sábado, 29 de abril de 2017

Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Los héroes más gamberros.

Esperaba mucho de esta secuela, pues la primera parte me encantó, y el veredicto es: sobresaliente. No solo mantiene el nivel humorístico de la primera sino que posiblemente da un paso más allá y consigue ser lo que desea ser, una soberbia película de aventuras y humor en el espacio, en la que ya la primera escena, empezando in media res, con un combate por el destino del universo como algo rutinario, es toda una declaración de intenciones de lo que nos vamos a encontrar.

Como ya lo era la primera, Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es un compendio bien hilado de acción, humor, referencias culturales y música de los 80, aderezada con muchísimas monerías del bebé Groot y la peculiar forma de ver las cosas de Drax, con diálogos divertidos, villanos que molan, secundarios graciosos y personajes buenos-malos que dan muchísimo color. Y algunos cameos verdaderamente gloriosos.

Guardianes 2 es sobre todo un no parar de reír. Un ejemplo de que Marvel dio en la tecla y sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: películas divertidas, hechas con mucho mimo y repletas de detalles.  

Por ponerle un pero, la excepcional banda sonora de la que hacía gala la primera película me gustó algo menos aquí, aunque mantiene el todo, y es además un elemento relativamente importante en la trama, así que se les perdona. Pero la verdad, salvo eso, no me ocurre nada negativo que decir. Si acaso, que ahora toca esperar a que hagan la siguiente.

viernes, 28 de abril de 2017

Peleando con Retropie

Verse, se ve.

Poco a poco, mi intento de tener la retroconsola casera va avanzando, aunque sea a mi ritmo de tecnozopenco. El viernes pasado me hacía con el cacharro, pero los primeros intentos eran infructuosos.

Primero bajé una distribución de Retropie completamente funcional, pero sin las roms (los juegos, para entendernos) instaladas, y me daba toda la pereza andarlas buscando, sobre todo cuando hay miles por ahí con todo instalado. De modo que descargué una que tiene bastante buena prensa (Nayin), y le di a descargar.

Problema uno: tengo el ordenador tan saturado que no me daba para descomprimirlo.
Problema dos: el disco duro extraíble funcionaba perfectamente, pero la carcasa no.

Comprada carcasa nueva, por fin logro abrir la imagen, pero por un poco no me cabe en la tarjeta de 64 GB que compré. A buscar un plan B.

Bajo otra, bastante más liviana, de un tal Lucifer Solrac, y parece funcionar. Pero como siempre, hay cosas que no terminan de ir bien. Una de ellas la configuración, y es que esta compilación planta un marco que descaraja completamente la resolución, y no hay quien vea nada. Eso lo consigo arreglar.

Lo que todavía no he podido solucionar es el tema del sonido, pues la tele permanece silenciosa cual ninja, lo que le quita bastante diversión al tema (por si alguien lo pregunta, sí: he enchufado el cable HDMI y he configurado para que el sonido vaya por ahí). 

Seguiremos cacharreando, a ver qué tal.

miércoles, 26 de abril de 2017

Ether. La muerte de la última Llama Dorada

Las dos caras de Boone Dias.

Ya hablé de este cómic cuando estuve en su presentación hace unos días, y la verdad es que asistir a una presentación de un libro tiene como efecto que cuando lo comienzas a leer ya lo sientes un poco tuyo, y en especial cuando te lo venden tan bien como David Rubín (este tío es un grande), que lo coges con muchas ganas. 

Ether es una historia de dos mundos, el real y el mágico Ether, dos realidades entre las que viaja Boone Dias, un vagabundo en la tierra y un respetado detective en Ether, donde vive grandes aventuras. Así contado, es verdad, suena al eterno pastiche, pero en sus páginas se encuentra todo un mundo fascinante y repleto de detalles que cautivan al lector, a lo que ayuda el excelente nivel gráfico de lo que se nota que es una obra muy cuidada.

Con un estudiado equilibrio entre usar clichés y romperlos, nos transporta por ese mundo y nos enseña su lado más sombrío, enlazando con la historia de Boone en la tierra, de cómo pasó de ser un reputado científico a vivir en la calle con la investigación del asesinato de una importante personalidad, sin disimular en ningún momento quién está detrás, con uno de esos malos taimados y ladinos a los que es fácil odiar, con una clara y reconocida inspiración en el Moriarty de Holmes. 

Pero lo mejor son los detalles, esas píldoras de ambientación que va dejando entre capítulos, con la fisionomía de las balas mágicas o esos pajaritos de insoportable trino, o su curioso sentido del humor, basado a veces en elementos tan contradictorios como ese medio de transporte que es un caracol ultrarrápido, o personajes como un hada que se marea al volar. Como dijeron en la presentación, el cómic empieza con alguien siendo enviado de una dimensión a otra con una patada en el culo, lo que es toda una declaración de intenciones.

Pero ojo, que a pesar de estos toques la obra no es cómica, sino que adquiere unos tintes bastante más oscuros, con la proporción exacta para lograr que una vez leída la última página ya estemos deseando que llegue el siguiente volumen. 

Una obra francamente recomendable, y desde mi lado más friki, una fuente poderosa de inspiración para ambientar partidas de rol.

martes, 25 de abril de 2017

Bu x10

Así por la tontería, bodas de aluminio.

Muchas cosas han pasado, algunas las he contado, otras ni de coña, desde que se unió a mí este compañero de viaje que es mi blog, pues tras 10 años, con él a cuestas puedo decir que por frívolo que suene, es una parte importante de mí, mi obra más grande. 

Siempre acabo diciendo lo mismo a estas alturas del año, que no sé hasta cuándo durará esto, y que la forma de irlo haciendo es día a día. A lo largo de este tiempo he tenido épocas de mayor creatividad y otras de sequía literaria, pero lo que nunca me han faltado han sido las ganas de seguir con el proyecto. Supongo que la misma cabezonería que me compelió a decir cuando empecé "si lo hago no es para dejarlo tirado a las primeras de cambio" es el mismo motor que lo mueve. Y el día que deje de haber blog, que no sé cuándo pero lo habrá (nada es eterno, salvo Jordi Hurtado), sin duda sentiré un vacío existencial... y no tendré muy claro dónde contarlo. Pero de momento, pasito a pasito, veamos hasta dónde nos lleva este camino.

lunes, 24 de abril de 2017

Life

Calvin, el séptimo pasajero.

Resulta curioso que salga tan a la par con la nueva versión de Alien de Ridley Scott, pues es precisamente la película a la que más recuerda esta película de terror en el espacio con bicho alienígena amenazando astronautas.

Un grupo de científicos en la estación espacial internacional recibe una sonda proveniente de Marte, y en ella encuentran lo que la humanidad ha estado esperando durante años: una forma de vida alienígena. Esto supone un gran revuelo y abre todo un panorama de posibilidades científicas. Pero como no podía ser de otra manera, algo se tuerce y...

Tenemos una película de entretenimiento, fácil de ver y con una historia que se avanza por los raíles adecuados a su finalidad, sin hacer grandes alardes pero sin estrellarse estrepitosamente. Una película conservadora en este sentido, que busca la eficacia sin hacer experimentos audaces, lo que sin sobresalir le da una nota correcta. Todo ello hasta llegar a un final que, tal vez siendo un poco forzado, busca sorprender y en parte lo consigue. Pero no vamos a ser tan malos aquí de hacer el spoiler.

domingo, 23 de abril de 2017

Fin de semana postómicron

Rompiendo la regla de la rejugabilidad.

A lo fácil, por no dejar esto sin actualizar. El viernes, ya lo adelanté, me compraba la raspberry y trasteaba con ella antes de ir a la lonja a jugar a cosas. Carcassonne y T.I.M.E. Stories, un curioso juego cuya peculiaridad es que solo se puede jugar una vez. Yo lo juego una segunda vez, para poder llenar la partida y que gente que no lo había probado pudiera hacerlo. Posible sí, pero se resiente muchísimo al perderse la sorpresa.

Sábado por la tarde me voy al cine a ver Life (pensaba reseñarla hoy, pero me ha dado pereza) y a la salida me acerco a Game a comprar de segunda mano el NBA 2K15 (ya que esta semana el baloncesto de verdad no daba alegrías, a probar con el virtual) y decido volver a Bilbao no en autobús ni en metro sino andando. Hora y cuarto aproximada de paseo, lo que con el buen tiempo que hacía es hasta agradable.

Por la noche me quedo en casa, descansando de la pateada y, eh, "probando" el juego nuevo.

Domingo poca cosa, con día casero, visita por la tarde a ver si hay gente en la lonja (¡agua!) y a última hora un improvisado pintxo-pote. Esto ha sido el fin de semana, mañana a currar.

sábado, 22 de abril de 2017

Spartacus: Sangre y Arena

Los tronistas de la nueva temporada de Capua Shore.

Spartacus: Sangre y Tetas habría sido un título mucho más honesto para esta serie de corte "histórico", pues es precisamente lo que ofrece: entretenimiento sin complejos aderezado de excesos, cuerpos imposibles y peleas ultraviolentas en las que la hemoglobina y las mutilaciones están al orden del día, y el explícito erotismo se llega a meter a veces casi en el terreno de la pornografía. Pero así es Spartacus y así nos la vendieron, haciendo a veces que Juego de Tronos parezca Barrio Sésamo.

Cuenta la ya conocida historia de Espartaco, el esclavo tracio que metido a gladiador tiene a bien organizar una feroz revuelta y poner la República de Roma patas arriba, de manera que todo lo que no mata... se lo folla. ¿Rigor histórico? Bueno, muchos de los personajes que aparecen, como Crixo, Gánico, Julio César o el propio Espartaco existieron, aunque no me consta que fueran todos ellos tan superhéroes y la serie se toma sin duda muchas y muy importantes licencias históricas, todo ello en aras a la diversión, así que respondiendo a esa pegunta, rigor histórico no, gracias. Ni falta que hace.

La serie tiene 4 temporadas, o tres y una precuela, y viene marcada por el fallecimiento de su actor protagonista, Andy Whitfield, lo que obligó a intercalar esa temporada precuela y luego a reemplazar al actor por Liam McIntyre (no siendo el único cambio, pues también cambiaban, en lo que es el gran desastre de casting de la serie, a Lesley-Ann Brandt por Cynthia Addai-Robinson en el papel de Naevia). De esas 4 temporadas se nota un bajón considerable a partir de la tercera (o segunda) "Venganza", y es que se echa en falta al personaje de Batiato, que es el alma de la serie. Cierto es que para la última mejora un poco la cosa, pero se echa en falta el ludus.

Lo dicho: sangre y tetas, con cuerpos esculturales puestos ahí para el deleite del espectador, con bellísimas mozas y tremendos jamelgos, todos ellos hipersexualizados a veces a extremos ridículos, y trama que está siempre al servicio de buscar la pelea épica, aunque eso signifique que la evolución de algunos de los personajes sea simple y llanamente risible. Pero es que eso es Spartacus: entretenimiento basado en el exceso.

viernes, 21 de abril de 2017

Adquisición: Raspberry 3

Manolete, si no sabes torear...

Como autorregalo de cumpleaños he tenido a bien hacerme con una Raspberry 3, que viene a ser un miniordenador, muy útil para, entre otras cosas, hacer de retroconsola y jugar a juegos viejunos. Tiene otros usos, pero ese es el que yo pretendo darle.

Pero dado que para estas lides soy un poco zoquete, ahora es cuando llega la parte difícil y mis primeros morrazos contra la tecnología. Meter tarjeta microSD en ordenador, bien, formatearla, bien, descargar imagen de sistema operativo... ¿bien?

Parece que sí, la descargo de aquí y procedo a escribir en la tarjeta. La meto en la raspberry y nada de nada. ¡Agh! ¡Debería funcionar!

Lo reviso, releo las instrucciones y veo que me he saltado un paso... ¿eh, Jokin, qué tal si antes de hacer eso descomprimes el archivo! ¡Biba y vravo!

A reformatear y copiar otra vez. Luego sigo con esto, sopecho que este juguete me va a regalar un montón de divertidas anécdotas ya antes de empezar a usarlo.

Actualizado: ya he conseguido que funcione. Ahora me tocará pelearme con los ROMs, la configuración...

jueves, 20 de abril de 2017

Nieve Negra

La foto permite ver los amplios registros faciales de Laia Costa.

Decepcionante thriller que no hace justicia a la buena pinta que tenía. Con un planteamiento prometedor pero una resolución sacada del cajón de los clichés y unos actores que no terminan de tomarse en serio la película, pero en especial Laia Costa, que nos regala una de las peores interpretaciones que me haya topado en mucho tiempo en el cine, con su voz monocorde y su perpetua cara de susto/no entiendo las cosas durante toda la película, fuera cual fuera la situación. 

Esto va de unos hermanos que guardan un turbio secreto de familia, años atrás enterrado y que sale a la luz cuando al fallecer el padre reciben una importante oferta económica por la casa paterna. Uno quiere vender pero el otro no, y la decisión supone desenterrar raíces muy profundas y oscuras. 

Podría dar de sí pero el resultado es cuando menos mediocre, con algunas cosas que se van viendo venir desde lejos, unas que solo les falta explicar con marionetas y otras que no es que las dejen en el aire, es que se las traga la trama (¿por qué no hay fotos de la madre?).

Floja, a veces cansada, con un final excesivamente abrupto y... Laia Costa. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Así fueron las #omicron2017 (parte 2)

La clausira, liberación previa al infierno del desmontaje.

Hecho el inciso cumpleañero toca seguir con las jornadas y nos vamos ahora al sábado. Este lo recuerdo como un día más tranquilo, aprovechando la sobremesa para reaprovisionarnos de latas y chuches que vender en mesa de recepción, y el momento de desconcierto al llegar al frontón. ¿Y esa música? ¿Por qué está sonando un aurresku? Investigando la procedencia del ruido vemos a un grupo de chavales, armados con espadas metálicas, danzando al son de la música.

Lo primero es pensar que es alguna de las actividades de las jornadas, pero teniendo en cuenta que de anunciarlas me había encargado yo, parecía poco probable. Efectivamente, no eran de las jornadas, sino del grupo local de ezpata-dantza, que por un cruce de desinformaciones no se habían enterado de las jornadas y al ver su local de ensayo ocupado se pusieron los pobres a ensayar donde pudieron.

El resto de la tarde transcurrió con calma y por la noche tuve que jugar, forzado por las circunstancias, una partida de rol en vivo, el western Sweetwater, en el que mi intuición me permite resolver la trama principal antes de empezar (a lo Numancia). 

Acabado el rol en vivo por fin puedo ir a la actividad nocturna que de verdad me apetecía: la fiesta. Baile, cubatas y charla hasta las 5 de la mañana, rodeado de gente de las jornadas. ¿Qué más se puede pedir?

El domingo me levanto tarde, y he de interrumpir el desayuno para atender a la periodista de Deia que viene a hacer un reportaje sobre las jornadas. Poco después, clausura, sorteo de premios y el temido desmontaje, que nos hace llegar a Bilbao a las 6 de la tarde y comer a eso de las 19:00. Matador. 

Luego nos estamos un rato en la lonja, dejando caer nuestros cadáveres sobre los sofás y leyendo las encuestas de satisfacción, que nos ponen buena nota (lo que hace lógica ilusión) y sin ser muy tarde, por fin a casa. La tarea estaba realizada.