viernes, 19 de enero de 2018

Pifias jugueteras (II)

¡Tenías un trabajo!

Seguimos con la colección de horrores traumatizaniños que comenzó aquí.

Winnie the Pooh, versión pesadilla. 

-¿Pero usted no era la Reina de Corazones? ¿Por qué es el 3 de tréboles?
-¡Que le corten la cabeza, por listillo!

Campo de concentración canino. Sí, pone exactamente eso.

Eso blanco y pegajoso que te ha lanzado Spiderman... no es telaraña. 

Crisis de identidad, teniendo en cuenta que plane significa avión. 

Amor es...

-¿Eh, pintamos la botella de blanco?
-Nah, déjala color carne.

Juguetes demasiado realistas.

"Peluche superdeformado". No se puede negar que son sinceros.

¿Cuántas narices necesitaban?

 Imaginad al diseñador aguantando la risa mientras lo diseñaba.

Peluches de conejos que se comportan como... peluches.

Batman usó salpicadura (lo que en inglés tiene connotaciones más sexuales). 

El crossover perfecto entre Harry Potter y Arrested Development. 

Expresiones de la vida real (no aplicable si no eres de los Hermanos Calatrava).

Entre la brutalidad policial y esto creo que hay posturas intermedias.

Te hacen un muñeco personalizado a partir de tu foto. Lo que no sé es si te incluyen el volante para el psicólogo.

La muñeca que querría Mr. Jinx.

Chistes sobre penes inflables: un filón.

jueves, 18 de enero de 2018

Pifias jugueteras (I)

El perro destrozó su cactus de peluche y dentro había un cactus triste.

Hoy toca una de contenido robado vilmente (aunque citaré la fuente que es Bored Panda) con esta recopilación de diseños de juguetes infantiles en la que la combinación foto-comentario me ha arrancado alguna que otra carcajada. Son muchas, así que aquí pondré una muestra, dejando más para futuras entradas, pero la verdad es que la cosa es un auténtico crescendo del despropósito.

Juguete chino. Así es como nacen los centauros, supongo.

¿No podían encontrar un sitio mejor para inflar este balón? (Eso ya sin entrar en la polisemia del verbo "to blow", claro).

Cuando el diseñador se cansa de dibujar, y las capas interiores de la matrioshka se vuelven malvadas.

El patito de... 4 patas.

El triceratops fumado.

Chistes de pajitas, no se me ocurre ninguno.

La nariz de Cenicienta no salió según lo planeado. Por otra parte, ¿no recuerda a la cuñada de cierto ex-jugador de balonmano?

Austria, país de canguros y desiertos.

Fantástico juguete, sobre todo para el bueno de Peter Parker.

¡Santos onanismos, Batman!

Vete a casa Belle, estás borracha.

Shhh... esto habrá terminado pronto.

Evita que tus hijos tengan miedo de la oscuridad.

La Osa, de John Carpenter.

No recordaba esta parte de La Bella Durmiente.

"Puedes afeitar a tu bebé". Sin comentarios.

El jorobadosaurio.

Soy un bebé dulce y tierno. Ven a jugar conmigo.

Si Papá Noel llega tarde, sabrás por qué ha sido.

Y hasta aquí llego hoy, pero prometo que otro día volveré a la carga con nuevos horrores.

miércoles, 17 de enero de 2018

Tres anuncios en las afueras

Lo mejor de Frances McDormand desde Fargo.

Tenía buenas referencias la película y no me ha decepcionado en absoluto. Nos cuenta la historia de una mujer cuya hija ha sido violada y asesinada, y ante lo que ella considera pasividad de la policía local, decide poner tres carteles bien visibles denunciando la actitud de las autoridades, lo que despertará gran controversia en el pequeño pueblo de Ebbing.

Esto da pie a un retrato de la América más profunda, en una historia que mezcla violencia e intriga, con algunas pinceladas de humor y unos personajes muy bien construidos, que evolucionan y son capaces de aportar un toque cálido y entrañable a las situaciones más truculentas, ya que en esta película hay golpes que de verdad duele verlos. Concretamente cierta escena en la consulta del dentista, que me ha hecho casi gritar de dolor. 

Muy bien hecha y completamente cautivadora, con una acidez muy bien medida y una historia que despierta el interés desde el principio, apoyándose de forma muy sólida en un escenario perfectamente retratado y unos actores que, capitaneados por una gloriosa Frances McDormand, cumplen con su cometido a la perfección.

martes, 16 de enero de 2018

La Zona

Es amarillo, pero no es Homer Simpson.

No era lo que imaginaba cuando empecé a verla, pero sí es una serie que sin enamorarme me ha gustado, y especialmente me gusta porque es el síntoma de que se empiezan a hacer buenas series en España, o al menos que son diferentes a lo que se venía haciendo.

La Zona es un thriller de 8 capítulos en el que una explosión en una central nuclear en Asturias condiciona la vida de la región y crea una zona de exclusión, que da pie a que el crimen organizado haga de las suyas, a pesar de los esfuerzos (o a veces gracias a la falta de ellos) de las autoridades. Y con la aparición de un cadáver muerto de manera bastante fea se desencadena la historia.

Con buen ritmo, buena dirección y buenas actuaciones (salvo Alba Galocha, a la que no sé quién le dijo que era actriz), la serie es de buena calidad y sin perderse en artificios va sobre seguro y logra un producto con empaque y buena factura, que funciona muy bien. 

Bien por Movistar por su apuesta por las series y por demostrar que igual que en España se hace buen cine se pueden hacer buenas películas, pero mal por no dar la opción de tener una plataforma de pago por streaming que permita ver sus contenidos sin necesidad de contratar todo el paquete entero (lo que vendría siendo una plataforma de VOD, como Netflix o HBO, vaya). Admito que la he tenido que ver pirata, pero no es menos cierto que si dieran facilidades para verla pagando, no habría tenido el menor inconveniente en hacerlo.

Volviendo a la serie, y quien la haya visto me entenderá, me quedo con el memorable personaje de Luis Zahera, y sus múltiples formas de llamar a su compañero de la Europa del Este.

lunes, 15 de enero de 2018

Personaje para "Angelina o el honor de un brigadier"

Portada vintage.

Hace una semana anunciaba la obra que representaremos en junio, hoy hablo de mi personaje. Aquí me toca hacer de "malo", siendo el galán y crápula Germán, que deshonrará a Angelina, al Brigadier y a todo lo que se ponga por delante, desencadenando toda una serie de disparatados sucesos en el proceso. No es que sea malvado, pero es un personaje un tanto antagónico... y un capullo, lo que lo hará divertido de interpretar.

domingo, 14 de enero de 2018

Victoria holgada (ya ni me acordaba de lo que era eso)

A Jerome Jordan se le fue el desodorante en el momento más crítico.

99-74 contra el Joventut, y si el resultado no ha sido más amplio es porque el Bilbao Basket, que llegó a ponerse 35 arriba no ha querido hacer sangre. Y es que este Joventut pinta muy mal, mucho, siendo me temo que uno de los equipos más flojos que he visto en Miribilla en mucho tiempo (con permiso del Bilbao Basket el día del Burgos).

Iba yo con un cierto miedo, pues pese a la debilidad del rival hoy era un partido crítico, en el que la derrota suponía meterse de patitas en los puestos de descenso, y no estaba yo muy tranquilo en los primeros compases. Sin embargo, un buen arreón de los de casa (15-0) ha hecho que la diferencia se pusiera en el marcador, terminando el primer cuarto con un bonito 27-13.

En el segundo cuarto los de Badalona han amenazado un poco y se han llegado a poner a 6, acabando el cuarto con una ventaja no tan amplia y llegando 44-35 al descanso. Ojo.

Sin embargo, en el tercer cuarto ha llegado el vendaval. Bilbao Basket las metía de todos los colores y sabores, mientras que los visitantes ni en un barreño. Un parcial de 20-0 ha roto el partido, que ha llegado al último cuarto 74-47. Y en los10 minutos finales, lejos de reaccionar, el Joventut se ha terminado de descomponer, solo maquillando un poco el resultado hacia el final, cuando estaba todo más que decidido.

Da un poquito de pena ver así a uno de los equipos con más solera de la liga, y que a día de hoy me parece el peor equipo de la ACB, pero esto es una jungla y en el sálvese quien pueda, me pesa más la alegría por la victoria de mi equipo, sobre todo sabiendo que terminará la primera vuelta lejos de los puestos de la quema. Ya tenemos 6, mi pronóstico es que con 11 nos salvamos.

viernes, 12 de enero de 2018

Confesiones roleras

La tontada de ayer en Twitter.

Miniviral de ayer. Pones la foto en Twitter y por cada persona que marque el "favorito", pones una confesión rolera. Aquí van las mías, que escribí según se me ocurrían a cada momento:


1. Odio la muerte de los personajes jugadores en el rol. Por esa razón, nunca mato cuando soy director de juego. 

2. Nunca he llegado a jugar una partida de Pathfinder. Hice (me hicieron, mejor dicho) el personaje, pero solo llegamos a jugar media sesión. 

3. Mi primer PJ fue una clériga de D&D básico llamada Oninga. 

4. Cuando juego a rol en vivo ODIO los personajes con tramas de investigación. No me divierte nada andar resolviendo puzles. 

5. Me tiré bastantes años, en la época del instituto, sin jugar habitualmente a rol, porque en Bilbao no tenía con quién, de modo que solo jugaba en verano cuando iba a Santa Pola. 

6. Por A o por B siempre acabo jugando con personajes de combate, y generalmente es porque cuando todos han elegido más o menos lo que quieren... hace falta uno. Y suelo ser yo. 

7. Me gusta muchísimo el sistema PbtA, pero he jugado poquísimo (dos veces contadas) y no me atrevo a lanzarme a dirigirlo. 

8. Leí varias veces el Aquelarre en la librería hasta que por fin me decidí a comprarlo. 

9. La primera partida de rol en vivo que creé fue Mundo de Demencia, basado en la parodia de Mundo de Tinieblas que había escrito Pedro José Ramos. 

10. Nunca llegué a jugar a AD&D. 

11. Cuando estaba en el instituto, iba al Corte Inglés y no mangaba libros, pero les cambiaba la pegatina del precio con otros artículos más baratos para comprarlos por menos dinero. 

12. El primer juego de rol que me compré fue el Runequest, pero la verdad es que apenas llegué a jugar. 

13. El juego de rol que más veces me he comprado ha sido el Aquelarre. Cuatro en total. 

14. Alguna vez en la universidad, cuando sabía que iba a suspender el examen y firmaba con un nombre falso para constar como "no presentado" y no corriera convocatoria, firmé con el nombre de mi personaje de rol. 

15. No soy muy de jugar fantasía medieval, pero cuando lo hago prefiero jugar con humanos. 

16. Para tirar un d100 tengo desde hace años, casi desde mis comienzos roleros, la costumbre de tirar un d10 para las decenas y un d20 para la unidades. 

17. No me gustan los sistemas de generación aleatoria de personajes, prefiero los de repartir puntos.

18. Soy poco amigo de pedir tiradas cuando dirijo. Puedo tirarme sesiones enteras en las que los jugadores no toquen los dados. 

19. Actualmente estoy jugando una campaña de Vampiro: Edad Oscura, una de Warhammer y voy a empezar una del Resurgir del Dragón. Tengo en la nevera una que dirijo de Cultos Innombrables. 

20. He coescrito el juego de rol distópico 2084, que espero que algún día vea la luz. 

21. Las jornadas de rol no son solo una forma de ocio que me encanta, sino una parte importante de mi vida. No por el rol en sí, sino por la gente que me encuentro, y organizo mis vacaciones teniéndolas como variable principal. 

22. Tengo muchos libros de rol que soy consciente de que a estas alturas no es que no vaya a jugar, es que seguramente ya ni me los vaya a leer. 

23. El primer juego de rol de creación propia al que jugué fue "Tragon Fall", basado en un cómic, parodia de Dragon Fall (sí, parodia de la parodia) que hice con Jon Cortázar en el instituto. 24. Si no me falla la memoria, he dirigido partidas a 

24 juegos distintos (que serían 25 si contamos D&D 1ª y 3ª como juegos distintos). 

25. El primer manual de rol en el que tengo constancia de que salga mi nombre es Slang, del que fui uno de los muchos testers, llevando a Whilliam Wharton, un abogado con más talento que ética, en una partida de Manuel Sueiro. 

26. Una de las partidas de rol que más ilusión me hace haber dirigido es "La taberna de Recaredo", el rol en vivo de Aquelarre que llevé a medias nada menos que con Ricard Ibáñez. 

27. El número ideal me parece 3+director de juego, aunque 4+DJ tampoco está mal. 5 empieza a ser mucho y 6 ya es demasiado. Más de eso me resulta injugable. 

28. Me gusta hacer experimentos raros cuando escribo partidas, como una versión del Equipo A en tiempos del Imperio Romano o un crossover de Blacksad con Lovecraft.

29. Enrico Giovanni, de Vampiro, es uno de mis personajes más recordados, ya que fue también el nick que usé durante mucho tiempo en Internet. 

30. Me da una pereza terrible leerme sistemas de juego, lo que tiene delito teniendo en cuenta que he estudiado Derecho. 

31. No me gustan las sesiones de juego maratonianas. Me gusta que duren más o menos lo que dura una película.

32. Me parece muy lícito que haya quien quiera monetizar el rol y no lo critico, pero yo me niego a pagar por jugar a rol o cobrar por dirigir.

33. Tengo mis libros de rol desperdigados entre mi casa, el local de la asociación y el trastero de mi padre.

34. Casi siempre que voy a unas jornadas de ámbito nacional acabo dirigiendo al menos un rol en vivo.

35. Sentí que me había quitado una espina rolera cuando por fin pude terminar de dirigir "Las Máscaras de Nyarlathotep", que creo que habré empezado unas 10 veces, y a grupos muy distintos.

36. Me gusta crear personajes en cuanto a historia y trasfondo, pero me da una pereza horrenda la parte de andar repartiendo puntitos. Alguna vez he llegado a acordar con el director de juego el jugar sin ficha.

37. A pesar de aparecer como uno de los desarrolladores del sistema Hitos, hay reglas de ese sistema que no uso, y las cambio por otras caseras que me gustan más.

38. Entre rol en vivo y rol de mesa, prefiero con mucho el vivo.

jueves, 11 de enero de 2018

The disaster artist

Falta su hermano mayor, Francisco.

Con esta película me pasa algo curioso. Cuando llevaba 10 minutos estaba poderosamente tentado de marcharme e irme del cine, pero he hecho el esfuerzo de seguir y al final me he dado cuenta de que estaba en el sitio adecuado.

Debo decir, sin embargo, que el motivo de mi horror no era la película, que me estaba gustando, sino el doblaje del protagonista, insufrible y dañino al oído. Pero cuando al final de la película nos muestran partes del metraje original, uno entiende su porqué. No es que estuviera mal doblado, es que James Franco estaba actuando así. Y no es que James Franco lo estuviera haciendo mal, es que su personaje era así.

The Disaster Artist es una Ed Wood moderna, que nos cuenta la historia de la casposa "The room", película que yo no tenía el gusto de conocer, pero que pasa por película de culto por ser de puro cutre y pretenciosa, impretendidamente cómica.

Y el resultado es esta película divertida y muy cuidada, que reproduce con mucha fidelidad muchos de los detalles de la película a que hace referencia, con un James Franco estelar en ese Tommy Wiseau excéntrico, narcisista y difícilmente soportable.

Una película con un reparto lleno de cameos que me ha sorprendido gratamente pero que me arrepiento de no haber ido a ver en versión original.

miércoles, 10 de enero de 2018

Fallouteando

A la vanguardia en videojuegos.

No es precisamente una novedad (más de 7 años tiene la criatura) pero es el juego que estoy jugando ahora. El Fallout New Vegas, sucesor, que no secuela del Fallout 3 (que jugué hace ya unos años y me gustó bastante). Aquí el panorama postapocalíptico cambia de costa y se va de Washington a, nadie lo adivinaría, Las Vegas. En aquel nos movíamos por ruinas urbanas y en este por el desierto de Mojave, con un toque algo más western y con el añadido de los legionarios romanos del icónico Caesar´s Palace.

Todavía he jugado muy poco (sobre todo a comparación con las horas que metí al Fallout 3), así que no me voy a poner a hacer un análisis en profundidad (no engaño a nadie, esta entrada es de relleno), pero me divierte al menos tanto como me divirtió el anterior. Y eso que me costó empezarlo y este es el primero de varios intentos en el que consigo jugar más de media hora. Será que las otras veces que lo intenté tenía demasiado fresco el Fallout 3.

Todavía tengo mucho juego por delante (un sandbox de mapa abierto, con enormes posibilidades de hacer el cabra) y cuando acabe supongo que me instalaré, intentaré jugar y nuevamente desistiré del Skyrim, que es lo mismo pero en medieval.

martes, 9 de enero de 2018

Obra para junio

Esta es la obra elegida.

Ayer fue la primera clase de teatro del año, lo que significa que por fin se desveló el enigma y ya sabemos qué obra representaremos en junio. Se trata de "Angelina o el honor de un brigadier" de Enrique Jardiel Poncela, a quien ya tuve el honor de representar en 2012 con la adaptación de su comedia "Los ladrones somos gente honrada". Esta obra, igual que sucediera en 2014 con "La venganza de Don Mendo" es en verso, así que otra vez tendré que volver a rimar en un escenario.

El personaje aún no me lo han asignado (lo sabremos el próximo lunes), pero tengo ya mis sospechas.