viernes, 20 de octubre de 2017

Muela nueva

No es de oro, pero con ese precio...

Hoy tocaba visita al dentista, y la semana que viene habrá otra (de revisión), pero este arco argumental ya se va cerrando, pues hoy me han implantado por fin la muela artificial, que viene a tapar el hueco con el que mi boca ha estado conviviendo los últimos 9 años.

Ahora se hace raro tener el "pegote", claro.

jueves, 19 de octubre de 2017

Cartel #Rolea2017

A lo Shadowrun

Así por la tontería, las TdN de invierno van a tener su tercera entrega, y aunque mucho menos concurridas que su hermana mayor, a mí las Rolea me encantan, y no miento si digo que las cojo con la misma ilusión que las propias TdN. Espero, por tanto, que nos duren muchos años. Y aquí tenemos el cartel de este año. ¡Queda poco más de un mes!

miércoles, 18 de octubre de 2017

Empezando Eurocup... palmando

A la derecha de la foto puede verse a uno de los artífices. Junto al jugador de Limoges.

91-98. Poco voy a decir del partido, que me enciendo, pues el nefasto arbitraje ha logrado sacarme de mis casillas, y puede que no tenga razón, pero me ha quitado las ganas de comentar el partido. Además, cuando pierde Bilbao Basket, como que me suele apetecer menos (alguien que solo lo siguiera por este blog, pensaría que juegan poco pero ganan casi seimpre).

Por comentar cosas positivas, emotivo regreso de Fred Weis a Bilbao, que venía en calidad de comentarista y ha sido amplia y merecidamente ovacionado. 

De lo deportivo, pues una de cal que compensa la arena de ganar en Lituania y complica las cosas, que ya eran de por sí complicadas. Lo bueno es que este año no entra en los planes pasar de fase, así que veremos otros 4 partidos europeos en casa, y luego ya se verá. Pero hoy que era importante ganar... cagada.

martes, 17 de octubre de 2017

El bulo de la reforma constitucional

¡Meec! Error.

Quien me conozca sabrá que nunca voy a defender esa institución anacrónica, antidemocrática y parasitaria que es la Corona. Pero por el amor de Dios, no seamos cuñados, y cuando critiquemos, hagámoslo con un poco de criterio.

Últimamente estoy viendo rular mucho por ahí una foto en la que, entre otras cosas, se afirma que "se ha modificado la Constitución para que la hija de Felipe Borbón pueda ser reina". No, oigan, la Constitución se ha cambiado dos veces desde su creación en 1978; una en 2011 para la "estabilidad presupuestaria" y otra en 1992 para que los ciudadanos comunitarios pudieran presentarse a elecciones municipales. Así que a menos que con "hija" se refieran a "ciudadanos comunitarios residentes en España" y "reina" signifique "edil", sospecho que difícil encaje tiene aquí la reforma de 1992, y la de 2011 no digamos.

¿Pero y la ley sálica esa, no la habían quitado para que Leonor sea reina?

No, ni falta que hace. El artículo 57.1 de la Constitución, en su actual redacción, que no ha modificado nadie, dice literalmente: "La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos."

¿Qué quiere decir esto? Pues que a menos que Felipe Borbón tenga (o adopte) un hijo varón, no hay que cambiar nada, Leonor Borbón Ortiz ya es la heredera a la jefatura de Estado en España. Que ni puñetera gracia la que me hace que esto sea hereditario, pero tampoco me hacen gracia los bulos infundados.

Cabe preguntarse qué pasaría en el supuesto de que un nuevo hijo de Felipe amenazara con quitar el trono a su hermana. Hay sectores que en aras a la igualdad (menuda igualdad una que dejaría fuera de toda posibilidad a 47 millones de españoles, oigan) defenderían que se modificara el Art. 57, y esto no es en absoluto tan sencillo.

"Ya modificaron la Constitución sin preguntar, pueden volver a hacerlo otra vez", se oye al señor del fondo, mientras aporrea enérgicamente la barra del bar. Pero no. El artículo 57, como todo lo que rodea a la Corona, está especialmente protegido por la Constitución, siendo objeto de un procedimiento mucho más complejo (hablábamos de ello aquí) que, entre otras cosas, requiere una exageradamente amplia mayoría parlamentaria, unas elecciones y un referéndum (eso que tanto gusta al PP, sí), de manera que cuando menos, nos enteraríamos. Y que yo sepa, tal cosa no ha sucedido.

Por tanto, ni se ha cambiado la Constitución para que la hija del tipo de la foto pueda reinar, ni parece muy probable que tal cosa vaya a suceder. A título de mera curiosidad, por cierto, con la Constitución en la mano, si Sofía Borbón Ortiz cambiara legalmente de sexo, adelantaría a su hermana Leonor en la línea sucesoria. Pero sinceramente, eso tampoco parece un escenario muy verosímil.

lunes, 16 de octubre de 2017

Memorias de un ex-demandante de empleo [XXV]

Hordas de opositores, armados con documentos.

Retomo a esta categoría tan esporádica, en la que de vez en cuándo me voy acordando de mis trabajos previos al actual, para referirme en esta ocasión a mi primer contrato en la Administración Pública, en lo que en su día fuimos a llamar:

El comando OPE

Era marzo de 2007 y los exámenes de las oposiciones de la Diputación (aquellas que no saqué) habían terminado, y ya solo tocaba estar a la espera. Y lo cierto es que fue una espera muy breve, pues en seguida recibí la llamada de Gobierno Vasco. Unos meses antes, en plena vorágine de estudios, me había presentado a un examen para bolsa de trabajo que organizaba el IVAP (Instituto Vasco de Administraciones Públicas), con tan buen tino que saqué la segunda nota más alta de cuantos nos presentamos (y estamos hablando de un examen al que concurrimos miles de aspirantes), y aunque no tener la IT txartela de Word avanzado me quitó muchos puntos, seguía estando muy bien posicionado en la lista (de hecho, fue de esa lista de la que me llamaron para el trabajo de Vitoria en el que estaría 6 meses antes de venirme a Diputación). 

Nos citaron un lunes a primera hora a unos cuántos en Gran Vía 85, sede de la delegación territorial de Gobierno Vasco en Bilbao, y recuerdo que una cosa me fascinó: ¡gente sonriendo un lunes por la mañana! Nos explicaron un poco por encima de qué iba la cosa (recoger y registrar la documentación de la futura oposición de maestros) y nos mandaron al que sería nuestro lugar de trabajo: unas oficinas en la calle Nicolás Alkorta, a solo un par de portales de la oficina en la que llevo ya casi 10 años.

El trabajo era el siguiente: estar en los ordenadores, recibir a los opositores que venían para comprobar y cotejar la documentación que tenían que entregar, compulsar las copias, registrarlo todo en el ordenador y darles el justificante. Nada especialmente complicado, y tampoco muy estresante salvo picos puntuales.

Pero pasaba una cosa, y es que no sé muy bien por qué, el plazo para entrega de documentos se aplazó una semana, de manera que durante 5 días nuestro trabajo consistía en no hacer absolutamente nada. Solo estar delante de un ordenador del que no teníamos las claves, pues hasta que empezara todo no nos las podían generar. Así varias horas al día. El saludo de despedida era "mañana más, porque menos no se puede".

Como éramos todos más o menos del mismo mundillo, pronto hicimos cuadrilla, e ir a trabajar era un poco como ir al txoko (suena a chiste, pero durante esos 5 días tampoco podíamos hacer otra cosa), y teníamos una especie de cocina con microondas, para la que cogimos galletas, leche, café... y pasábamos las horas muertas.

Es verdad que cuando empezó el aluvión de gente la cosa cambió mucho, y que sobre todo los primeros días aquello era un no parar. Pero como suele pasar con este tipo de campañas, la gente es más de entregar las cosas al principio que al final, y los últimos días casi volvían a parecerse a esa relajadísima primera semana. Al menos ahí ya sí que teníamos Internet.

Nada es para siempre, y aquel contrato se nos terminó. Pero quedan para el recuerdo aquellas semanas tan bucólicas, de las cuales incluso conservo algún amigo.

domingo, 15 de octubre de 2017

Primera y sufrida victoria en casa, y otras cosas del fin de semna

Volvía a casa y casi la lía.

La entrada iba a ser solo sobre el partido de baloncesto, pero un fin de semana tan largo da para muchas cosas, tanto que tiene dos entradas; la del puente y la del fin de semana. Así que procedo a hacer la crónica. Vale, no es que haya tanto que contar, y tampoco hay nada fuera de lo normal, pero como este es mi diario virtual, la ventaja es que puedo escribir lo que me dé la gana.

El sábado tocó madrugar, pues había que recoger devolver el coche antes de las 10, y el miedo a quedarme dormido me hizo despertarme cada poco, así que lo que viene siendo no pegar ojo. Devuelto el coche me fui a casa a descansar un poco, leyendo (Forrest Gump) y jugando al ordenador (Civilization). Aprovecho para salir a hacer unas compras no relacionadas con ningún cumpleaños de esta semana que viene, y de sobremesa me veo la divertida "Fe de Etarras" vía Netflix.

Por la tarde voy a la lonja, y a lo revival me pongo a jugar al Puerto Rico, juego que llevaba más de 10 años sin tocar. Pero veo que no había perdido del todo el toque y me hago con la victoria. Luego jugamos al "Código Secreto", con épica victoria de mi equipo y Not Alone, donde gano como humano y como alien. 

El domingo por la mañana sigue la senda de la victoria, con el partido ante el Zaragoza, que tenía el componente emocional del regreso a Bilbao de Janis Blums. El partido empieza mal pero en el segundo cuarto le damos la vuelta, hasta pasar de ir 10 abajo a ponernos 8 arriba. Sin embargo, en el tercer cuarto un mal fario me hace vaticinar lo que acabaría pasando, que el equipo visitante se nos subiría a las barbas, y con los triples de nuestro hoy no tan querido Janis Blums (querido antes y después del partido, pero no durante) se han puesto 10 arriba a falta de 5 minutos. Pero cuando mejor lo tenía Zaragoza, cuando solo tenía que jugar sin perder la cabeza para no llevarse el partido, han dado una clase magistral de cómo no gestionar una ventaja y hemos pasado del 62-72 al 77-62 final. No quitaré el mérito a los de Bilbao Basket, pero parece evidente que algo no han hecho hoy bien los maños.

Para finalizar, por la tarde partida de rol, continuando con la campaña de Warhammer "The enemy within", en la que vamos por el segundo libro.

viernes, 13 de octubre de 2017

Improvisado puente navarro

En la jungla, la verde jungla.

El jueves a las 9:00 todavía no sabíamos qué íbamos a hacer, y a las 10:00 nos plantamos en un concesionario de coches de alquiler. ¿Oigan, tienen algo? Tenían, un Opel Insignia.

Teníamos el coche, necesitábamos un destino. ¿Navarra? Pues Navarra. Tiramos hacia Pamplona, y me acuerdo del hotel Iriguibel, donde suelo pernoctar cuando voy a las Umbras, así que nos presentamos en la recepción y preguntamos si tienen habitaciones libres. El azar nos sonríe, y tienen una. Ale, ubicados.

Damos un paseo por el pueblo, comemos y volvemos al coche, rumbo al Sur: a Olite, conocido por dos cosas. Una, por ser el nombre de la calle donde se ubicaba la extinta Chezgarcía y la otra, su espectacular castillo, que nos tiene toda la tarde entretenidos, subiendo y bajando escaleras. 

Terminada la tarde, nos vamos a Pamplona capital, a tomar una ronda en la Plaza del Castillo y unos pintxos en Estafeta. Todo muy de guiris. 

Hoy por la mañana, después de desayunar, nos hemos metido en la Navarra más profunda, siendo nuestro destino la preciosa selva de Irati, que hoy estaba a rebosar, pero hemos tenido la suerte de llegar a tiempo y poder entrar. Eso sí, hemos sido tan panchitos de ir sin bocadillo ni nada, aunque hemos podido hacernos con unos en el albergue de ahí (a precio nada barato, eso sí). Luego, mucho andar entre árboles y hierba, y cuando estábamos bajando, cortesía de una familia de catalanes con los que nos habíamos encontrado antes por el camino, vamos a ver el embalse, aunque debido a la escasa lluvia, un poco cuchurrío.

Al bajar, parada mediante para ver los caballos, salimos de ahí y hacemos un pequeño desvío hacia Roncesvalles, que es bonito pero breve de ver. Ya de ahí, nuevamente al coche y vuelta a Bilbao, no sin la preceptiva locura de tratar de aparcar en el centro un viernes por la noche.

Y eso ha sido esta ecapada sin planear, con una maravillosa compañía.

jueves, 12 de octubre de 2017

Blade Runner 2049

Ver crecer la hierba: la película.

Voy a empezar reconociendo que no soy especialmente admirador de la Blade Runner original de 1982. O sea, está bien, pero no es una película que pondría en una de mis listas de favoritas. De ahí que esta secuela no me llamara especialmente la atención, y si la fui a ver es simplemente porque me propusieron unos amigos ir a verla en grupo. 

A veces el instinto que nos dice si una película nos va a gustar o no acierta, y por desgracia aquí ese chip que me decía "esta igual me la salto" tenía razón, pues si una sensación me deja Blade Runner 2049 es la de sopor.

Visualmente está muy lograda, y tiene una fotografía fascinante, que respeta a la vez que moderniza el material original, y la historia que nos cuenta está bastante bien. Además, también nos deja detalles interesantes sobre el mundo en el que se desarrolla. ¿El problema? El ritmo, lento, plomizo y soporífero, que hace que en una película que dura casi tres horas, te pases los últimos 60 minutos ya deseando que se acabe, a pesar de que por el camino haya alguna escena interesante. Pero abusa de planos largos y monótonos, que incentivan a la desconexión mental. 

Si hubieran renunciado a hacer una película tan larga y hubieran reducido el metraje, quitando planos y tal vez escenas que poco aportan, habría quedado una película bastante apañada, que cuenta con elementos francamente interesantes, pero el resultado es una terapia de sueño que aburre a las ovejas, al pastor, al lobo y al inspector municipal de agricultura y ganadería.

Por otra parte, alguien debería decirle al entrenador de musculación de Ryan Gosling que el cuerpo humano también tiene músculos por encima del cuello. Es difícil ser más inexpresivo.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Ganando el concurso

El premio no es un coche.

Ya conté aquí que me había apuntado al concurso de traslados, y la plaza que me habían adjudicado provisionalmente, que viene a ser en esencia la misma que ocupo. Pues hoy nos han comunicado ya que la lista es definitiva, y que la plaza que pedí es mía. El 2 de noviembre (que me pillará de vacaciones), es cuando tendremos que tomar posesión de las nuevas plazas. El cambio de Schrödinger, que es un cambio de trabajo y no.