se acabó Perdidos

El final era un oso polar bailando.

ALERTA A NAVEGANTES: Esta entrada contiene spoilers sobre el último capítulo de Lost, y no me refiero al color de la camisa de Sawyer, o a si sale un flashback de tal personaje. Habrá spoilers de verdad, así que si no lo has visto te expones a que te la destripe. Por tanto, pasados este punto, bajo tu responsabilidad.

Han dejado muchas cosas sin explicar, sí, pero eso me da igual. No me importa que no me expliquen por qué los números estaban siempre tan conectados con todo, como no me importa que me digan quién construyó la estatua. Me da igual. Como tampoco me importa que no me expliquen cómo llegó la Iniciativa Dharma y cómo descubrieron la isla. Y tampoco me importa demasiado que me dejen abierta a la imaginación la explicación de qué es exactamente la fuente de la vida, su relación con los pulsos electromagnéticos y el kebab de piedra. No importa, porque la serie no va de eso.

Es una serie de PERSONAJES, de supervivientes, de emociones, de relaciones, de gente que se conoce, que se ama, que se odia, que se ve obligada a cooperar, que evoluciona. De eso va para mí Perdidos, más que de mitología, de números, o de Jacobs y antiJacobs, que son el trasfondo en el que se desarrolla la serie. Tengo claro que para mí la Isla era el escenario, no el protagonista.

Así lo demuestran con los constantes flashbacks, flashforwards y conexiones. O con la novedad de la última temporada, con los llamados flash-sideways. Una realidad alternativa que al principio parece simplemente un "¿y si el avión no se hubiera estrellado?"

Más adelante vamos viendo que esa realidad es bastante diferente, y que la vida de los personajes es muy distinta, que era la vida que querían haber tenido, una especie de mundo feliz.

Faltaba, pues, descubrir cómo estaban conectadas ambas realidades. A título personal ya me rechinó cuando en la 5ª temporada metieron viajes en el tiempo. Suerte que al final no era más que una excusa para mostrarnos el día a día de la iniciativa Dharma, y esa parte me resultó bastante interesante. Sobre todo porque al acabar la 5ª temporada, encerraban los viajes en el tiempo en un cajón, y no se volvía a saber de ellos.

Ahora lo que teníamos eran dos realidades, y a medida que avanzaba la temporada nos iban insinuando que estaban conectadas, y que solo unos pocos eran capaces de averiguar la conexión entre ambas. Especialmente Desmond, que siempre ha ido a su bola (curiosamente debo decir que el idolatrado episodio "la Constante", favorito de la mayoría, me parece totalmente prescindible) y mientras en la isla se iban resolviendo los tejemanejes de "Locke", en la realidad alternativa iban dejando cada vez más clara esa conexión.

Y ayer, al fin, terminaba la serie. La parte de la isla iba genial, digno final de película de aventuras, emocionante como pocos, y en la realidad paralela se iba preparando un final emotivo. No importaba haber visto morir a Sayid, a Sun, a Jin, a Charlie... les íbamos viendo juntarse. ¿Pero cómo?

Llegaba la hora de la verdad. Se juntan todos en la iglesia para el funeral de Christian Sheppard (juego de palabras con "pastor cristiano") y ahí el padre de Jack, teóricamente muerto aparece y revela lo sucedido: estaban todos muertos, la realidad alternativa era el cielo. Total: la mayor parte de lo contado en la serie no ha servido para nada, y ha sido el final totalmente tramposo y engañoso, con un recurso paupérrimo.

Mis sensaciones: El capítulo estaba siendo maravilloso, divertido emocionante, emotivo... pero cuando sale el padre de Jack y dice "estamos todos muertos", sentí coces en el epigastrio y la misma sensación de "han jodido la serie" que sentí al principio de la 5ª. Pero bueno, a toro pasado y una vez digerido el final, pues bueno, igual tampoco me parece tan terrible.

Debo decir también que en el aspecto técnico, visual y sonoro, con la parte enotiva del reencuentro, el happy ending, y sobre todo, la resolución de la parte de la isla, con el fallecimiento de un Jack que consigue redimirse consigo mismo y terminar la serie como la empezó, me pareció genial.

Veredicto: Si le quitamos los 5 minutos del padre de Jack, un final maravilloso.

lunes, 24 de mayo de 2010

55 días en Pekín

Fusilado de la Wikipedia

Junio de 1900. China se halla bajo la ocupación de las potencias occidentales, que se reparten su territorio en zonas de influencia. Los misioneros cristianos predican su religión y destruyen las estatuas de Buda. Esto provoca una revolución nacionalista, la de los Boxers, que quiere la expulsión de todos los extranjeros de China.

Una compañía de marines de los Estados Unidos, bajo el mando del comandante Matt Lewis, llega a Pekín con la misión de evacuar la embajada americana pero el embajador británico, Sir Arthur Robinson, decide quedarse y eso hace que todos los demás embajadores se queden también al saber que una columna de socorro de 2.000 hombres se halla en camino.

El 20 de junio es asesinado el embajador alemán y el comandante Lewis, puesto al mando de las fuerzas militares extranjeras, organiza la defensa del barrio de las legaciones extranjeras con los 500 hombres de que dispone. Cuando el ataque se produce 6.000 chinos se lanzan al asalto y sólo la disciplina, la profesionalidad y la superioridad armamentística logran rechazar el ataque, comenzando así un cruento asedio.

La emperatriz nombra a un nacionalista, el príncipe Tuan, ministro de asuntos exteriores y decide apoyar la revolución ordenando al ejército regular chino que ataque a la columna de socorro y esto frena el avance del almirante británico Seymour.

Mientras, los asediados rechazan un ataque tras otro, ofreciendo una feroz resistencia, pero se ven obligados a replegarse cada vez más, presionados por la superioridad numérica y porque a las milicias bóxers se ha unido ahora el ejército regular chino.

Entretanto, el comandante Lewis inicia una relación con la baronesa rusa Natalia Ivanoff, una bella mujer viuda de un oficial ruso repudiada por la sociedad y acosada por su cuñado el barón Ivanoff, que ha decidido quedarse para ayudar al doctor como enfermera. La situación se convierte en insostenible, faltan medicinas y alimentos para los heridos. Natalia consigue una tregua y sale para conseguir medicinas pero es atacada a traición y herida de un balazo en un brazo. Lewis intenta una salida para contactar con la columna de socorro, pero no lo consigue y regresa también herido. La situación se vuelve desesperada. Natalia se niega a que le amputen el brazo para evitar la gangrena y muere.

Los defensores se preparan para ofrecer una última resistencia, pero la columna del almirante Seymour logra abrirse paso a través del ejército chino y el 14 de agosto alcanza el barrio de las delegaciones extranjeras, liberándolas tras 55 días de duro asedio y obligando a la emperatriz a rendirse y plegarse a las exigencias de las potencias extranjeras.

Lewis abandona Pekín con los hombres que le quedan y se lleva a la hija mestiza de su sargento muerto en la lucha.

Año 2010: Dentro de 55 días, en Pekín.

domingo, 23 de mayo de 2010

Domingo de barbacoa

Al aire libre.

Este fin de semana, para romper la dinámica de las últimas semanas, no me quedé en casa sin salir, pues unos amigos me propusieron ir de barbacoa, y como hacía un tiempo bastante bueno, me animé y ahí hemos ido, previo madrugón, a churruscar comida y engullirla, con brochetas de morcilla, salchicha, chorizo, costilla, setas, etc...

Los imputados del caso Gürtel

La sesión ha estado también amenizada por una partida de Time´s up, en la que se nos motraba la desconocida faceta como escritor de Edward Norton o a Marco Antonio como personaje de telenovelas, y luego una de Party, donde todos hemos maldecido la prueba de lectura de labios.

Y tras pasar la sobremesa con un solete de lo más majo, a Bilbao nos hemos venido, y he terminado el fin de semana tranquilamente con sesión doble de series y sendos capítulos de Dexter y Flashforward.

Y mañana acaba lost :(

sábado, 22 de mayo de 2010

Robin Hood

Buscando al Bufón de Nottingham

Este año parece que la cosa va de pasar al cine clásicos de la literatura universal. Sherlock Holmes, Alicia en el País de las Maravillas y ahora Ridley Scott nos trae esta visión del arquero más famoso de Inglaterra, que robaba a los ricos para repartirlo entre los más desfavorecidos.

Aunque esta vez la historia nos hablará de un poco antes, de cómo Robin Longstride se convirtió en Robin Hood después de haber ayudado al Rey de Inglaterra de las inquinas del Rey Felipe de Francia.

Eché en falta, no lo niego, más caña a la vertiende bandolera de Robin Hood, pero lo que buscaba era una película de acción a raudales, y desde luego acción no le falta, con peleas y batallas en las que la sangre y las flechas correrán por doquier, así que no salí decepcionado. Si bien, me evocaba más a William Wallace que al arquero de Walter Scott. Pero aparte de eso, una película honesta que da lo que promete, con un reparto repleto de caras conocidas. Aparte de Russel Crowe de protagonista tenemos a Kate Galadriel Blanchett en el papel de Lady Marian, Mark Strong (el malo de Sherlock Holmes) como malo de la película (curiosa coincidencia, la película va sobre una isla en la que elmalo es un calvo con una cicatriz en la cara), Max Von Sydow, como Sir Loxley y Oscar Isaac (Orestes en Ágora) como el pérfido Juan sin Tierra.

No me entusiasmó tanto, confieso, como la versión de Costner, pero cierto es que aquella la vi con 15 años, y ésta con 32. Pero sin duda, sigue sin ser tan divertida como la más divertida de las películas de Robin Hood: la versón Disney.

viernes, 21 de mayo de 2010

2084 - Capítulo 5


Estaba claro, ya no había vuelta atrás. Me hallaba inmerso de cuerpo entero y ya no había salida. Hacia delante, nunca hacia atrás. De pronto me había metido en una lucha en la que no tenía ni idea de qué hacer ni de a qué me enfrentaba exactamente, una lucha en la que nada me garantizaba el éxito, porque ni siquiera sabía en qué consistía exactamente ese éxito.

En cambio, lo que sí tenía claro es a lo que renunciaba. Renunciaba a una vida relativamente cómoda, seguridad y prestigio social. En definitiva, con mis necesidades cubiertas. Y me exponía a una muerte, o a destinos peores. Los rumores acerca de los "expedientes sancionadores" eran cuando menos siniestros, y visto lo visto, resultaban trágicamente creíbles.

Sabía que si me iba a casa y denunciaba a estos rebeldes, ganaría un montón de puntos, y me garantizaría una posición privilegiada, y además, eran unos completos desconocidos a los que no hacía ni media hora que me habían presentado. Entonces, ¿por qué no quería hacerlo? Sabía que estaba cometiendo la mayor de las estupideces, pero me sentía uno de ellos, y sentía la necesidad de correr cualquier riesgo por ellos. Pero aún me quedaba un poso de duda. ¿Lo hacía por ellos, lo hacía por mí, o lo hacía para compensar que no fuera capaz de hacerlo por Tammy? ¿O es que tal vez no tenía mis necesidades tan cubiertas como pensaba? Al menos no todas.

En cualquier caso, decidí quedarme. Jack nos explicó en la reunión los objetivos; era imposible hacer grandes cosas siendo apenas una decena, pero la suma de muchas pequeñas cosas podía convertirse en algo grande. Jack nos habló de otros grupos, e incluso nos habló de una gran Resistencia, de movimientos en otras ciudades. No estábamos solos, no éramos los únicos que queríamos cambiar el orden de las cosas. La ONU nos ofrecía una Terraformación que no llegaría nunca, porque no quería que cambiara. Instauraba un reino de terror y lo vestía con seda. Ofrecía libertad, pero era falsa, y a los que se oponían, a los que nos oponíamos, nos llamaba "terroristas".


Capítulo 6

miércoles, 19 de mayo de 2010

Música y rol

Rock&Rol

Jugar a rol con música de fondo mola, no lo voy a negar. Al igual que en las películas, una buena música puede ser un más que interesante valor añadido para una escena dramática; una pelea, una batalla, una persecución, etc...

Pero debe tenerse cuidado, ya que a veces el reproductor aleatorio de música (como los de los móviles) puede jugar malas pasadas, como esta divertida anécdota que me ocurrió la semana pasada en una partida de Cthulhu.

Estaban los personajes investigando a una secta, y fueron a dar con uno de sus rituales, con decenas de sicarios encapuchados para su siniestra ceremonia, bajo una densa lluvia y una atmósfera, generada en parte gracias a esta canción:
The ceremony

Todo muy bien, muy logrado, una escena con fuerza, mientrras yo describía las invocaciones impronunciables, los frenéticos bailes, el terror de las víctimas, y cómo unos terribles monstruos iban apareciendo...

El problema vino cuando en el preciso instante en el que los monstruos comenzaban a violar a las aterrorizadas víctimas, quiso el caprichoso reproductor musical saltar de canción y poner esta otra:

Unchained melody

Huelga decir que el dramatismo se vino totalmente abajo, y que la escena perdió por completo toda su seriedad. Así que si utilizáis música en las partidas, aplaudo la idea, pero con cuidado, no sea que pase lo mismo que me pasó a mí.

Eso sí, lo que nos pudimos descojonar.

martes, 18 de mayo de 2010

Carteles sexistas

Este cartel es claramente sexista.

Este en cambio no es sexista en absoluto.

Ahora que el Ninisterio (no es una errata) de Igualdad se vuelve a poner de moda con el nuevo criterio de llamar "criaturas" a bebés y recién nacidos, como si de bichejos se trataran, meto el dedo en la llaga de otra polémica, que son los carteles supuestamente sexistas que se utilizan como reclamo de algunas fiestas y tal, alegando que "hacen uso de la imagen de la mujer".

En efecto, no es difícil ver carteles de atractivas señoritas anunciando modernas bacanales en salas de fiestas, y muchas de ellas son criticadas. Pero todavía estoy por ver que se queje alguien a la inversa. No hace mucho poblaba las calles de Bilbao el póster de un semidesnudo Óliver, musculado participante (creo) del show televisivo "Hombres, mujeres y viceversa", cuyo bagaje intelectual, ojo, no pongo en duda, pero que apostaría que debe al menos parte de su éxito a su esplendoroso físico.

Igual que los 3 señores del cartel que muesteo. A saber, lo mismo me equivoco y son los ganadores del premio Nobel 2010 en las categorías de Química, Medicina y Literatura, y el gran atractivo de compartir cena con ellos es su conocimiento sobre efisemas, mitocondrias y Schopenhauer. ¿Pero y si no es así? ¿Es malo? Igual que las mujeres del cartel de arriba. A lo mejor son la selección nacional canadiense de ajedrez, pero nuevamente lo dudo. Y la verdad, no me escandalizo.

¿Uso del cuerpo de la mujer? ¿O es más adecuado uso del cuerpo humano? Vamos a ver. ¿Están obligando a alguien? ¿Les encañonan con una pistola? ¿No es peor que se impida a alguien valerse de sus cualidades (sean intelectuales o físicas) para ganarse la vida? No caigamos en absurdos, como el famoso caso de los enanos del 1,2,3 a los que para proteger... se mandó a la cola del INEM. En todo caso, son personas adultas que, como tales, deberían poder hacer con su imagen lo que les salga de los mismísimos genitales.

Podríamos debatir largo y tendido si es bueno o malo banalizar el cuerpo humano, de lo negativo que puede ser fomentar según qué valores, y que el culto al cuerpo perfecto puede generar otro tipo de problemas, y puede ser que en mi improvisada reflexión, en el que pienso a la vez que escribo, y así sale a veces de incoherente todo, pero me quiero centrar en una idea.

Si se usa el cuerpo de la mujer como reclamo, pero también se usa el el hombre, ¿Dónde narices está ahí la desigualdad?

lunes, 17 de mayo de 2010

El verdadero Jokin en los 90

No me refiero a esto.

¿Recordáis el capítulo en el que Homer Simpson se hace una página web, y es todo un horror recargado de sonidotos absurdos, colores recargados y gifs animados? Eso era el Internet de finales de los 90-primeros de Siglo, donde había que recargarlo todo, el rococó de la red, y esta curiosa página nos permite convertir cualquier página actual a un estilo mucho más de la época. Tiene su coña que se llame Geocities-izer, en referencia a la página de hacer webs que es una de las que representa ese estilo.

Debo admitir que yo también, cuando hice mis pinitos con el html e hice alguna página en Galeón, pecaba de lo mismo. Un fondo de pantalla plano NO era concebible, por supuesto. Así que veamos cómo sería este blog si hubiera sido hecho en esa época.

 Pincha aquí o en la foto para contemplar el horror en toda su extensión.

Terrible, hortera, recargado e indudablemente peor escrito, y con menos cosas que contar. Así sería mi blog si en vez de 2007 lo hubiera empezado a escribir en 1997. Y sin duda, las Memorias de un Ex-Abogado serían las Memorias de un Futuro Abogado. Terror.

domingo, 16 de mayo de 2010

Fin de temporada

Adiós, muy buenas.

Hoy se ha jugado la última jornada de la liga regular de la ACB, lo que significa que para el Bilbao Basket ha terminado ya la temporada, temporada que para mí personalmente ha sido aciaga en lo que al baloncesto se refiere, y es que para mí este año no ha habido baloncesto. Nuevamente, jugó el "Bilbao" Basket y no no estuve ahí para verlo. Por decisión propia, claro está, pero es que este año mi ilusión por ese equipo ha sido nula. He ido a muy pocos partidos (Shaktar, Alicante, Unicaja, Real Madrid, Barcelona, Caja Laboral en copa, Xacobeo y Gran Canaria) y las veces que he ido tampoco me he divertido tanto como para que me mereciera la pena hacer esfuerzos por ir. Un precio caro, desde luego, el que he pagado por el abono.

Pero es que ni tan siquiera hace un año, cuando me llevé el berrinche por el traslado al BEC me imaginaba que el efecto sobre mi ánimo como aficionado iba a ser tan demoledor. Pensaba que iba a ser una temporada de transición, en la que sabía que no iba a disfrutar, aunque no pensaba, sinceramente que llegaría a tales extremos, y que poco a poco iría recuperando la ilusión. Pero nada. Y lo peor es que ahora mismo me da igual lo que pase el año que viene. Me da igual que fichen a Reyes, a Bullock o a Lebron James.

Aunque bueno, igual que cambia en un sentido, puede cambiar en otro, y nunca se sabe. El año que viene, teóricamente y por la cuenta que les trae, vuelven a jugar en Bilbao, por lo que el partido de hoy debería ser una buena noticia. No por la victoria (que era intrascentente en lo deportivo) sino porque habrá sido el último partido del Bilbao Basket en el BEC. (Bueno, en parte, ya que me temo que seguirán con la manía de jugar los partidos de los equipos grandes allí)

¿Seguiré siendo abonado el año que viene?

Ya se verá. Pero desde luego, si tuviera que tomar la decisión ahora, la respuesta sería no.

sábado, 15 de mayo de 2010

Я

Jokinetris, el juego del verano.

Ya tengo vuelo de vuelta para mi viaje de China. Al final saldré de Beijing el 1 de agosto, y mediante escala en la capital rusa, si los volcanes islandeses no se oponen, tomaré el vuelo para Barcelona, donde llegaré sobre las 12:30, 13 aprox. Y de ahí, en coche hasta Bilbao, con parada y probable pernoctación en Pamplona.

Y dos días después, a tierras malagueñas a disfrutar, como todos los años, de las imprescindibles Tierra de Nadie.

Pero el rato que esté en el aeropuerto moscovita, a desempolvar mis escasas nociones de ruso, Vodka, Katiuska, Kasatchov.

viernes, 14 de mayo de 2010

2084 - Capítulo 4


Siguiendo lo narrado aquí.

Atravesé, como cada mañana la marea humana, miles de números anónimos, durmientes, ignorantes de su condición, a la vez vivos y muertos, yendo hacia su trabajo. Pobres ilusos, creyentes de una Libertad que no existe, víctimas de un engaño hábilmente urdido.

Pero a la vez, los veía con otros ojos. Ya no veía ciudadanos numerados. Veía personas, veía seres humanos. Encerrados en sus jaulas de 8 dígitos, pero personas, igual que yo, o que el anciano.

Llegué al Colegio, donde tuve que eludir un par de patrullas para evitar preguntas incómodas, pero ahí, apartado del bullicio, junto a lo que en tiempos debió de ser un río, estaba el edificio. Derruido, pero con algo especial. La herrumbre de los columpios, las tablas clavadas en los ventanales, las puertas desconchadas... te parecieron algo hermoso. ¿Era eso lo que antes llamaban "magia"?

Un hormigueo recorría mi cuerpo. Era emoción. Sabía perfectamente dónde me estaba metiendo. Al renunciar a las reglas, estaba pasando directamente al otro lado. Dejaba de ser 13.263.055, para ser simplemente "Randy", para ser yo.

Aunque el patio parecía desierto, dos personas se acercaron a mí. Un hombre y una mujer. Él era un hombre corpulento, de raza negra y con la cabeza afeitada. Ella, una chica joven, bastante atractiva, con una mirada profunda que no pude evitar que me recordara a Tammy.

-Yo soy Jack-dijo el hombre negro- y ella es Natascha, y creo que a estas alturas nuestros números de serie no son algo muy relevante. Tú debes de ser Randy, ¿verdad?

Tanta naturalidad me maravilló. Era la primera vez que me veía, y ya me hablaba con una naturalidad mayor que la de otros que llevaban años trabajando a mi lado en la fábrica. Jackno sonrió, ni me mostró nada especial que me diera pie a ello, pero me sentí aceptado. Me sentí a gusto.

-Es mejor que vayamos dentro -intervino Natascha- los Cascos Azules no suelen patrullar mucho esta zona, pero es una tontería correr riesgos. Dentro estaremos más seguros.

No podía evitar emocionarme entrar en aquela base secreta, ese paraíso prohibido, y la emoción era la misma que cuando siendo niño fantaseaba con ser el primero en hacer realidad la Terraformación, y aquella estancia polvorienta y llena de cucarachas me pareció tan idílica como ese mundo fértil del que nos hablaban. En el centro de la mesa imperaba un mapa con los sectores de ciudad 14, y en las paredes, fotos de edificios estratégicos, y de algunas de las personalidades relevantes. También algunas pintadas estilo "la ONU apesta", "la Terraformación es mentira" servían como decoración. Y sobre las sillas roñosas, media docena de personas armadas charlaban distendidamente.

Terroristas... era difícil asociar una palabra tan dura a estas personas. ¿De verdad eran éstos los terroristas y no los cascos azules? Las tropas opresoras eran las que realmente causaban terror, ocultos tras sus máscaras y amparados en la coacción. Eso es terror. Estas gentes solo me inspiraban simpatía. Un hombre leía un libro en una esquina, algo de un tal Orwell, sin el sello de aprobación del Ministerio de Ocio. En una de las sillas otro extraía un bello sonido de un aparato que llamaban armónica, mientras otro hacía comentarios jocosos. Sentados en la pared, una pareja joven, un chico y una chica, entrelazaban sus manos mientras escuchaban al hombre de los comentarios jocosos. ¿Acaso podía eso ser llamado terror?

Cuando todos estábamos presentes, Jack tomó la palabra:

-Amigos, "ciudadanos", que dirían los cascos azules... -sonriendo con sorna

-Jack, tu calva brilla igual que un casco azul, ¿no serás uno de ellos? -gritó riendo el hombre de los comentarios jocosos

-Oh, Pat, cállate, y deja que el oficial nos dé su discurso -dijo una de las chicas, sin que nadie perdiera la sonrisa.

-Si me permitís -siguió Jack- os presento a Randy, es nuestro nuevo fichaje. Tom habló ayer con él y me dijo que es de fiar, así que te damos la bienvenida, Randy.

Supuse que Tom era el nombre del anciano.

-Como te podrás imaginar, Randy, aquí nos dedicamos a cosas ilegales, y si nos llegaran a descubrir, estaríamos acabados. Tenemos que ser cuidadososo, y aunque es jodido tener que usar el mismo argumentario que los propagandistas de la ONU, debemos luchar codo con codo, y hacer ciertos sacrificios hasta que consigamos que la cosa cambie. Te puede parecer que hablo igual que ellos, pero hay una importante diferencia. Ellos te prometen la Terraformación, te garantizan que el futuro será mejor. Nosotros lo único que podemos asegurarte es, que si sale mal tendremos suerte si nos pegan un indoloro tiro en la nuca.


Capítulo 5

jueves, 13 de mayo de 2010

Fallece Ozores

En su etapa de presidente del Real Madrid

Ha habido grandes artistas y literatos que han influido en la lengua castellana, como Quevedo, Cervantes, Góngora, Lope de Vega... y también hay otros clásicos que a su forma han creado estilo propio, como el otrora omnipresente Chiquito de la Calzada (que levante la mano el que nunca haya dejado escapar un "¡jarl!") y el ayer fallecido Antonio Ozores, emblema del cine español de suecas, del Landismo, de los Bingueros, de Pajares y Esteso, y recordado también por su faceta de humorista en el 1,2,3 (aunque yo personalmente le recuerdo más de la desconocida y posiblemente mediocre serie "Taller Mecánico")

Decir Ozores es sinónimo de dificultad en la dicción, de hablar atropelladamente, de coger la moto y que no te entienda ni tu padre. "Virtudes" que más de una vez me han arrogado, y muchas de ellas, confieso, con razón, pues no soy la persona de habla más pausada del mundo (como referencia, si este blog fuera hablado y no escrito, cada entrada tendría una duración estimada media de 2,57 segundos, contando la descripción de la imagen) así que huelga decir que en más de una ocasión me han comparado con este actor.

Así pues, no es gratuito* el homenaje a uno de los símbolos de la comedia española. Y para muestra, un vídeo:

¿Queda claro?

*Mentira, sí es gratuito, no he cobrado nada por hacerlo.

martes, 11 de mayo de 2010

Encuestas y dinero

Existen, no son un mito.

A falta de ideas mejores, hoy voy a hacer un poco de spam, o al menos eso va a parecer, pues voy a hablar de las maravillas de una web que teóricamente te da premios por responder a encuestas, y te permite participar en promociones. Y lo mejor de ello es que es verdad, que funciona.

La página en cuestión es Mysurvey, y doy fe, palabrita del niño Jokin de que es verdad, no es un mito. Te dan cosas por rellenar encuestas que te mandan de vez en cuándo. Sé que si esto en vez de ser la entrada del blog fuera un mail, hace tiempo que lo habríais borrado, pero para una cosa que funciona, hay que compartir.

Haciendo encuestas he ido logrando puntos que se han convertido en cheques regalo de El Corte Inglés, que funcionan de verdad, y con los que, sin trampa ni cartón, he podido comprar cosas.

¿Y dónde está la trampa?

Bueno, trampa no es que haya. La empresa hace estudios de mercado, y eso para ellos es un beneficio, y la "trampa", por así decirlo, es que lo que te dan es muy poquito. Para hacernos a la idea, en dos años me he sacado sendos cheques regalo de 10 euros, que no me sacarán de pobre. Pero también es cierto que el esfuerzo es mínimo, y que rellenar de vez en cuándo una encuesta no me va a matar.

Así que, por si a alguien le interesa, ahí lo dejo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Curso de Primeros Auxilios

Iniciación a la cirugía. Vol. 1

Hoy he empezado un breve, brevísimo curso (solo 9 horas) que nos ofrecían en el curro, un curso sobre primeros auxilios, materia en la que me confieso analfabeto, y algo que en el trabajo no debería tener mucha aplicación práctica (si acaso algún usuario que se desmaye al recibir una notificación indeseada) pero que en la vida diaria puede ser, aunque espero que nunca se dé el caso, muy útil.

El curso consta de 3 tardes, 3 horas cada una, y el primer día, de índole más teórica, ha sido bastante ameno, pues el ponente controlaba bastante del tema, transmite bien y tiene su cierta gracia, lo cual es imprescindible para una clase de 3 horas.

Nos ha hecho una brevísima exposición del cuerpo humano, comparándolo con una empresa (y yo no podía evitar acordarme de cierta serie de dibujos animados) y luego el protocolo a seguir, donde salvo que se esté muriendo el accidentado, siempre será mejor no hacer nada, y limitarse a llamar al 112. Aunque también nos ha dado indicaciones de qué hacer si faltan la consciencia (diría conocimiento, pero no son pocos los usuarios faltos de ídem con los que debo tratar a diario), la respiración o el pulso, con explicación de RCP incluida. (Añadiendo un "si algún día tenéis la mala suerte de tener que hacer uno, lo más probable es que no os acordéis de lo que os estoy explicando ahora, pero siempre será mejor que nada"), todo ello aderezado con unos videos bastante educativos, pero no muy agraciados en el plano artístico, con laa misma toma de la ambulancia una y otra vez, y un siniestro doctor con un talento para estar siempre cerca de las desgracias (Si veo a ese médico, salgo corriendo en dirección contraria).

Al contrario de lo que pueda insinuar la foto, todavía no hemos llegado a la parte de los trasplantes a corazón abierto, pero supongo que para el miércoles ya será una materia totalmente dominada. Todo se andará.

domingo, 9 de mayo de 2010

Finde (mayormente) casero

Nota: esta puede no ser la casa referida

Otro fin de semana tranquilito, en uno de esos planes que tan odiosos resultan cuando uno tiene que estudiar, pero que tran gratificantes puedan ser otras veces, que fue el de quedarme en casa sábado y domingo, entre ordenador, tele y consola (y teléfono), que de vez en cuándo apetece.

Pero no ha sido un fin de semana carente del todo de vida social, pues el viernes tuvimos cena piñera, con la asistencia del gran Marko Banic, que nos llevó a cenar al mexicano, y donde nos demostró que no nos habíamos equivocado al elegir jugador al que hacer la Piña, y que es igual de grande fuera y dentro de la pista (y no solo en el aspecto físico)

La noche del viernes (no así la del sábado) tocó salir por ahí, y ver bares, como el Milenium, que hacía fácil 5-6 años que no pisaba. Pero tras un rato prudencial, me fui para casa, donde he estado autorrecluido todo el resto del fin de semana. (Aprovechando para pasarme el GTA: The Lost and the Damned)

viernes, 7 de mayo de 2010

2084 - Capítulo 3


Siguiendo lo narrado aquí.

Tras el incidente, fui trasladado a una vivienda unipersonal, y fui recompensado por mi fidelidad con más puntos para el siguiente examen de ciudadanía. Mi siguiente solicitud a la Administración sería bonificada, y los rumores de que un desajuste de población iba a requerir nuevas pruebas eran inminentes. Me sentía bien, era un buen ciudadano, tenía puntos, cumplía en mi trabajo, todos me felicitaron por ello, y tenía bastantes puntos, con los que podría conseguir beneficios, incluso un ascenso.

Pero me sentía vacío. No podía quitarme la mirada de Tammy de la cabeza.

Y no tenía a quién contárselo.

Un ciudadano, no recuerdo quién, me contó en cierta ocasión que antaño, antes de la Catástrofe, los psicólogos no se limitaban a motivar a los trabajadores y a ayudarles a creer en la Terraformación. Escuchaban los problemas de la gente, y trataban de darles solución. No los problemas tangibles, sino eso llamado "sentimientos". Naturalmente, no están prohibidos, y todo el mundo tiene sentimientos, pero se consideran algo "no útil", y recuerdo que cuando de niño pregunté a uno de mis profesores qué eran los sentimientos, su respuesta fue "un sentimiento es algo que no te va a ayudar a Terraformar".

Me acordé de aquel hombre, 13.000.874. Era bastante anciano, incluso se rumoreaba que había conocido el mundo de antes de la guerra, y recordaba cosas de esa época, de la Edad Oscura. Sentí el impulso de reunirme con él, de hablarle de mis dudas, de la mirada de Tammy, de por qué odié a Elías... de por qué estaba empezando a dejar de creer en la Terraformación, y sobre todo del miedo. Tenía... sentía miedo de convertirme en aquello que más odiaba.

El ciudadano 13.000.874 vivía en una pequeña casa, un poco alejada del resto. Una casa para él solo. Era obvio que tenía contactos en el Ministerio, y por lo que contaban, esto se debía a que era de los pocos ciudadanos que podían hacer su trabajo. Tal vez también por eso es que no le hubieran pedido aún que renunciara a su estatus de ciudadano para dejar una licencia libre. Siempre recibía a quien fuera a visitarle, y me sorprendió muchísimo que me llamara por mi nombre cuando me vio. Recuerdo que me presenté, como dictan las normas, como ciudadano 13.263.055, y que él me contestara con una sonrisa y un "¿pero no te importa que te llame Randy, verdad? no soy muy bueno con los números".

Aquel hombre tenía un aura. Inspiraba confianza, y me era fácil hablar con él, no me costó transmitirle mis miedos, mis dudas, mis inquietudes, no me importó confesarle cosas que socialmente serían muy embarazosas. Y mientras se lo contaba me di cuenta de una cosa, de que odiaba a las Naciones Unidas, odiaba a los Cascos Azules, y odiaba esa estúpida Terraformación. Y cometí la estupidez de decírselo.

-No te preocupes, Randy, es normal lo que sientes. Aunque te hayan enseñado que no, los seres humanos, porque así es como deberíamos llamarnos, tenemos sentimientos. Hubo un tiempo en el que éstos eran normales, y eran el motor que movía el mundo. No debes avergonzarte por ello.

-Pero esos sentimientos trajeron la Guerra, y destruyeron el mundo- respondí.

-No Randy, algunos sentimientos trajeron la guerra. No te negaré que hay gran parte de verdad en el mensaje de las Naciones Unidas. La falta de recursos, el egoísmo, el odio irracional, fueron causas para la guerra. Es cierto que existen sentimientos nocivos.

-¿Y cómo podemos controlarlos?

-No puedes. Odias lo que te han enseñado a odiar, temes lo que no conoces... es natural al ser humano.

-Pero nadie me ha enseñado a odiar a las Naciones Unidas- protesté.

-No, pero no puedes evitar sentirte defraudado -su voz era suave y calmada, llena de sabiduría- Ves que lo que te han enseñado es mentira. Te hablan de libertad, cuando lo único que te dan es libertad para hacer lo que ellos te dicen que tienes que hacer.

-Eso no es cierto, nunca se nos ha negado el derecho a hacer nada, o casi nada.

-¿Acaso permitieron que tu esposa tuviera el hijo?

-Eso es diferente -protesté- las normas sobre superpoblación son tajantes, y ella -sin saber muy bien por qué, noté una extraña y desagradable sensación en la garganta- las conocía perfectamente, así como sus consecuencias.

-Sí, y tú cumpliste con tu deber, o con lo que creías que era tu deber. Lo hiciste porque decidiste hacerlo, ¿o porque ellos te enseñaron a decidir? Dime, Randy, ¿hay una sola cosa en tu vida que hayas decidido hacer porque hayas querido hacerlo?

-Creo que sí... -de alguna manera aquello me abrió los ojos- estoy aquí hablando con usted, porque lo he decidido.

-Exacto. Has decidido saltarte las normas, has decidido venir aquí y hablar de ello. Has decidido arriesgarte a que yo te delate, ¿y no necesitas que te explique las consecuencias que podría tener tu infracción, verdad?

-No soy ningún héroe. Si vine fue porque tenía miedo y buscaba respuestas, y si he confesado lo que pasaba por mi cabeza es simplemente porque he sido incapaz de ocultarlo.

-Lo sé, Randy, pero lo has hecho. Y tú sabes que las cosas han cambiado para ti. Naturalmente, podrías ir mañana a la fábrica, hacer tu trabajo, estudiar, conseguir puntos en el examen, conseguir un ascenso, otra esposa. Incluso podrías denunciarme, no son pocos los peces gordos del Ministerio que estarían gustosos de liquidar a un viejo que se dedica a esparcir ideas peligrosas. Eso te daría muchos puntos. Te podrían conceder uno, o incluso dos hijos, tal vez hasta te concederían el enorme privilegio de ser clonado. Has sido un ciudadano ejemplar, y nada te impide seguirlo siendo.

-Pero ya no creo en ello.

-Piénsalo bien, Randy, ¿qué ganas con oponerte a ello? Yo soy viejo, y aunque no me retiren la licencia para vivir, porque no te olvides de eso, vivimos porque nos lo permiten, tampoco me quedan muchos años, y sé que nunca volverá el mundo tal y como yo lo conocí. Pese a mis aparentes privilegios, no tengo nada que perder. Pero tú, Randy, te juegas mucho.

-¡No es justo que me abra los ojos para luego obligarme a cerrarlos!

-¿Es como si te diera una libertad que no te permito usar?

-Más o menos...

-Exacto. Veo que ahora sí lo has entendido. Ahora, por favor, Randy, necesito estar solo un rato, y además, ya llevas aquí dentro el tiempo suficiente como para que empiecen a sospechar. Como imaginarás, los cascos azules vigilan esta casa noche y día, así que sal por esa puerta, duerme bien, y mañana por la mañana deberás tomar una decisión.

-¿Cuál?

-Cierra los ojos, ve a trabajar, sé un ciudadano modelo. Asciende, aprueba los exámenes, gánate un clon, trabaja por la Terraformación, gánate el derecho a ser clonado, y sobre todo, olvida que esta conversación existió jamás, y no vuelvas aquí nunca.

-¿Y si decido que mis ojos permanezcan abiertos?

-Entonces, Randy, ve al colegio abandonado del sector 57 a las 8:00. Te pediría que rezaras algo, pero me temo que es un concepto demasiado difícil de explicar ahora.

El camino a casa fue extraño. Obviamente no podía dejar de pensar en las palabras del anciano... ¿por qué no le preguntaría su nombre? Sabía que tomara la decisión que tomara me iba a arrepentir. Una suponía poner en juego mi vida, y la otra... la otra era renunciar a ella.

Estos pensamientos monopolizaban mi actividad mental, cuando una patrulla de cascos azules me interceptó por el camino.

-¡Alto! -su voz sonaba metálica tras la máscara que cubría su cara- ¿ciudadano, sabe usted que está vulnerando el toque de queda? ¿De dónde viene?

-Lo siento, oficial, soy el ciudadano 13.263.055. He cometido un imperdonable error. Me desorienté, he tenido un día especialmente duro en la fábrica, y quería tomar un poco el aire antes de dormir, pero sé que no es excusa, dígame cuál es mi sanción.

-Sin duda -guardaba su porra al ver que yo no iba a suponer un problema- la sanción por infracción leve es de 5 puntos, que serán descontados en su siguiente oposición.

¡5 puntos, qué abuso!

-Sí, oficial, disculpe oficial, lo tendré en cuenta, y ahora mismo me dirijo hacia mi casa.

-No se disculpe, ciudadano, le recuerdo que todo esto es por su seguridad. Y ahora, circule.

-Gracias, oficial.

Aquella noche no dormí. El incidente con los Cascos Azules fue el empujoncito que necesitaba para abrir del todo los ojos, y cuando sonó el despertador a las 7, mi impulso fue golpearlo contra la pared, una y otra vez, mientras la lastimera voz del aparato pasaba de su vitalista y entusiasta mensaje pro-Terraformación a un casi inaudible "ciudadano 13.263.055, la sanción por dañar material de trabajo es de 5 puntos que..."

¡Al cuerno con sus estúpidas sanciones! La decisión estaba tomada. No iría a la fábrica, nunca. ¿Tenía derecho a decidir, verdad? Pues estaba dispuesto a hacer uso de él.

Capítul0 4

jueves, 6 de mayo de 2010

¿Funcionario de la Diputación?

Nuevo logo de la Dipu, al parecer.

Eso, por absurdo que parezca, es lo que parecía pretender una usuaria que vino ayer al mostrador, a quejarse porque no le cuadraban unas ayudas y tal, y cuando le dije que cobraba de la Diputación 149 euros, insistía una y otra vez en que no, que esos 149 euros eran de la Seguridad Social.

No entraré en si tiene o deja de tener alguna pensión de la Seguridad Social de esa cuantía, pero lo que sí puedo afirmar es que la Diputación le pagaba esa cantidad, cantidad que revisé en el ordenador una y otra vez, a pesar de la insistencia de la señora en que no, que eso no era de la Diputación sino de la Seguridad Social, a la par que añadía una colección de detalles y batallas. Pero lo importante, no cejaba en su empeño en insistir que eso no era de la Diputación.

Y que sacara un pantallazo de pagos del ordenador de Diputación, y se la entregara (con el sello de Diputación) no sirvió para hacerle ver que tal vez eso tenía algo que ver con la Diputación. Ella seguía erre que erre. Tal era su insistencia, que al final tuve que acabar diciendo "muy bien señora, yo pensaba que era funcionario de la Diputación, pero resulta que soy de la Seguridad Social".

Así que le otrogaré el beneficio de la duda, y asumiré como posible el hecho de que yo trabaje, a diferencia de lo que pensaba, en la Seguridad Social.

También tendré que otorgar el beneficio de la duda otra usuaria, que vino con una carta en la que solicitaban que trajera una documentación de su marido (el cual está incluido en su expediente) y decía que no le daba tiempo, y preguntaba qué pasaría si no traía esa documentación.

-Pues que si no lo traes dejarás de cobrar.
-¿Pero dejo de cobrar su parte?
-No, no. Dejas de cobrar, te suspenden la ayuda.
-Pero ese papel no puedo traerlo, y además él está en la cárcel.
-(Subida de ceja) ¿Que está en la cárcel? ¿Pero has notificado eso en el Servicio Social de base?
-(Oh, mierda, hablé demasiado) Eh, no. Y además, está empadronado en casa de este señor que viene a quí conmigo (había venido acompañada por otro tipo)
-Pero a ver, si está en la cárcel tengo mis dudas de que pueda estar empadronado, pero en todo caso, tenéis que notificarlo y darlo de baja en el expediente. (Si no reside con ella no puede cobrar por él, lógico)

Acepto que a veces me equivoco, y que alguna vez he informado mal a algún usuario, y que alguna vez eso ha podido provocar que se vayan enfadados (y no es algo que me haga sentir orgulloso, pero es lo que tiene trabajar de cara al público) pero otras veces se van enfadados porque simplemente no les gusta lo que oyen, o como es el caso, para eludir una conversación incómoda, y el de ayer tenía toda la pinta de ser un caso en el que "vámonos, que éste no tiene ni idea" significaba "vámonos, que nos han pillado".

Me puedo estar equivocando, claro, pero el río sonaba.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Bilbao Basket 75 - Gran Canaria 65 (y un partido menos para acabar la temporada)

5-7-11, los números de la Primitiva

Basta con seguir un poco este blog para darse cuenta de que este año mi interés por el baloncesto ha menguado bastante, y que me he dejado ver bastante poco por el pabellón (gran responsable de mi desilusión con el equipo esta temporada), pero aprovechando que tengo el abono pagado, ayer me acerqué a ver el partido, pero sin demasiada intensidad, sumando al hecho de la desmotivación que ya arrastro, la intrascendencia del encuentro, puesto que el Bilbao Basket realmente ya no se juega nada.

Del partido poco que decir. Una victoria cómoda, contra un rival muy fallón, que no dio demasiados problemas, e incluso se llegó a coquetear con la idea de levantar el average de -20, consecuencia de la abultada derrota anual a que nos tiene acostumbrados el "Bilbao" Basket cada vez que va a Gran Canaria. Pero no pudo ser, aunque la victoria siempre es agradable.

En todo caso, la mejor conclusión que extraigo es que ya solo falta un partido (contra el Valladolid) y esta horrible temporada (para el olvido) habrá acabado.

martes, 4 de mayo de 2010

Ironman 2

Versión culometálica de Ryu y Ken

Digna secuela de su predecesora, aquí comentada, la saga de Tony Stark (nuevamente magistrar Downey Jr. en un papel hecho a medida para él) se confirma como una de las mejores conversiones de viñeta a cómic, logrando sobre todo cumplir con creces el objetivo de una película de superhéroes: divertir.

Cuando una película sale buena, la secuela siempre nace bajo el severo punto de mira del "Segundas partes...", y se corre el riesgo de decepcionar, y con ese miedo iba yo. Pero en absoluto, me pareció tan gratificante y divertida como la primera, con todos sus clichés y gadgets, y sobre todo esa mezcla desenfadada de acción a raudales, trama sencillota y sus dosis de humor.

No soy excesivamente fan de los cómics de Ironman, y no puedo por tanto determinar si la película es fiel a los mismos, o si se los pasa por el forro del supertraje, pero de lo poco que sé, sí se parece, y respeta la esencia de Tony Stark.

Si acaso, se le puede criticar que es un tanto acelerada, por querer contar demasiadas cosas en poco tiempo, y la fase autodestructiva de Tony Stark queda reducida a un mal fin de semana, algo que podría rechinar a los puristas. Pero bueno, lenguaje de cómic es distinto a lenguaje de cine, así que habrá que perdonárselo.

Peor me pareció el cambio de actor que interpretaba a Jim Rhodes en la primera entrega, que al adquirir un mayor protagonismo en la segunda, dejaba paso al más conocido (y siempre carismático) Don Cheadle, en el papel del imprescindible Warmachine (adoro a los secundarios, qué se le va a hacer).

A destacar también al temible Dínamo Omega, bien encarnado por un Mickey Rourke haciendo lo que mejor sabe hacer (tío chungo) y cómo no, a la deliciosa Scarlett Johansson, cuya mera presencia en pantalla supone siempre un plus de motivación.

Ya, que si me pusiera a sacar pegas a la película podría sacar docenas de ellas, pero esto es un cómic en pantalla, y mientras sean al servicio de la diversión, se las perdono, y al igual que pasaba con la primera, dictamino que Iron Man 2 mola. Y con eso me basta.

Y nuevamente, al igual que pasara con la primera, una sorpresa aguarda al paciente espectador tras los créditos, dejando la puerta abierta para una secuela.

En este caso, lo que nos muestran es a Mjolnir, el martillo de Thor, próxima película de la factoría, sugiriendo que el asgardiano ha llegado a la tierra.

lunes, 3 de mayo de 2010

Alicia en el País de las Maravillas

Sum sum sum...

Una película sobre Alicia (refrito de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo) solo podría dirigirla Tim Burton, hacedor de mundos maravillosos y cuentos de hadas (bueno, tal vez Javier Fesser, pero presupuestariamente juega en otra liga) y la verdad es que visualmente es un regalo ver cómo los dibujos de Disney cobran vida y se convierten en su mayoría en personajes de carne, hueso y píxel.

Pero ahí acaba lo bueno de la película. Era muy bonita, sin duda, pero se me hizo tremendamente aburrida y a veces hasta confusa (también es cierto que la vi a las 11 de la noche, y eso nuna ayuda) y hubo un par de detalles que no me terminaban de convencer, como el que ya temía, y que es un excesivo protagonismo para el personaje del Sombrerero (nada sorprendente, habida cuenta de que era Johny Depp, aquí en su faceta más histriónica)

Paquirrín, en su doble cameo.

Mi mayor crítica es que es una de esas películas que tienen un montón de buenas piezas mal ensambladas. Me gustó mucho el diseño de los naipes (no así el de la Reina de Corazones, que parecía afectada por una severa mixomatosis) y en general de todos los personajes, excepción hecha del Sombrerero, pero le faltaba esa chispa de vida que diera corriente al mecanismo y pusiera en marcha los engranajes, y eso que había escenas que eran en la gran pantalla tal y como yo las había imaginado en mi cabeza.

Me rechinaba también que no respetaran los nombres del Bandersnatch y el Jabberwocky (Galimatazo me suena a lingotazo) aunque ahí ya poca culpa tiene Tim Burton.

Adoro a Tim Burton, y seguirá contando con mi confianza como espectador, pero debo admitir que ésta no será de entre sus películas la que más me haya cautivado. Y curiosamente, casi podría decir que me gustaron más las partes del mundo real que las del País de las Maravillas.